La Vida se manifiesta en nuestras vidas siempre y cuando mantengamos abiertos los caminos del interior. El actual ritmo de vida y los requerimientos de nuestra sociedad dificultan cada vez más ese acceso al interior personal en el que se encuentran las materias primas para la construcción de nuestras vidas. Sin darnos cuenta, nos autoexiliamos de nuestro hogar interior. Allí, utilizando la imagen del Maestro Eckhart, Dios se encuentra como en su casa, pero nosotros nos sentimos extranjeros.

Educar la Interioridad es favorecer los procesos y proporcionar las herramientas que nos permitan volver a casa, al hogar interior para desde allí vivir unidos a los demás, al mundo, a Dios.

jueves, 23 de septiembre de 2010

Ecos desde Galilea

Os sigo escuchando, contemplando y sonriendo. Estáis presentes. Llenáis mi casa y mi despacho. No voy sola, venís conmigo.


Juntos nos dejamos lavar los pies y nos sentimos llamados a lavarlos.
Juntos reconstruimos el mundo roto, el nuestro, el de ellos y ellas, nuestros niños, nuestros chavales.
Juntos respiramos desatascando vías por las que entre la Vida.
Juntos caminamos lentamente, saboreando el paso presente, el único que nos pertenece, acompasando el ritmo al Ser.
Juntos adoramos a Dios que está en los pies de cada hermano, de cada hermana... Dios ya no vive en el cielo porque se quedó a lavarnos los pies, allí le encontramos.
Juntos cantamos el Aleluya de la tierra y descubrimos Dulcineas ocultas en Aldonzas.
Juntos bailamos la danza de la Vida, en silencio a veces, a ratos entre carcajadas de felicidad...¡la vida es tan divertida cuando bailamos juntos!
Juntos nos convertimos en alfareros y dejamos que el Amor hiciera brotar la esencia.
Juntos aprendimos a entrelazar nuestras vidas y nuestros cuerpos para formar una estatua viva para ellos y ellas.
Juntos nos miramos y aún más: nos contemplamos y la mirada fue caricia y renacer en las pupilas de otro.
Juntos fuimos más allá y atravesamos la oscuridad para encontrar un Tesoro.
Juntos escuchamos la Canción del otro, su ritmo interior.
Juntos construímos una espiral de Amor, vida que fluye, desde el más puro Centro hacia todo, hacia todos...
Juntos... Unidos...
ME ABANDONO A TI, HAZ QUE SEAMOS UNO.

1 comentario:

Ignacio Morso dijo...

Una gozada, esto mejora por momentos, ánimo.