La Vida se manifiesta en nuestras vidas siempre y cuando mantengamos abiertos los caminos del interior. El actual ritmo de vida y los requerimientos de nuestra sociedad dificultan cada vez más ese acceso al interior personal en el que se encuentran las materias primas para la construcción de nuestras vidas. Sin darnos cuenta, nos autoexiliamos de nuestro hogar interior. Allí, utilizando la imagen del Maestro Eckhart, Dios se encuentra como en su casa, pero nosotros nos sentimos extranjeros.

Educar la Interioridad es favorecer los procesos y proporcionar las herramientas que nos permitan volver a casa, al hogar interior para desde allí vivir unidos a los demás, al mundo, a Dios.

martes, 28 de junio de 2011

Señor, haz de mí un instrumento de tu Paz



Una hermosa versión de la oración de S.Francisco de Asís. Canta Snatam Kaur, os sonará porque es quien canta "La bendición de tu madre". PAZ A TOD@S, SHALOM, SHANTI, PAKEA, PAU.

Señor, haz de mí un instrumento de tu Paz:
Donde hay odio, que yo lleve el Amor.
Donde hay ofensa, que yo lleve el Perdón.
Donde hay discordia, que yo lleve la Unión.
Donde hay violencia, que yo lleve la No-violencia (1).
Donde hay duda, que yo lleve la Fe.
Donde hay error, que yo lleve la Verdad.
Donde hay desesperación, que yo lleve la Esperanza.
Donde hay tristeza, que yo lleve la Alegría.
Donde hay tinieblas, que yo lleve la Luz.

Maestro, haz que no busque:
Ser consolado, sino consolar.
Ser comprendido, sino comprender.
Ser amado, sino amar.

Porque es:
Dando, como se recibe.
Perdonando, como se es perdonado.
Muriendo, como se resucita a la Vida Eterna.
Francisco de Asis
 

lunes, 27 de junio de 2011

TERAPEUTAS

En el fondo cualquiera de nosotros puede ser ese hombre o mujer necesitado/a de una terapia iniciática. Pero no tenemos conciencia de nuestra enfermedad, de nuestra carencia, porque no sentimos lo que en verdad somos en lo más profundo de nosotros, "aquello" para lo que estamos destinados y llamados. Es el terapeuta el podrá guiarnos entonces en el camino, enseñarnos a reconocer la importancia de los instantes en que la trascendencia inmanente nos toca y ayudarnos a considerarlos seriamente, a aaceptar la misión contenida en ellos y a emprender el camino de la transformación, Si cumplimos con este deber, también se transformará nuestra relación con el sufrimiento. Aceptar esto es ganarse el derecho de cruzar a la otra orilla. (K.G. Dürckheim. Experimentar la trascendencia. Ed. Luciérnaga. 1991)

¿Qué es una terapia iniciática? De la palabra terapia los occidentales tenemos un concepto un tanto negativo. Necesita terapia quien está mal, incluso lo relacionamos casi inmediata y únicamente con la depresión y ésta es un tabú en nuestras sociedades.
El término iniciática aún nos queda más lejano en la medida en la que los/as occidentales hemos banalizado y olvidado la importancia de los ritos de paso. Aún así, y de manera inconsciente, seguimos realizando nuestros propios ritos de paso. Hace poco se habrán celebrado en numerosos colegios las celebraciónes de graduación que marcan el final de una etapa educativa. Los chicos y chicas cada vez se visten más ostentosamente para la ocasión, una compañera profesora comentaba esta semana que ya sólo nos faltaba hacer el baile de primavera "made in USA". De alguna manera los ritos de paso son una necesidad en nuestra vida y si eliminamos unos, surgirán otros.

Así, una terapia iniciática consistiría en el acompañamiento de las etapas de la vida, de los momentos de cambio profundo y de su comprensión e interiorización por parte de quien debe vivir esas fases o etapas. Otra cuestión que hoy nos resulta cada vez más  más difícil: encontrar acompañantes, permitidme que use una palabra un tanto rara: MISTAGOGOS/AS.

Porque no hablamos aquí de realizar actos o gestos vacíos, de cara al público. A lo que se refiere Dürkcheim y hacia lo que deseo señalar hoy es hacia la realidad de que, lo sepamos o no, lo queramos o no, lo acogamos o no, nuestra vida se construye atavesando etapas y no siempre resulta fácil. Generalmente cada nueva etapa viene antecedida por una crisis o provoca una. Ya varias veces he hecho referencia a la etimología de esta palabra, pero no me canso de recoradarlo: el verbo griego crimeo que quiere decir "juzgar, distinguir, separar". Las crisis acontencen cuando "el traje se nos queda pequeño", cuando nuestra Esencia reclama espacios abiertos, cuando el Ser que nos habita y que somos señala que ya es la hora de acceder a otro estado de conciencia. 

¿Quién nos acompaña en esos momentos? Afortunado/a a quien cuenta con personas sabias a su lado, mistagogos/as que, como dice Dürckheim nos sepan ayudar a ver la importancia de esos momentos y de lo que se nos revela en ellos.

Y esa persona o personas pueden estar donde menos lo esperamos. En tiempo de crisis no hay nada como tener los oídos bien abiertos, el ser despierto porque recibiremos luz de mil maneras. "No es lo positivo lo que viene a ti, eres tú quién lo atrae porque estás abierta a ello", esta frase me la dijo un amarillo, alguien que en estos días se ha convertido en acompañante para mí de forma inesperada o no tanto..

¡Qué perdidos y ciegos vamos por la vida! El relato de los discípulos de Emaús se repite una y otra vez: hombres y mujeres que abandonan su trabajo, familia, amigos, ciudades de forma inesperada y lo hacen tristes o muy enfadados con la vida o con un hondo sentimiento de frustración o en medio de un gran sentimiento de absurdo vital... Hombres y mujeres que no realizando cambios externos se siente carcomidos por dentro, sin entender qué les pasa, somatizando esa insatisfacción o esa desorientación con diferentes enfermedades, pasivas víctimas del ego que no sabe afrontar la llamada de la Vida. ¿Quién les acompaña, quién nos acompaña? ¿Quién, como Jesús, se pone encamino con quien anda a la deriva? ¿Quién "lee" para esas personas los signos de esperanza y luz presentes en medio de al deriva?

