La Vida se manifiesta en nuestras vidas siempre y cuando mantengamos abiertos los caminos del interior. El actual ritmo de vida y los requerimientos de nuestra sociedad dificultan cada vez más ese acceso al interior personal en el que se encuentran las materias primas para la construcción de nuestras vidas. Sin darnos cuenta, nos autoexiliamos de nuestro hogar interior. Allí, utilizando la imagen del Maestro Eckhart, Dios se encuentra como en su casa, pero nosotros nos sentimos extranjeros.

Educar la Interioridad es favorecer los procesos y proporcionar las herramientas que nos permitan volver a casa, al hogar interior para desde allí vivir unidos a los demás, al mundo, a Dios.

jueves, 23 de septiembre de 2010

Una vista privilegiada

Hay personas que te dicen que viven en casas con "vistas privilegiadas", también se ofertan en los anuncios de venta de casas aquello de "casa con vistas". Pues en mi caso dispongo de una casa con vistas. Resulta que gracias a mi trabajo, dispongo de una plataforma de observación y conocimiento de lo que  se mueve en muchas escuelas cristianas que me permite afirmar: ¡Qué gozada de educadores tenemos!

Regreso de 10 dias en un lugar hermoso llamado S. Asensio, más concretamente de la casa que allí tienen los hermanos de La Salle, un centro de vivencia lasaliana. Lugar hermoso, rodeado de vides que destilan muy buen vino, pero sobretodo muy buen caldo humano. 10  días conviviendo con 27 educadores/as lasalianos de toda España: Tenerife, La Palma, Galicia, Madrid, País Vasco, Andalucía, Portugal, Zaragoza, Barcelona, Mallorca , Palencia, Valladolid y creo que no me dejo a nadie...

Sólo puedo explicar que lo allí vivido es inexplicable por su hondura y calado humano y espiritual. Desde aquí...¡GRACIAS!

Pero lo importante es que en mi contacto con muchos y variados claustros educativos, siempre regreso feliz de saber en qué buenas manos están los chavales, qué seres humanos tan bellos pueblan los pasillos y aulas de tantos colegios en toda España... De todo hay en la viña del Señor pero...¡abunda lo muy bueno!

Gracias, educadores.

2 comentarios:

Javi dijo...

Gracias por ser sembradora, Elena.

Ignacio Morso dijo...

Gracias a ti, por buscar, donde otros lo dan por perdido, por recuperar a cada uno desde lo hondo, por creer que humanizando evangelizamos. ANIMO