La Vida se manifiesta en nuestras vidas siempre y cuando mantengamos abiertos los caminos del interior. El actual ritmo de vida y los requerimientos de nuestra sociedad dificultan cada vez más ese acceso al interior personal en el que se encuentran las materias primas para la construcción de nuestras vidas. Sin darnos cuenta, nos autoexiliamos de nuestro hogar interior. Allí, utilizando la imagen del Maestro Eckhart, Dios se encuentra como en su casa, pero nosotros nos sentimos extranjeros.

Educar la Interioridad es favorecer los procesos y proporcionar las herramientas que nos permitan volver a casa, al hogar interior para desde allí vivir unidos a los demás, al mundo, a Dios.

lunes, 19 de diciembre de 2011

Un agujero negro: la codicia

No hace falta explicar nada, sólo decir que demasiadas personas con responsabilidades públicas caen en este agujero negro, pero, en nuestras pequeñas cosas, cada uno a su nivel... ¿no habremos entrado quizá también en otros agujerillos de codicia?

3 comentarios:

Amaia dijo...

Una reflexión del Dalai Lama:

"Si un individuo posee la base espiritual necesaria, no se dejará vencer por la tentación tecnológica y la locura de poseer. Sabrá encontrar el justo equilibrio, sin pedir demasiado. El peligro constante es abrir la puerta a la codicia, uno de nuestros más encarnizados enemigos, y ahí reside el verdadero trabajo del espíritu "

Feliz tarde.

Amaia

gizane dijo...

GRacias, Amaia. Magnífico.

Elena Andrés Suárez dijo...

GRACIAS