¿Quién se sitúa junto a los adolescentes y jóvenes que buscan sin saber qué buscan? ¿Quién tiene la valentía de proponer caminos iniciáticos serios? Seguimos dando recetas aprendidas de memoria ante acontecimientos vitales, ante oscuridades y dudas que están en lo más hondo del ser humano, eso, o escurrimos el bulto y hacemos ver que no pasa nada  cuando, en verdad, pasa de todo, pasa lo más importante: paso yo.

El hecho de ser acompañados en los momentos de tránsito, no resta ni un ápice de dolor o de incomodidad o de duda o de vértigo, pero añade compañía, lo cual ya es algo importantísimo y además, nos otorga la mirada y la palabra de quien no está empastado en la situación vital por la que atravesamos. Para ello, es también necesario dejarse acompañar, ser lo suficientemente humilde como para reconocer que no se puede con todo, que no se sabe todo, que se necesita una mano amiga... Apunto sin más, la importancia de saber distinguir un acompañante adecuado de uno que no lo es. Suelen decir que no es el discípulo quien encuentra al maestro, sino viceversa...

Nadie nos da un libro de instrucciones titulado "cómo ser yo mismo/a", a vivir aprendemos viviendo. Pero no deberíamos ser tan soberbios como para rechazar la posibilidad de ser acompañados. Y no hablo sólo de un acompañamiento "profesional", hablo sobretodo, de acoger la sabiduria que  tantas veces tienen, incluso sin saberlo, quienes nos rodean.

Y, en el contexto educativo, me refiero a la urgencia de que los educadores/as afrontemos con coraje nuestra propia evolución personal para poder acompañar a los/as alumnos/as tan huérfanos/as de terapeutas en la vida diaria, es decir, de adultos/as que sepan acompañarles, entusiasmarles con la vida, abrazarles en sus dolores, abrir ante ellos un horizonte de sentido o, al menos, hacer nacer en ellos/as interrogantes que les movilicen.

Así, todos juntos, pero cada uno responsable de sus propios pasos, podremos cruzar a la otra orilla, la de una vida vivida desde lo profundo, permitiendo la manifestación del Ser.

sábado, 25 de junio de 2011

¡ALEGRÍA!

¡Qué mágnífico el Circo del Sol! ALEGRÍA... mezclada con tristeza, acompañada de algo de locura y de un grito que anhela VIDA. En el corazón pueden convivir paz y rabia, cordura y locura, alegría y tristeza. Es hermosa esta complejidad del ser humano... Sí, es hermosa... Hoy me enternece y admira esta complejidad nuestra.

La vida que se nos regala es la oportunidad para reconciliar los opuestos, para descorrer los velos que opacan nuestra mirada. La Vida...¡qué hermoso don! Maravilloso circo en el que cada uno tiene una acrobacia a realizar, un trapecio del que soltarse para dejarse recoger, una sonrisa que provocar con nariz de payaso, un truco mágico que dejará a alguien con la boca abierta, alguna fiera a la que domar, mil canciones por cantar y tantos aplausos por recibir.

¡ALEGRÍA! con todo y a pesar de todo...¡ALEGRÍA!

viernes, 24 de junio de 2011

EL DÍA DE LOS AMARILLOS

Dos entradas nuevas en un día, me perdonaréis, pero es que hoy es un día muy especial para mí. Hoy ha pasado algo dentro de mí y, porque atraemos lo positivo cuando nos abrimos a ello (jajaja, a veces nos abrimos a lo positivo y recibimos lo contrario, también es verdad pero a corto plazo, a largo plazo se nos da aquello que tiene que ver con lo que esperamos más hondamente, aunque tarde y tarde y tarde en llegar) pues también han pasado cosas fuera. Bien,  hoy estoy de celebración, uníos a ella si queréis. ¿Recordáis la C/ Resurrección? Aquí estoy, transitándola. Y, lo mejor: ese vislumbre de Resurrección ha tomado voces y formas y un color, el AMARILLO.

Al levantarme esta mañana, en mi oración, he abierto al azar el libro de Albert Espinosa "El mundo amarillo", llevaba días haciéndolo sin saber muy bien porqué. Hoy se ha abierto por el capítulo en el que define a los amarillos: Dícese de aquella persona que es especial en tu vida. Los amarillos se encuentran entre los amigos y los amores. No es necesario verlos a menudo o mantener contacto con ellos. ¿Qué tal os suena? Seguro que ahora os pondréis a revisar si hay amarillos en vuestra vida. Seguro que encontráis más de los que creéis, a mí me pasó cuando leí el libro (que por cierto está agotado).

Así, tras leerlo he pensado: "Hoy será el día de los amarillos". Y no le he dado más importancia. A partir de ahí...¡el día ha sido una maratón de amarillos!: Javi, Amaia, Marisa, Raúl, y... Asier y su cuadro, y esto es lo que quiero compartir con vosotros. No podía ser otro día, tenía que ser hoy el día en el que me trajeran el cuadro a casa. Un regalo de la parroquia con la que colaboro en semana santa. Un  precioso, cálido y creativo regalo. Asier, uno de los jóvenes de la parro, ha pintado un cuadro expresando cómo me ve ¡no me digáis que no es chulo! Y... ¿de qué color son las figuras principales del cuadro? Ya lo sabéis. Sí, mi Resurrección es de color AMARILLO.

