La Vida se manifiesta en nuestras vidas siempre y cuando mantengamos abiertos los caminos del interior. El actual ritmo de vida y los requerimientos de nuestra sociedad dificultan cada vez más ese acceso al interior personal en el que se encuentran las materias primas para la construcción de nuestras vidas. Sin darnos cuenta, nos autoexiliamos de nuestro hogar interior. Allí, utilizando la imagen del Maestro Eckhart, Dios se encuentra como en su casa, pero nosotros nos sentimos extranjeros.

Educar la Interioridad es favorecer los procesos y proporcionar las herramientas que nos permitan volver a casa, al hogar interior para desde allí vivir unidos a los demás, al mundo, a Dios.

lunes, 4 de abril de 2011

La manifestación del otro/Otro

Desde el punto de vista creyente, todo cuanto vemos, oímos, tocamos, olemos, gustamos, de Dios proviene y a él se dirige. Manifestación de un Dios que todo lo sustenta pero, que a la vez, está más allá de todo:

Dios está por encima de todo, pero no está elevado. Dios está debajo de todo, pero no oprimido. Dios está dentro de todo ero no incluido. Dios está fuera de todo pero, no obstante, completamente comprendido (Hadewich de Amberes. Carta XXII).

Pero ¿no es acaso una de las tentaciones de todo creyente hacer "entrar" a Dios en sus esquemas, hacerlo a nuestra medida, esquivar el Misterio de la Libertad divina...? Es uno de los problemas de la Teodicea: ¡cómo puede un Dios bueno, permitir el dolor de sus hijos e hijas! La experiencia del aparente triunfo del mal, de la injusticia, el sufrimiento de los inocentes y débiles, hace nacer un grito a Dios, una pregunta desde la entraña: ¿Por qué?

Dejar que Dios sea Dios supone acoger el escándalo de la cruz, vaciarnos de pre-juicios, vaciarnos de expectativas, pero... ¿acaso no puedo y debo esperar que Dios sea Padre/Madre bueno/a cuando así se nos ha revelado en Jesús? El caso es que que tú o yo esperemos que asi sea, no obliga a Dios a ser así, no anula su libertad del mismo modo que el deseo de DIos de que yo viva en comunión con Él no anula mi libertad para irme de casa lejos, muy lejos...

De todos modos, se puede comprender que no acabemos de "comprender" a Dios. Es comprensible que su manifestación rompa nuestros esquemas. En Jesús, Dios es un Dios que sorprende, que escandaliza, que pervierte la ortodoxia... En Cristo resucitado Dios rompe los límites... Y el creyente es llevado a vivir en una continúa receptividad que permita al Misterio manifestarse libremente.

Mas no sólo nos es costoso dejar que Dios sea Dios. Nos resulta igualmente costoso dejar que cada persona sea quien es, sea como es, se nos manifieste de forma no pensada, no esperada incluso no querida. El juego de proyecciones funciona continuamente en las relaciones interpersonales dificultando la distancia necesaria para permitir que el otro/a se me revele en la medida que quiera.

Creo que hay algunos tipos de relación en los que recibimos una invitación privilegiada a aprender a dejar al otro/a que sea quien es siendo también yo quien soy: la amistad y la pareja son grandes centros de aprendizaje de esta libre manifestación del otro/a. Pero, en general, siempre que amamos a alguien, somos invitados a aprender a amar de verdad y, amar de verdad me parece que tiene mucho que ver con permitir la plena manifestación de la otra persona. Algo que conjuga paciencia, escucha, tranquilidad y generosidad no exenta de gratuidad.

Dejar que tú seas tú, eso es amarte. Quizá por eso Pablo dice del Amor lo que dice: "es paciente, es servicial, no tiene envidia, no se jacta n se engríe. Aguanta siempre, espera siempre..." Sólo eso abre las puertas a la plena acogida del otro en su misterio personal. Sólo amar más allá de mis propias necesidades, amar lúcidamente creará la magia de la plena manifestación, del desvelamiento progresivo de la esencia del otro/a.  Porque de eso se trata, de dejarnos sorprender y enamorar por la auténtica esencia del otro/a, no por subproductos "light".

Cuantas veces hay quien ama a una frondosa secuoya y le pide que sea un  bonsay, asustado por los reales contornos...

Dios espera de nosotros que seamos en plenitud. Dios siempre es plenamente Dios... Yo...¿estoy dispuesto a la manifestación del otro/Otro? ¿acepto el hermoso reto de dejar que tú seas tú, sin disminuirte, sin castrarte, sin remplazarte por versiones edulcoradas de ti...? ¿soy lo suficientemente humilde como para ser yo ante ti sin camuflarme?

(Querido escribiente anónimo, me gustará recibir alguna aportación tuya, no lo dudo: será iluminadora).


6 comentarios:

Anónimo dijo...

