La Vida se manifiesta en nuestras vidas siempre y cuando mantengamos abiertos los caminos del interior. El actual ritmo de vida y los requerimientos de nuestra sociedad dificultan cada vez más ese acceso al interior personal en el que se encuentran las materias primas para la construcción de nuestras vidas. Sin darnos cuenta, nos autoexiliamos de nuestro hogar interior. Allí, utilizando la imagen del Maestro Eckhart, Dios se encuentra como en su casa, pero nosotros nos sentimos extranjeros.

Educar la Interioridad es favorecer los procesos y proporcionar las herramientas que nos permitan volver a casa, al hogar interior para desde allí vivir unidos a los demás, al mundo, a Dios.

martes, 15 de mayo de 2012

Sin comentarios...


5 comentarios:

Rafael Amigo Marcos dijo...

Bueno Elena aunque tú no hagas comentarios te pido permiso para hacer alguno.
Con cosas como éstas me acuerdo de aquello de "el que tenga oídos para oir que oiga".
Pero ¿qué pasa entonces con aquellos que piensan: "qué bien que esas chicas tan monas tiren comida de su plato, así alguien lo puede aprovechar"?. Es la misma salvajada inhumana que escuchamos a algunos chavales cuando les hacemos ver que no anda ni medio bien eso de tirar al suelo lo que se les antoje: "pues mejor si lo tiro, porque así hay alguien a quien contratan para recogerlo"

Rafael Amigo Marcos dijo...

El otro aspecto del comentario es sobre el previo:¿asume el cortometraje que haya causas eliminables, necesariamente eliminables porque se trata de personas, que fabrican pobres y muertos de hambre en serie?
Parece que sobre los mecanismos de explotación al prójimo no hay nada que decir.
Me temo que es un corto que calla más de le debiera.

Elena Andrés Suárez dijo...

Evidentemente queda mcho que decir, pero me d ala impresión de que el objetivo del corto es precisamente ese, mostrarnos una realidad y hacer que el espectador se cuestione toda la cadena que conduce a semejante barbaridad de abismo. IR más allá comienza por ver lo que sucede, porque si no vemos lo que pasa entonces sí que es imposible cuestionarse nada. GRACIAS por tu comentario y sensibilidad. Un abrazo.

Ignacio Morso dijo...

¿Habrá justicia en el mundo para ellos?Viendo como afrontamos la crisis en Europa, siento decir que nuestros protagonista de esta historia bien real forman parte de ese grupo de los "ninguneados" de los que nadie se quiere acordar. Gracias por recordar una realidad cruda, pero cierta... pero su solución pasa por claves tan complejas...
Duro, muy duro... Un abrazo

Elena Andrés Suárez dijo...

De acuerdo contigo, NAtxo, aquí las cosas están feas, cierto, pero... Los más pobres siguen hundidos, les seguimos empobreciendo aún más.