ARWEN: LA LIBERTAD DE ELEGIR

Todos nosotros venimos a este mundo con una misión que cumplir. Esa misión está enraizada en nuestra esencia de tal manera que cumplir con nuestra misión desarrollará nuestro Ser esencial. No hay misiones más importantes que otras. Todas son genuínas, únicas: la madre y el padre que revierten su vida en el cuidado y amor de su familia. El educador que deja trozos de su ser en las aulas. Millones de anónimos hombres y mujeres cuya misión quizá haya sido o sea una simple sonrisa que anime a alguien, un abrazo dado a tiempo, el cumplimiento esmerado y amoroso de las obligaciones diarias, la implicación en la vida de sus amigos, de su gente...

Pero hay personas que vienen a este mundo con una marca especial. Seres humanos que parecen vivir entre dos mundos. Marcados a fuego por una experiencia que les ha atravesado y les ha hecho ver lo que otros no han visto y a la vez, caminan como uno más en medio de la multitud. 

Permitidme que os hable de un personaje de ficción. Tolkien, en su asombrosa y genial trilogía "El señor de los anillos", incluye mujeres maravillosas de una exquisita sabiduria y sensiblidad, entre ellas Arwen. Arwen es una princesa élfica, hija de Elrond medio elfo y de la Reina Celebrían. Los elfos la llamaban Estrella de la Tarde y los Hombres, Undómiel o Doncella del Crepúsculo. Nace en el año 241 de la Tercera Edad del Sol. 
Arwen y Aragorn, el heredero de la corona de Gondor, se enamoran, sin embargo el amor entre ambos parece imposible pues ella es inmortal y desposarse con Aragorn supondría renunciar a su inmortalidad, por lo tanto, morir. Arwen vivirá un camino iniciático lleno de sufrimiento y paralelo al de Aragorn. Pero hay una diferencia: Arwen es medio elfa y medio humana. La clave de este personaje es que puede elegir pues conoce los dos mundos. Cuando la estrella de la noche parece apagarse, finalmente asistimos a su reaparición en la coronación de Aragorn como rey de Gondor. Arwen podrá unificar así los dos mundos, el humano y el élfico, pero hará mucho más: en su corazón podrán pervivir el amor que siente por Aragorn y sus magníficos dones. Nada pierde, todo lo gana, pero, previamente, habrá debido de asumir una muerte, un dolor hondísimo.

Todo esto me lo ha descubierto un amigo, un "amarillo" (algunos sabéis lo que es un amarillo, los que no lo sepáis preguntad...). Y me ha hecho conectar con algo muy íntimo y hermoso. 

Jesús de Nazaret vivió así, marcado, sellado, atravesado por Dios. Divinamente humano y humanamente divino, uno más entre la multitud pero radicalemente diferente a todos... Hombre sin un hombro en el que reclinar la cabeza, sin nido donde refugiarse, Hijo del hombre a la intemperie siendo, a la vez, refugio de tantos. 

María de Nazaret, cubierta por el manto de Dios, atravesada por espadas de dolor, mujer como todas pero única, guardando todo en su corazón inteligente. Ambos, Jesús y María, acogen la misión para la que han venido a este mundo. Jesús, el Cristo, apura hasta el fondo un cáliz terrible. Abre así, para todos, el acceso al Corazón de Dios,a la Luz. María, pronuncia un sí valiente que le aboca al vértigo de algo que supera toda posibilidad humana y es abismada en el Misterio hasta situarse a los pies de la Cruz. Cumpliendo su misión, ambos realizan su Ser íntegramente y, a la vez, abren camino a otros muchos, son estrellas, como la estrella de la tarde. Jesús se llama a sí mismo Luz del mundo "el que me sigue no caminará en tinieblas" ¡qué belleza! pero cuántos territorios agrestes ha de recorrer quien es llamado a ser luz.

En el polo contrario Jonás... Huyendo de su misión, aceptándola finalmente medio a regañadientes. Sí, a veces sucede que ante la evidencia de la misión que se nos encomienda, reaccionamos huyendo o haciéndonos los despistados. Alguna "ballena" nos tragará entonces y en su seno deberemos escuchar lo que no quisimos escuchar.

Seres que han acogido la misión-Esencia de su vida. Seres que viven entre dos mundos, amando ambos, pero fieles a lo Esencial. Seres que, atravesando abismos profundísimos, conquistan la libertad de elegir y viven en Paz.


jueves, 23 de junio de 2011

PAZ

Esta canción lleva dándome paz en momentos sin ella desde hace días. Os la regalo por si os hace tanto bien como a mí. Hace unos días en otra entrada copié la letra, hoy pongo la música. Es deliciosa. Que la disfrutéis.

miércoles, 22 de junio de 2011

TIEMPO AL TIEMPO

Una querida amiga me ha dedicado esta canción. Es tan bonita y su mensaje es tan verdadero que os la dedico a todos y a todas. ¡Dale tiempo al tiempo! y... ¡Feliz tiempo de vacaciones para mis queridos y queridas "profes"! Os lo merecéis.

martes, 21 de junio de 2011

LA PELIGROSA EXPERIENCIA DE LA AUTOANIQUILACIÓN

Ayer copié estas palabras de Dürckheim porque son reales, son verdaderas... terriblemente verdaderas. Nos venden muchos narcóticos para ir soportando "la insoportable levedad del ser". Nos dicen que no hace falta ir tan al fondo, nos convencen de que no hay para tanto, pero, no nos dicen que no hay otro camino para Ser sino el de ser valientes y vivir despiertos. Quien quiera Ser... deberá soportar momentos bien duros. 

La vida te sitúa ante etapas clave, entonces hay que saber DAR  LA CARA, sin huir, sin buscar refugios que alejen del camino que hay que transitar. Sucede que, en ocasiones, uno es muy consciente de lo que está sucediendo, tan consciente que se retuerce de rabia y de dolor y se grita al universo:"¡¡Basta ya!!". Cuando en etapas iniciales la llegada de la noche oscura no se presintió porque simplemente no se conocían sus síntomas, uno se dejó llevar, sufriendo un tanto pasivamente, explorando la oscuridad sin saber más de ella sino que es oscura. Pero todo cambia cuando se han atravesado sucesivas noches. Lo primero que cambia es que los consuelos externos no sirven apenas. No hay escapatoria, no hay somníferos... El nivel de conciencia no permite distraerse en demasía, sólo lo justo para no morir o volverse loco. Lo siguiente que cambia es que, al menos, se descubren estrategias para afrontar el trecho oscuro del camino.

