La Vida se manifiesta en nuestras vidas siempre y cuando mantengamos abiertos los caminos del interior. El actual ritmo de vida y los requerimientos de nuestra sociedad dificultan cada vez más ese acceso al interior personal en el que se encuentran las materias primas para la construcción de nuestras vidas. Sin darnos cuenta, nos autoexiliamos de nuestro hogar interior. Allí, utilizando la imagen del Maestro Eckhart, Dios se encuentra como en su casa, pero nosotros nos sentimos extranjeros.

Educar la Interioridad es favorecer los procesos y proporcionar las herramientas que nos permitan volver a casa, al hogar interior para desde allí vivir unidos a los demás, al mundo, a Dios.

viernes, 9 de marzo de 2012

¿Por qué siempre ríes?

Os transcribo y traduzco del catalá un texto del libro  "La oración virtual" del jesuíta Jesús Renau titulado "Com és que sempre rius? (¿Por qué ríes siempre?). Hoy lo he releído y me ha parecido algo que merece ser compartido:

Por fin un día te hice la pregunta: "¿Y cómo es que siempre ríes?" Inmediatamente, y por primera vez, tu cara adoptó una seriedad desconocida. Había hecho diana. "¿Sí? ¿Siempre río?".

Como aquellos días de verano en los que de pronto caen chuzos de punta, tus ojos explotaron. "Perdona". Y volviste la cara mientras te secabas las lágrimas.

Resulta que ríes para no llorar. Resulta que ríes cuando estás con los demás, nunca en soledad. Resulta que si no ríes te parece que es más oscura la noche. Resulta que tienes 99 motivos para la tristeza y 1 para la alegría, y prefieres ésta a todas las otras. Te agarras al motivo y controlas los 99. Resulta que piensas que ya hay bastantes problemas en el mundo como para añadir los tuyos.

Dime, por favor, cuál es este motivo tan importante que tiene prioridad sobre los otros 99...

"¿Quieres saberlo? Pues es AHORA. ¿No lo entiendes? Quiero vivir ahora. Ni el ayer intocable y a veces muy injusto, ni el después incierto. Ahora, aquí... contigo... con vosotros... con los amigos. Necesito tanto a la gente, no te lo imaginas. Por eso río cuando rompo el aislamiento.

Como siempre estalló aquella sonrisa tan normal, tan tuyo y tan sugerente. La tempestad había huído... al menos de momento.

Jesús Renau añade al final un texto evangélico:

Alegraos con los que están alegres, llorad con los que lloran. Vivid de acuerdo los unos con los otros. No aspiréis a grandezas, sino poneos al nivel de los humildes. No os tengáis por sabios. No devolváis a ninguno mal por mal; mirad de hacer el bien todo el mundo. Si es posible, y hasta donde dependa de vosotros, estad en paz con todos. (Rm 12, 15-18) 

1 comentario:

Amaia dijo...

Como decía la Madre Teresa de Calcuta:
El día más bello: Hoy
La sensación más grata: La paz interior
El resguardo más eficaz.: La sonrisa
La cosa más bella: El Amor.

Feliz fin de semana...y que esté lleno de sonrisas

Amaia