La Vida se manifiesta en nuestras vidas siempre y cuando mantengamos abiertos los caminos del interior. El actual ritmo de vida y los requerimientos de nuestra sociedad dificultan cada vez más ese acceso al interior personal en el que se encuentran las materias primas para la construcción de nuestras vidas. Sin darnos cuenta, nos autoexiliamos de nuestro hogar interior. Allí, utilizando la imagen del Maestro Eckhart, Dios se encuentra como en su casa, pero nosotros nos sentimos extranjeros.

Educar la Interioridad es favorecer los procesos y proporcionar las herramientas que nos permitan volver a casa, al hogar interior para desde allí vivir unidos a los demás, al mundo, a Dios.

lunes, 22 de noviembre de 2010

"Cada uno da lo que recibe..."

Hay una canción que me encanta, y sé que a muchas personas más, entre ellas Laura. Es una preciosa canción de Jorge Drexler, se titula "Todo se transforma". Esa canción me ha acompañado en momentos especiales durante los últimos 3 años, llenándose de vivencias, de tal forma que yo la entiendo a mi manera, desde mi historia, como nos pasa a todos con las canciones que hacemos nuestras.

Esa canción dice esto tan hermoso: "Cada uno da lo que recibe, y luego recibe lo que da, nada es más simple, no hay otra norma: nada se pierde, todo se transforma". Algo así nos enseñaron sobre la energía en el colegio... y, claro, esto que dice Drexler habla de la Energía de la vida, de la Energía del Amor.

Si es cierto, y creo que lo es, que cada uno da en gran medida lo que recibe, esta que aquí escribe, debería pasar el día entero derrochando amor, ternura, generosidad, sonrisas y abrazos, porque es lo que recibo de tanta personas, comenzando por mis padres y siguiendo por mis amigos y amigas y, encontrando en medio una pléyade de personas que en el trabajo o en un encuentro fortuíto, te ofrecen inesperadamente auténticas perlas de humanidad.

Sinceramente: recibo mucho más de lo que doy pero también sé que doy algo de eso y, así, la ley se cumple: "cada uno da lo que recibe y luego recibe lo que da".

El sábado pasado, en Manresa, lugar especialísimo para mí, esta canción se hizo vida, baile y amistad. Marisa y Laura vinieron a verme. Dos rayos de luz en un día gris y lluvioso.

Sin planearlo, tal y como suceden las cosas más hermosas, resonó esa canción de Drexler en la sala donde tantas horas hermosas de interioridad he vivido con cientos de chavales. Esa canción y la presencia de mis dos amigas, me transformaron en danzarina y, juntas, danzamos la Danza de la Vida cuando la Vida toma forma de Amistad.

"Nada se pierde... todo se transforma" Aunque hoy ya no esté tan cerca físicamente  de mis amig@s, nada he perdido. Los encuentros ahora se han transformado en oportunidades para disfrutar aún más, para tomar mayor conciencia del carácter absolutamente único de la presencia de la amiga, del amigo en la propia vida. Son momentos de "leche condensada": un poquito tiene la capacidad de endulzar la vida.

Por cierto, Laura, ahora esta canción tan tuya y tan mía, es canción de las tres, de Marisa, de Laura y de Elena y de un momentazo único, genial... Ojalá se sumen más y más seres a ese baile de Amistad.

Os propongo hacer un ejercicio durante esta semana: recopilad todo aquello que habéis recibido, lo que se os ha dado, el patrimonio personal no tangible, los bienes inmuebles de vuestro interior: amor. sinceridad, empatía. generosidad, escucha, ternura, abrazos, besos, caricias, sonrisas, amistades y pasiones, etc... Escribidlo, dejáos sorprender por la larga lista de riqueza no contabilizable que acumuláis y poned nombres propios, como cuando el banco nos envia el extracto de movimientos y nos dice quién nos cobró qué cosa o nos pagó qué otra... Poned junto a ello el nombre de aquellos y aquellas de los que habéis recibido tanta riqueza y... por último: mira a ver qué das tú... seguramente la lista primera y la segunda se parecerán mucho porque, no lo olvides: "cada uno da lo que recibe y luego recibe lo que da".

Si quieres, me lo explicas o nos lo explicas, que ya somos 16 en este "blogito". Feliz semana.

8 comentarios:

Amaia dijo...

Sé que la casualidad no existe, pero hoy he llegado a casa, he encendido el ordenador y me he puesto a contestar algunos correos. Hoy me apetecía hacerlo con música y entre todos mis CDs he elegido uno titulado "ECO" de Jorge Drexler (uno de mis cantantes favoritos) cuya tercera canción es precisamente... "Todo se transforma"; que ha empezado a sonar en el preciso instante en el que visitaba este blog...!Y eso que las casualidades no existen…Totalmente de acuerdo con lo que planteas, Elena.
Haré el "ejercicio" que propones durante la semana y os contaré el resultado. Creo que soy la última incorporación (por el momento) a este maravilloso blog, así que aprovecho para saludar a todos/as


Feliz noche

Amaia

Elena Andrés Suárez dijo...