Cuando la noche oscura llama a la puerta a la que ya llamó otras veces, la conciencia de lo que sucede, de lo que conlleva, aterroriza y esperanza a la vez. Aterroriza porque se conoce el camino, se conoce el dolor, incluso se creyó que ya no volvería a pasar (¡prueba superada!). Esperanza porque se tiene experiencia de la hermosa Luz que porta en sí y que nos espera al final del tramo oscuro y pegajoso. Pero es que, además, la nueva noche nos hace conscientes de la fortaleza adquirida, de la evolución personal de la que quiza no se era consciente del todo.

Hay un día, una hora, en la que sólo puede aceptarse la "peligrosa experiencia de la autoaniquilación". Aceptar resignadamente que la Vida sabe más que uno mismo y que se nos darán los "ángeles consoladores" necesarios en el momento oportuno. 

Todo esto forma parte del proceso de aprender a morir para poder Vivir de verdad. Sin más, así de sencillo y ¡qué difícil lo hacemos! Sin embargo... Falta algo: el aprendiz nunca lo sabe todo, sí el Maestro, por ello, la otra clave quizá sea el ABANDONO. Sí, ahí está la llave de la Paz duradera, de la Resurrección eterna, abandonarse y confiar. Como decía Teilhard de Chardin: "Cuando te sientas apesadumbrado, triste (yo añadiría, hecho pedazos): ADORA Y CONFÍA".

lunes, 20 de junio de 2011

TRES PESARES FUNDAMENTALES

"HAY TRES PESARES FUNDAMENTALES EN EL SER HUMANO: EL MIEDO A LA ANIQUILACIÓN, LA DESESPERACIÓN FRENTE A LO ABSURDO Y LA PROFUNDA TRISTEZA FRENTE A LA SOLEDAD. La muerte, la falta de sentido y la soledad son -y siempre lo serán- los enemigos del Yo natural. Pero la muerte es inevitable, nos enfrentamos con lo absurdo a lo largo de toda la vida y todos experimentamos alguna vez la soledad sin esperanza...

La otra dimensión, que se sitúa más allá de nuestra facultad natural de comprensión y que es la dimensión trascendente de la vida, puede justamente surgir-aunque no está obligada a ello- en esas situaciones límites, de tal modo que nuestra conciencia derriba las barreras que habitualmente le impone una actitud objetivante y reductora. Pero esto sólo puede suceder a condición de que el hombre realice una hazaña paradójica, totalmente irrealizable para el Yo ordinario: ACEPTAR CONSCIENTEMENTE HACER LA PELIGROSA EXPERIENCIA DE LA AUTOANIQUILACIÓN. (Karl G. Dürckheim, 1896-1989. Experimentar la trascendencia)


SI CON LA HERIDA DE LA SANGRE…

Si con la herida de la sangre
hubiera de caminar
leguas de vida,
aún a riesgo de morir
sangrando,
de vivir abierta,
vulnerable, enfebrecida…
caminaría
aunque exhausta,
sonreiría
aunque enflaquecida.

Con la vida en muerte trocada aparejaría aún,
cada día,
la nave absoluta
dueña de un porvenir incierto
que se halla en otros mares,
en otras aguas no integradas
en el mapa de lo conocido.

Aún  sintiéndome yerta
en medio del vergel cotidiano
de movimientos impensados,
aún percibiéndome exiliada
de mi propio yo,
todavía alzaría la enseña
de quien cruza los mares
con el pecho inflamado
en esperanzas
del descubridor,
del incansable buscador
de lo verdadero.

jueves, 16 de junio de 2011

Una caja dentro de una caja, dentro de una caja, dentro de una caja...

Hace ya quizá más de nueve años una educadora me hizo un regalo precioso. Había estado impartiendo un curso de formación durante todo el año a un grupo de profesores de un colegio en Barcelona. Eran mis primeros pasos en esto de compartir con otros lo que estaba aprendiendo, investigando y descubriendo en torno a la Educación de la Interioridad. Allí estaba yo, tan emocionada y pizpireta con todo un grupo de "profes" deseosos de saber y experimentar..¡menudo caramelo! Hoy les daría un curso de mayor calidad, pero...¡esos inicios fueron mágicos!

El caso es que al terminar el curso una de las profesoras me regaló una caja redonda de color naranja (un color que me encanta). La abrí: dentro había otra caja de otro color y así hasta catorce cajas, pero cada una de ellas tenía dentro escrito un trocito de un texto de Victor Hugo que dice así:

Te deseo primero que ames y que amando te amen. Y que si no es asi, seas rápida en olvidar y después de olvidar, no guardes rencor.
Te deseo también que tengas amigos y que, aunque sean poco sabios, sean nobles y fieles y que haya al menos uno en quien puedas confiar plenamente. Y porque la vida es así, te deseo que tengas algunos adversarios. Ni muchos ni pocos, en la medida exacta, porque así te harán cuestionarte tus propias certezas. Que entre ellos haya al menos uno que sea justo y bueno, para que no te sientas la única justa y buena.
Te deseo también que seas útil, pero no insustituíble. Y que en los momentos difíciles, cuando no te quede nada más, esta utilidad te sirva para mantenerte en la Esperanza.
Igualmente, te deseo que seas tolerante y respetuosa. No con aquellos que se equivocan poco, porque eso es muy fácil, sino con aquellos que se equivocan mucho y de forma irremediable y que, haciendo buen uso de tu tolerancia, sirvas de ejemplo a otros.
Te deseo que siendo joven no madures demasiado deprisa, y que una vez madura, no insistas en querer rejuvenecer y que siendo anciana no caigas en la desesperación. Porque cada edad tiene su gozo y su dolor y han de fluir entre nosotros.
Te deseo también que seas responsable de alguien, que veas cómo crece y cómo madura y que reconozcas tu aportación en su forma de ser y de sentir. En lo bueno, porque no hay nada más precioso que la vida y en lo malo porque te hará sentir tus limitaciones más profundas. No lo sabes todo ni lo puedes todo. y para que seas consciente de que, aunque tú no lo quieras creer y por mucho que intentes evitarlo, hay muchas cosas que, por suerte, se nos escapan de las manos.
De paso te deseo un poco de tristeza. No todo el año, sino tan sólo un día. Pero que ese día te sirva para descubrir que la risa habitual es buena, que el reír diario es aburrido y que la risa constante no tiene sentido.
También te deseo que vivas momentos difíciles, aquellos que ponen a prueba nuestra frágil fortaleza y que te enseñen quién eres y de quién te puedes fiar. Y cuando esos momentos difíciles pasen, porque tarde o temprano siempre terminan pasando, sepas darte cuenta de que todo se puede superar y que, aunque sea un poquito, eres algo mejor que antes. Y, entonces, sepas darlo a los otros cuando les lleguen las dificultades.
Te deseo que descubras, y con máxima urgencia, que más allá de tu día a día existen y te rodean seres oprimidos, tratados con injusticia y personas infelices.
Te deseo que acaricies un gato, que tires una piedra a un río y escuches el silencio del alba porque sabrás ser feliz con nada. Deseo también que plantes una semilla, por pequeña que sea y la acompañes en su crecimiento para que descubras la pequeñez de la que está hecha un gran árbol.
Te deseo también que tengas dinero porque es necesario y práctico. y que al menos una vez al año pongas una parte delante de ti y digas " este dinero es mío"sólo para que te quede claro que tú eres la dueña del dinero y que no es el dinero tu amo. Que quede claro quién es la dueña de quien.
Te deseo que ninguno de tus sueños muera, pero que si muere alguno puedas llorar sin lamentarte de no haber hecho lo máximo posible por hacerlo realidad y en seguida alzar la vista y volver a comenzar como si nada hubiera pasado.
Si todas estas cosas te llegan  a pasar, no tengo nada más que desearte.

Esta tarde he visto la caja en mi despacho, lleva tiempo ahí...La he abierto, no lo había hecho desde entonces, y he ido leyendo emocionada el texto de cada caja. Me he dado cuenta de que en los últimos diez años de mi vida me han pasado casi todas esas cosas que se me deseaban. Me he sentido emocionada y agradecida a la vida. Creo que soy un poquito mejor que hace diez años. Creo que hoy entiendo ese texto desde la vida, no desde la cabeza. Creo que puedo crecer mucho más. Creo que la vida es este "juego" de ir abriendo una caja que está dentro de una caja, que está dentro de una caja... ¿y sabéis que hay en la última caja? UN CORAZÓN. Amén.

martes, 14 de junio de 2011

PARIRÁS CON DOLOR

El castigo que Dios impone a Eva tras la caída, según el relato del génesis, es el de parir con dolor. ¿Podemos imaginar, entonces, que hubo un tiempo anterior a la caída en el que no había dolor?

El ser humano esquiva y huye del dolor, tanto físico como psicológico. Hay algo en nosotros que añora esos tiempos en los que no hubo dolor y creemos que es posible volver a ese paraíso perdido de paz, indoloro. Ante el dolor buscamos mil salidas: si es físico las pastillas y tratamientos adecuados, si es un dolor interior ahí andamos más perdidos, si bien hay quien intenta amainar el dolor del alma con miles de drogas de todo tipo: el trabajo sin freno, la multitud de relaciones, el sexo, el ruido, la bebida y el tabaco... Intoxicamos nuestro cuerpo en la esperanza de que así se embote nuestro corazón y dejar de sentir aquello que duele.


Ese parir con dolor del que habla el génesis permite una lectura más allá del parir los hijos. Se trata del parto del ser interior. Cada uno de nosotros afronta más de un nacimiento. Sólo Dios sabe cuántos nos tocarán afrontar a cada uno, a cada una. Sean los que sean, precisan de nuestra atención. Como la mujer gestante, uno siente cuándo algo nuevo se mueve en los adentros. Hay signos, hay huellas, hay toques de esa llegada del momento de permitir la gestación de lo nuevo dentro de uno mismo. Al igual que una oruguita que sabe cuando debe dejar paso a la crisálida de la que nacerá la hermosa mariposa. Así a la vida de una persona llegan esos momentos de re-nacimiento.

En estadios de conciencia más avanzados, la persona es capaz de "permanecer en el infierno sin desesperar", como Dios le indicó a San Silouan, moje del Monte Athos. Esa capacidad no se improvisa, se alimenta de una camino de progresivo despertar, de fases en las que se ha descubierto que la fuente de paz y de calma está dentro de uno mismo. Entonces ya no se buscan falsos calmantes. Se sabe con certeza que se trata de permanecer y dejar que las cosas se revelen en su tiempo oportuno. Mientras, se debe cuidar aquello que se está gestando: el silencio, las compañías adecuadas, la naturaleza, la oración, la meditación... serán los buenos alimentos para que el alma se nutra y el "niño interior" se desarrolle hasta el momento de su nacimiento.

¿Duele el nuevo nacimiento? Sí, tantas veces sólo se accede a un nuevo estado de conciencia a través del dolor. Puede ser un dolor causado por circunstancias externas a nosotros/as mismos/as, acontecimientos que generan una serie de círculos concéntricos en lo más profundo, como una piedra arrojada en un estanque. Tales acontecimientos, sin previo aviso, desmoronan muros construidos, conmueven cimientos que parecían estables o nos despiertan de nuestra inconsciencia. Se produce la convulsión del ser.