A pesar que que mi lengua no es ágil pluma de escribano, acepto también el reto. Me entusiasma, me alea... tu alago, me haces sentir con más valor...
Aún así te diré que, hace tiempo, en una de estas relaciones de amistad, me gustaba que se hablara de Tú/Yo y que no hubiera terceras persona. Se me hacía incómodo hablar de 3 y si esa persona era Dios, lo esquivaba. Ahora con el paso del tiempo, no concibo que en una amistad no hay cabida para uno más (y qué uno!!) y será el motor, el impulso de esa relación y todas las demás. Echo de menos esos encuentros... torpeza humana de no haberlos sabido disfrutar. No es por justificarme y buscar excusas, me sentía pequeña, vacía, dependiente de miradas, palabras, abrazos, gestos... Estaba convencida de que me faltaba algo antes de darle un sitio...
Y esta INTRO, Elena, para decirte, manifestarte, que desde el principio, la vida está marcada por el amor, brota del AMOR, del amor de Dios, que comunica irresistiblemente la vida, del amor humano, signo y artífice del amor original.
El amor es como una "cuarta dimensión" de la vida. Es un modo de vivir. Un estilo. Amar es vivir de otra forma. Todo es distinto cuando el amor, esa bella utopía, reina entre los hobres. Pero no nos decidimos. Nos da miedo saltar al vacío. Seguimos cada uno a la suya. Sufrimos y nos hacemos sufrir...
Amar es vivir de otra forma. Seguimos estando solos. Deslumbrados por tantos artificios, corremos anhelando amores. Y sabemos que el amor calienta la soledad y la llena de presencia.
Porque amar es vivir de otra forma. No nos sirven los próximos. Cualquier deconocido nos parece mejor. Al cercano ya me lo sé... y buscamos por fuera. Vamos por la vida "de visita", como huyendo. Y sabemos que el amor es con el próximo, con el cercano.
Será que amar es vivir de otra forma. Prometemos. Una y mil veces. Palabras, palabras... decimos, decimos... pero mientras no cueste, hata que empieza a ser necesario el morir un poquito a sí mismo o renunciar a algo... bla, bla, bla... y sabemos que "obras son amores y no buenas razones".
Y es que amar es vivir de otra forma. El amor está en tí, en tu interior!! puesto por tu creador, el buen Dios, puesto por tus padres y por cuantos te han amado y te aman. Entra en tí, descúbrelo, dale libertad...
Y así solo así, miraste con amor al buen Dios. Sólo es AMOR, sólo quiere poder entregarse, poder darse. Le has dado una oportunidad, has abierto tus puertas y ha entrado "para cenar contigo", "para hospedarse en tu casa" como un buen amigo, el que es Señor y Creador.
Y sin más, el amor eres tu mi buen Dios.El amor eres tú y soy yo, tú en mí y yo en ti. Nosotros. El amor es un proyecto en ti y en mí: lo qu tú llegarás a ser para mí, lo que llegaré a ser para tí. Cuando no haya nada: sólo tú y yo. Cuando nada se interponga y nos oculte.
Dime amor, ¿eres paciente en la espera?, ¿eres mi lento caminar?, ¿eres el hambre, la sed, la desnudez?
El amor eres tú, mi buen Dios. Eres tú velado en cada cosa, en el niño y en el enfermo, en la flor y en los pájaros, en el fuego y en el agua. Eres tú, velado. Quiero adorarte, Señor, fuente de vida y amor. ¡Tú eres mi Dios! Para tí es mi ofrenda hoy y por siempre...
Sólo se nos pide amar. Es la única ley. Es lo único que cuenta. Ya hace más de 2mil años que hemos escuchado la voz de Dios que nos dice: "Escucha, hombre, amarás al Señor tu Dios... y al prójimo como a ti mismo" ¿Por qué no queremos escuchar? Deberíamos ir como locos!!
Que Dios AMOR te regale un feliz día.
Un abrazo.

Elena dijo...

Comencé a imaginar que eras tú... Pero este blog no está pensado para conversaciones sobre el pasado. A mí sólo me importa el ahora, el presente.

GRacias por tu precioso comentario.

AMAIA dijo...

Yo no soy quien quisiera ser. No soy la que debería ser. No soy la que los otros querían que fuese. Ni siquiera soy la que fui. Yo soy quien soy. Todas nuestras neurosis empiezan cuando tratamos de ser quienes no somos.

…todo empezó aquel día gris
en que dejaste de decir orgulloso
YO SOY …
Y entre avergonzado y temeroso
bajaste la cabeza y cambiaste
tus palabras y actitudes
por un temible pensamiento:
YO DEBERÍA SER… (JORGE BUCAY)

…Y si es difícil aceptar que yo soy quien soy, cuanto más difícil nos es, a veces, aceptar la tercera derivación del concepto <>:
Tú… eres quien eres.
Es decir:
Tú no eres quien yo necesito que seas. Tú no eres el que fuiste. Tú no eres como a mí me conviene. Tú no eres como yo quiero. Tú eres como eres. Aceptar eso es respetarte y no pedirte que cambies.
El verdadero amor es la desinteresada tarea de crear espacio para que el otro sea quien es


Un beso enorme, querida Elena

Elena dijo...

Nada que añadir, sólo subrayar una frase que quisiera grabar en mi corazón el verdadero amor es la desinteresada tarea de crear espacio para que el otro sea quien es... ¡Qué hemosura, Amaia! Un cálido abrazo y hasta prontito.

Ignacio Morso dijo...

Una buena bomba...Nos es preciso aprender a ver el mal como lo ve Dios... Donde todos vemos algo que condenar... Él ve una miseria a socorrer...(Sabiduría de un Pobre) ¿Estamos dispuestos a aprender a ver el mundo , a amar como Él? el camino es esa amor imperfecto, el nuestro, limitado pero sincero, misericordioso porque sabemos que somos de barro, y empezar a ver el mundo con una mirada más amable. Un abrazo y gracias.

Elena dijo...

REconciliarnos con nuestro amor imperfecto dejándonos amar por el Amor. Un abrazo NAtxo y... va quedando menos apra la última super semana...¿preparado?