¡QUÉ PRECIOSA CAUSALIDAD! las casualidades no existen, simplemente estamos unidos en la red del Todo y de vez en cuando suceden estos guiños, estas claras manifestaciones de nuestra unidad.

Esperaré con ilusión lo que quieras compartir. Muy feliz día, muy feliz vida.

Marisa dijo...

Mi querida Elena y mi querida Laura;

El sábado tuve el placer de disfrutar de un momento único que recordaré y me hará volar. La complicidad, la espontaneidad y el amor, se dieron cita y bailaron al compás de la única canción que podía sonar en ese momento. Gracias Laura, por tu canción, desde que nos la regalaste en el finde de Pani (ahí el mérito lo tiene él), la he hecho muy mía. No hay mejor melodía y letra que te describa, ¡créeme! Y es que eres la bondad por excelencia y claro, todo lo das.

Veréis, os escribo porqué no se me borra la sonrisa de la cara y con ella, los escasos pero intensos momentos que vivimos juntas. Mi labios me delatan, le dicen al mundo entero que soy muy afortunada y -me dice a mi- que quiero vuestra magia y compañía de por vida…

Y es que el sábado, nos cubrimos con el silencio de la casa de Manresa y con el enmarañado manto de hojas otoñales del jardín. Disfrutando así, de la contenida risa de Laura, que cuando se materializa, contagia. Disfrutando así, del espacio vital de Elena, que nos deleita con su opción de vida, con su mirada…, TODA UNA INSPIRACIÓN!!!!!
La sala, el incienso, la música, la espontaneidad nos desinhibieron…, de los prejuicios, de la compostura y de todo lo que no tiene que ver con el amor. ¡Y sí, fueron tres minutos de película, para enmarcar!

¡Mis hijos y Àlex son vuestros fans! Gabriel dice que él baila mucho mejor. Àlex que sois belleza y Daniel sólo pregunta; ¿Y por qué tú no bailabas, mamá?
Pues porqué estaba grabando un instante perdurable en mi tiempo, emocionándome y dibujando en mis labios, la sonrisa que ahora me embellece… Al final, dejé la cámara porque me rescataron, y sí, bailé..., porqué cada uno da lo que recibe y luego recibe lo que da, nada es más simple, no hay otra norma, nada se pierde y todo se transforma.

¡Libre de deciros que me duele quereros tanto! Así que mi más intenso beso y mi más perdurable abrazo.

Marisa (con su regalo)

No quiero dejar de nombrar a Jordi (Pani), porqué le faltó poco para bailar con nosotras. Ni quiero dejar de hablar de Gabi, porqué sé que entenderá así, la maravillosa amistad amarilla que me une a ti…, mi querida Elena.

Al final, todo son vidas entrecruzadas que no buscan pero encuentran… ¡¡¡Todo es providencia!!!

PD. Quería enviaros por mail el maravilloso instante vivido, pero se resiste. ¡Mañana lo volveré a intentar!

Elena Andrés Suárez dijo...

¿Qué se puede responder a unas palabras que son más que palabras, que son corazón que late? A mi también me duele quererte, a mí tampoco se me va la sonrisa de los labios recordando esa tarde de tres pero demás, porque en esa danza y en ese amor estaban y están los seres amados de cada una, amsrillos, rojeos, verdes y azules...

Gracias mi preciosa Marisa, increíble persona, amiga del alma, ángel, mujer preciosa...

No puedo decir más, no hay palabras, de verdad, no las hay... Quizá ahora ya sólo música y danza, y sonrisas y abrazos. Resuena en mí nuestro último abrazo...

Francisco Javier dijo...

Gracias a todos los hemos estado en Manresa porque he recibido mucho de vosotros. Gracias porque habéis compartido conmigo vuestra vida. Espero que yo sepa dar todo lo que me habéis dado. Que nuestra gratitud fluya en la vida de los demás.

Francisco Javier Molina

Elena Andrés Suárez dijo...

GRacias a ti, Javi, (porque eres Javi, ¿verdad?). Ha sido muy hermoso y placentero trabajar con personas como vosotras, me regalasteis paz e ilusió. Un abrazo

Jersey de Peras dijo...

Elena!!!!Soy Begoña, del Menesiano de Madrid, tu rizos. Que me he hecho seguidora de tu blog, así no tendré escusa para olvidar tdo esto. A ver si te escribo un mail de estos dos días, ya he tenido reacciones a lo que contaba, así que imagínate, pero me ha encantado que he perdido el miedo a hacer el "tonto" con mis chavales si es por su bien.Ya te iré contando, si te parece, claro :), me da mucha pena que se haya acabado y "perder" a la gente tan maravillosa que he conocido en el curso, bueno mil besos, estamos en contacto!!!!BEGOÑA

Elena Andrés Suárez dijo...

¡¡¡Begoña!!! Hasta hoy no he visto tu comentario, sí que vi que te habías unido al blog y me hace mucha ilusión. Espero que no dejemos de estar en contacto. Un besazo. ELENA