En otras ocasiones lo nuevo está llamando a las puertas de nuestro corazón. Nuestra Esencia nos llama, nos pide cambios, aires nuevos interiores y exteriores, espacios interiores más amplios, pero nuestro ego se resiste a abandonar los terruños conocidos y las comodidades adquiridas. Entonces se establece una lucha entre el ego y la Esencia, entre el "hombre/mujer viejo/a" y el "hombre/mujer nuevo/a". Esa lucha puede durar lo que nosotros queramos que dure mientras nos aferramos al dolor o lo esquivamos o lo que Dios permita que dure. Porque Dios mismo viene tantas veces en nuestro auxilio. Su Gracia nos capacita para atravesar indemnes nuestras opacidades y somos adentrados en nuestro Debir, en nuestro Santa Santorum. Cuando esta Gracia se nos regala será nuestra responsabilidad cuidar del don recibido, porque verdaderamente podemos arruinarlo fácilmente, tal es nuestra torpeza tantas veces.

Nos parimos con dolor y parimos con dolor al Dios que nos habita. Es inherente al parto el dolor. Esquivarlo puede originar abortos. Que nunca el miedo al dolor evite en nosotros los sucesivos nacimientos que hemos de afrontar hasta dar a luz nuestro vedadero Ser. El último trance será la muerte corporal, una fase más de la vida. Pero lo que nos espera es algo de una belleza indescriptible y eterna, que nada ni nadie nos podrá arrebatar.

domingo, 12 de junio de 2011

PENTECOSTÉS

TÚ ME SALVAS
Cuando me asaltan las sombras más oscuras,
Abortos de mi interior
Y, en medio de su pegajosa excrecencia,
Aplastada por ellas,
Arruinada la paz por ellas,
Perdidos los contornos por ellas,
Abiertas las puertas de mi infierno por ellas,
Desorientada por ellas,
En agonía por ellas,
Desnutrida por ellas,
Entristecida por ellas,
Sedienta por ellas,
Rota por ellas,
Amenazada por ellas,
Penetrada por ellas,
Temblando por ellas,
Inmovilizada por ellas,
Y a pesar de todo
Un fondo de paz
Vive en mi interior…
Tú me salvas,
De todo este dolor me rescatas,
Tú me salvas
Dándome nuevo aliento,
Como recién nacida
Aspiro la primera bocanada de aire
Que dilata mi pecho
Y abre mis pulmones.
Tú me salvas
Y puedo alzarme
Desembarazándome de tanto lastre,
De tanta pesadez acumulada.
Tú me salvas
No sé cómo…
Tú me llevas de la mano más allá
De las sombras…
Más allá
A un lugar de mí misma
Donde todo está bien,
Donde no existe el miedo
Sino tan sólo una profunda paz.
No sé cómo
Tú me salvas
Llegando conmigo
A un centro donde nadie más puede llegar
Tú me salvas
Pronunciando una palabra inaudible
Que nadie más puede pronunciar.
No sé cómo…
Tú me salvas.

viernes, 10 de junio de 2011

RESURRECCIÓN KALEA... CALLE RESURRECCIÓN

RESURRECIÓN KALEA...C/ RESURRECCIÓN... Levanto los ojos tras dejar salir lo que late dentro. Levanto los ojos y leo que estamos en la calle RESURRECCIÓN.

Mi corazón, mi alma y  mi cuerpo acudían al Encuentro con anhelo de Resurrección. Esa fue la primera palabra que salió de mi boca. Esa palabra acompañó la hora y cuarto de viaje. Dimos unas vueltas bastante absurdas hasta poder encontrar ese lugar donde nos sentamos y, por fin, pudimos pronunciar lo que tenía que ser pronunciado. Y...¡era la C/Resurrección! Las vueltas quedaban justificadas, no podíamos ir a parar sino allí.

Siempre hay una calle Resurrección en la vida de cada ser humano. Hay una calle Melancolía, como dice Sabina. Existe la Vía Dolorosa que recorrió Jesús, que recorremos todos más de una vez. Están las Calles del Encuentro que son, más bien, Plazas, amplias vías en las que somos convocados al abrazo con otros para la fiesta o para la protesta. Y... Ayer descubrí que existe la CALLE RESURRECCIÓN...

Aún no salgo de mi asombro. Querido Amigo... ¿te das cuenta? de la infinidad de calles que dibujan esa Bella Easo nos fuimos a sentar en la C/Resurrección. Allí nos re-Encontramos, cada uno proveniente de sus otras calles, barriadas, lugares interiores. Allí confluimos.

Estoy convencida de que fuimos llevados. Hace mucho que no creo en la casualidad sino en la Causalidad. Todo forma parte de este Todo increiblemente precioso que ha salido del seno amoroso de Papá/Mamá Dios. A ratos cuesta verlo, cuesta captarlo, a ratos más o menos largos nos despitamos, en ocasiones cuesta aceptar que lo que hoy duele pueda tener un sentido que agradecer mañana... Por eso sé que se nos anuncia Resurrección. Como Jesús, conservaremos las marcas de tantas heridas sufridas en tantas batallas, pero seremos Resucitados. Como un mural roto y recompuesto no seremos los mismos, pero seremos quienes somos. ¡La última Palabra la tiene la Vida!

Es mi C/Resurreción, es tu C/Resurrección, es nuestra C/Resurrección, es la de todos porque...¿recuerdas? ESTAMOS AMENAZADOS DE RESURRECCIÓN.

Y, hace un ratito, una persona hermosa ha venido a mi casa y me ha traido un ramo de flores. UN DÍA DE PRIMAVERA... PRIMAVERA: TIEMPO DE RESURRECCIÓN, pero de Resurrección COMPARTIDA. Querido: estas flores son también para ti y, porqué no, para quien las necesite. Sí, cada día sucede algo bueno. Cada día nos trae un regalo.

jueves, 9 de junio de 2011

VISITACIONES



María de Nazaret se hace receptáculo de algo mayor que ella misma pero que desea encarnarse en ella: el Verbo, Dios. María recibe una experiencia, una palabra que trastoca su vida preñándola de Luz. Todo adquiere sentido a la luz de lo experimentado.

María sale al Encuentro: Isabel está en cinta. Hay más huellas de Dios y una ayuda que prestar.

Y María se puso en camino hacia Ain Karem... ¡Valiente, María! ¡Animosa María! ¡Dulce María! ¡Llena de Gracia, agraciada! Jaire, Kejaritomene!!

Acontece el Encuentro. Se da el Reconocimento. Brota la Alabanza, nace la Poesía: ¡Mi Alma Engrandece al Señor y se Alegra mi espíritu en Dios, mi Salvador!

¡Qué momento más sublime en la historia de la Humanidad! La Visitación: Dos mujeres, en medio de un mundo patriarcal, en medio de un mundo de leyes que las atan y juzgan, elevan el vuelo al toque de Dios. Tiempo de Libertad y Canto. Así es Lo Femenino, independiente de si se manifiesta en una varón o en una mujer.

Lo Femenino salvará al mundo. Lo Femenino me ha salvado a mí tantas veces... Existen las visitas... y existen LAS VISITACIONES.

Marisa... hermana y amiga. Gracias por tu Visitación: "Se puso Marisa en camino hacia donde vivía Elena... Dejó exámenes, hijos y marido, y fue a verla, a abrazarla, a llevarle consuelo y risas. Y brotó, poco a poco, la paz, y brotó Dios... Vasos comunicantes"

Y mi corazón sigue siendo visitado: Josean, Eva, Raúl, Amaia, Gabriel, Chuni, Oriol, Miriam, Emilio, José Ángel, Mª Antonia y Toni... Nombres, rostros, presencias que dejan mi vida llena de caricias, de luz, de retos, de sorpresas, de llamadas...



martes, 7 de junio de 2011

"BENDECID, SÍ NO MALDIGÁIS..."

Hoy comparto sin más esta bella oración, bendición de una madre a su hijo... Puede ser la bendición que envio a mis amigos, a mis enemigos si los tuviera y a mí misma.

http://youtu.be/tuWwheIXrdg


Retoño mío esta es la bendición de tu madre
Nunca olvides a Dios ni un momento
Adorando por siempre al señor del Universo
Oh my child, this is your mothers blessing
May you never forget God even for a moment
Worshipping for ever the Lord of the Univers
Retoño mío esta es la bendicion de tu madre
Recordando a Dios todos los errores son purificados
Y todos nuestros ancestros son acogidos y salvados
Siempre canta el nombre de Dios Har Har
Dios está en tu interior, Dios es infinito
Que el verdadero gurú te sea amable
Que ames estar en compañía de santos
Que tu prenda de vestir sea la protección de Dios
Que tu sustento sea el canto de la alabanza de Dios
Bebe el néctar del nombre de Dios y vive una larga vida
Que la meditación en Dios te traiga dicha incesante
Que el amor sea tuyo propio y tus deseos se cumplan
Que la preocupación nunca te consuma
Haz de tu mente el abejorro
Y que los pies de loto de Dios sean la flor
Oh sirviente Nanak, ata tu mente de esta manera
Como el gavilán encuentra la gota de lluvia y prospera
Como el gavilán encuentra la gota de lluvia y prospera
Retoño mío esta es la bendición de tu madre
Nunca olvides a Dios ni un momento
Recordando a Dios todos los errores son purificados
Y todos nuestros ancestros son acogidos y salvados
Siempre canta el nombre de Dios Har Har
Dios está en tu interior, Dios es infinito
Que el verdadero gurú te sea amable
Que ames estar en compañía de santos
Que tu prenda de vestir sea la protección de Dios
Que tu sustento sea el canto de la alabanza de Dios
Bebe el néctar del nombre de Dios y vive una larga vida
Que la meditación en Dios te traiga dicha incesante
Que el amor sea tuyo propio y tus deseos se cumplan
Que la preocupación nunca te consuma
Haz de tu mente el abejorro
Y que los pies de loto de Dios sean la flor
Oh sirviente Nanak, ata tu mente de esta manera
Como el gavilán encuentra la gota de lluvia y prospera
Como el gavilán encuentra la gota de lluvia y prospera
Como el gavilán encuentra la gota de lluvia y prospera

lunes, 6 de junio de 2011

AÑORADA Y TEMIDA LIBERTAD

Dejar ir lo que más amamos nunca nos dejará vacíos, al contrario, recuperaremos todo aquello que creímos perder en una forma más genuína y hermosa, porque todo regresará preñado de libertad.

Con estas palabras terminaba una de las entradas de este blog en la que reflexionaba sobre la importancia de "dejar ir". Pero es difícil. A veces nos sabemos muy bien la teoría y luego, llegado el momento, andamos torpes de reflejos para reaccionar conforme a eso que decimos haber interiorizado. A mí me pasa y lo miro con ternura. Somos tan frágiles los humanos... tan poquita cosa. Capaces de maravillas científicas, de grandes gestos, pero generalmente, en el día a día,  un poco títeres en manos de los sucesos, un pelín desastrosos a la hora de gestionar nuestras emociones y no digamos los fracasos, decepciones y problemas...

Pero creo que lo anterior responde a un nivel determinado de conciencia en el que no hay contacto con la esencia personal, con el Ser, con ese lugar en el que somos habitados por Otro que nos lo da todo.

Si alguien hiciera un resumen de todas las entradas de este blog, comprobaría que se habla de una sola cosa de diferentes maneras. Y es así porque son pocas las cuestiones esenciales en esto de ser persona, pero son tan profundas, tan bellamente hondas, que nos despitamos a la primera de cambio.

Sí, vamos despistados por la vida, el problema es que ese despiste nos puede llevar a hacernos mucho daño a nosotros mismos y a los demás. De ahí la importancia de enseñar a nuestros niños y jóvenes a no vivir despistados, a no conformarse con la manera en la que se nos dice que es normal vivir.

Puede que haya cosas que nos parezcan normales simplemente porque muchos las hacen o las viven de una determinada manera, pero no quiere decir que sea lo bueno ni mucho menos lo normal, es decir, lo normativo.

Vivir al márgen de los propios sentimientos negándolos o vivir esclavizados por ellos, vivir llenos de ruidos que nos impiden escuchar la Vida que llevamos dentro, vivir sin sentir que formo parte de un Todo que es esta Humanidad, el Planeta en el que vivo y el Cosmos, vivir sin sentir un deseo imperioso de cambiar las estrucutras injustas que rigen el mundo, vivir competiendo con todos, vivir queriendolo controlar todo... Eso no es normal, eso no es humano, eso no es válido, no puede ser la norma. Pero nos están convenciendo de que así es y de que vivir de otra forma o es de locos o es para una élite que "tiene tiempo para pensar y sentir", el resto, como hormigas obreras, tan sólo podemos trabajar y vivir lo más tranquilos que podamos, añorando tener lo que otros tienen o añorando que ya llegará ese día en el que pueda jubilarme y dedicarme a disfrutar del fruto de mi trabajo.

No, la vida de verdad es otra cosa muy diferente. La vida consiste en la tarea de reconquistar nuestro Ser. Se trata de un proceso de liberación. Es la conquista de nuestra Libertad. El retorno a casa, a nuestro hogar interior. Esa es la Vida verdadera.

Jesús vino a traernos esa Verdad, que somos hogar de Dios, que somos su templo. Jesús es el camino porque es el ser humano completo, acabado. Pero Jesús vivó el devenir humano. Jesús fue verdadero hombre, carne de nuestra carne, carne transida de Dios, pero carne, sarx. Jesús hizo también un proceso en su psique, en su afectividad... Él puede ser modelo porque fue uno como nosotros excepto en el pecado, es decir, en todo aquello que empequeñece y enquista el Ser. Así, en su paso a través de la oscuridad humana, Jesús deviene el Cristo... Jesucristo: el Resucitado que conserva las marcas del crucificado. La humanidad tomada en serio por Dios, tomada tan a broma y tan a la ligera por los propios humanos...

Hoy me surge desear la auténtica Libertad, la que se nos ha dicho que es la propia de los hijos e hijas de Dios. Nuestra temida y añorada libertad que trae consigo responsabilidad, la responsabilidad de hacerme cargo de mi vida acogiendo la de los demás, sintiendo toda vida como sagrada. ¡Loada seas, hermana Libertad!

jueves, 2 de junio de 2011

CALIDAD Y EXCELENCIA EDUCATIVA

En el panorama educativo nos persigue una letra: la "Q". Nos han convencido de que si nuestro colegio no puede colgar en su fachada esa letra, algo no va bien y, así, un batallón de educadores/as corre tras la "Q" como si del santo grial se tratara.


Pero ¿qué es la calidad educativa? ¿Qué es esa "excelencia" que nos dicen debemos conseguir? ¿Proviene de las programaciones cuadriculadas al milímetro? ¿Proviene de poner en marcha muchos planes educativos? Hace poco un amigo me decía que los que ahora estamos en la cuarentena somos hijos de una educación no tan "excelente" como esta, pero "no hemos salido tan mal". Pues es verdad. Recuerdo mis años de colegio y no sé si mis profesores de entonces programaban mucho o poco, si se basaban en conocimientos, actitudes y valores o en competencias básicas. Desde luego no usábamos cañones en clase (todo lo más nos tirábamos bolas de papel de alumnio) ni hacíamos créditos de síntesis, pero tuve grandísimos y grandísimas educadores/as y también profesores/as patéticos/as, mediocres y hasta "pavorosos/as". Porque estoy convencida de que la calidad y la excelencia educativas no provienen de los medios con los que cuente el centro educativo ni de las programaciones y planes. Todo eso sirve si detrás hay seres humanos. Hombres y mujeres que amen a los/as alumnos/as. Si eso no existe lo demás es "papel mojado".

Me preocupa que por correr tras la famosa "Q" (que en nuestro país en todo caso debiera ser una "C" por aquello de que hablamos de "Calidad" no de"Quality") muchos/as educadores/as se ven agobiados y pierden energía, la energía que deberían poder emplear en estar a tope junto a sus alumnos. Hay quien no piensa así. Pero yo escucho y lo que abunda más es el deseo de dejarse de papelotes y tener más horas con los/as chavales/as que están muy necesitados/as de nosotros/as.

Aún hay otro tema que me interroga. Esa letra "Q" donde debe estar inscrita no es en la fachada de nuestros centros educativos, sino en el corazón de cada educador/ra. Las personas son y deben ser de calidad y excelentes, no los planes educativos. Que no se crea que con esto abogo por hacer las cosas de cualquier manera o por no programar con esmero y afrontar con creatividad e ilusión planes de innovación pedagógica. Nada más lejos de mi intención y de mis convencimientos personales y profesionales. Pero me voy reafirmando en la convicción de que en este momento de nuestra historia o "invertimos" en humanidad o flaco favor haremos a nuestros chicos y chicas. Quiero decir que los/as propios/as educadores/as necesitamos poder recuperar nuestra humanidad de entre el estrés y el ruido en el que todos y todas vivimos.

Mi sueño es que poco a poco vayamos construyendo la escuela del siglo XXI, una escuela que opte por dar a los niños y niñas, a los adolescentes y jóvenes las herramientas necesarias para vivir desde su Ser, para ir acercándose a su Esencia personal. Escuelas gestionadas con un corazón que piensa y con una mente que siente. Escuelas en las que exista una verdadera Comunidad Educativa que integre no sólo a los padres y madres sino al barrio y a toda la sociedad. Escuelas que fomenten el gozo de vivir, de sorprenderse, de reflexionar en hondura. Escuelas serenas, tranquilas, suaves en las que el/la educador/a no sea fagocitado/a por la agresividad de un sistema que le obliga a hacer y hacer sin tiempo para disfrutar de cada uno/a de sus alumnos/as. Si la "Q" nos ayuda, bendita sea y si necesitamos otras letras, que vengan, pero si esa "Q"nos obstaculiza espero que seamos lo suficientemente valientes como para ir más allá y hacer lo que en conciencia debemos hacer que es amar a nuestros/as alumnos/as.