La Vida se manifiesta en nuestras vidas siempre y cuando mantengamos abiertos los caminos del interior. El actual ritmo de vida y los requerimientos de nuestra sociedad dificultan cada vez más ese acceso al interior personal en el que se encuentran las materias primas para la construcción de nuestras vidas. Sin darnos cuenta, nos autoexiliamos de nuestro hogar interior. Allí, utilizando la imagen del Maestro Eckhart, Dios se encuentra como en su casa, pero nosotros nos sentimos extranjeros.

Educar la Interioridad es favorecer los procesos y proporcionar las herramientas que nos permitan volver a casa, al hogar interior para desde allí vivir unidos a los demás, al mundo, a Dios.

miércoles, 25 de julio de 2012

Conviértete en el cielo


2 comentarios:

Andrés dijo...

Pisando tierra castellana, acompañado de paisajes dorados después de recoger las espigas, me ha gustado volar un poco y contemplar otros paisajes.
Estos días que no tengo el apoyo de la comunidad para orar, estas imágenes me han ayudado a orar un rato. ¡Gracias Elena!

Elena Andrés Suárez dijo...

Me alegro muchísimo, Andrés, somos comunidad itinerante, nos acompañamos en la distancia, en el camino. un gran abrazo.