La Vida se manifiesta en nuestras vidas siempre y cuando mantengamos abiertos los caminos del interior. El actual ritmo de vida y los requerimientos de nuestra sociedad dificultan cada vez más ese acceso al interior personal en el que se encuentran las materias primas para la construcción de nuestras vidas. Sin darnos cuenta, nos autoexiliamos de nuestro hogar interior. Allí, utilizando la imagen del Maestro Eckhart, Dios se encuentra como en su casa, pero nosotros nos sentimos extranjeros.

Educar la Interioridad es favorecer los procesos y proporcionar las herramientas que nos permitan volver a casa, al hogar interior para desde allí vivir unidos a los demás, al mundo, a Dios.

miércoles, 10 de noviembre de 2010

Hoy llegó un ángel a mi casa

En mi vida llueven los ángeles. Tengo superábit de ángeles... Tantas personas hermosas que me amparan con su amistad, presencia, detalles...¡qué afotunada soy!

Y hoy llegó un nuevo angelito que además se llama así, Ángela, pero le gusta que le llamen Angi... No os explico más porque es su intimidad pero quiero compartir que su presencia me ha sobrecogido y la vivo ya como anuncio de Navidad en mi vida, como una oportunidad enorme para amar gratuitamente, como una respuesta a muchas conversaciones con Dios, a muchos anhelos...

Os diré que cuando no nos es posible estar junto a los más pobres como deseamos, si el deseo es real, acaban llamando a nuestra puerta y... si les abrimos entra la luz en casa.

Gracias, Angi, no lo sabes, no sé si te lo diré, pero desde hoy eres un ángel en mi casa, en mi vida. Hoy me has recordado que tengo infinitas razones para sentirme DICHOSA. Hoy me has hecho actualizar mi responsabilidad de compartir tanto bien recibido. Bienvenida, Angi.

No hay comentarios: