La Vida se manifiesta en nuestras vidas siempre y cuando mantengamos abiertos los caminos del interior. El actual ritmo de vida y los requerimientos de nuestra sociedad dificultan cada vez más ese acceso al interior personal en el que se encuentran las materias primas para la construcción de nuestras vidas. Sin darnos cuenta, nos autoexiliamos de nuestro hogar interior. Allí, utilizando la imagen del Maestro Eckhart, Dios se encuentra como en su casa, pero nosotros nos sentimos extranjeros.

Educar la Interioridad es favorecer los procesos y proporcionar las herramientas que nos permitan volver a casa, al hogar interior para desde allí vivir unidos a los demás, al mundo, a Dios.

lunes, 16 de septiembre de 2013

Me apunto a lo pequeño

“Yo te bendigo, Padre, Señor de cielo y de la tierra, porque has ocultado estas cosas a sabios y entendidos y se las has revelado a los pequeños. Si, Padre, porque así te ha parecido bien.” (Mt 11, 25-27)

Me apunto a esto, sí, me apunto a lo de los pequeños y sencillos. En una época de cosas grandes, de mega-proyectos, de grandes superficies, de alta velocidad en todo, en una época de "calidades y excelencias", de altos niveles de gestión, yo me apunto a lo pequeño, a lo sencillo, a lo de "andar por casa", me apunto al papel y al boli y a las ceras de colores.

Me apunto a esta loca sabiduría que lo grande e importante mira por encima del hombro. Conscientemente me exilio de tinglados grandilocuentes que matan a la persona, la ningunean y le pasan por encima en pro de resultados y saldos finales.

Me apunto a creer en esta poco práctica sabiduría del Evangelio, me la creo y deseo vivirla.

No me gusta el "escaparatismo" vacío de muchos proyectos hechos para vender imagen, pero vacíos de atención cálida a la persona.

Me apunto a lo pequeño.




2 comentarios:

Gonzalo dijo...

Déjame volar, aunque tropiece con el cielo.
Hay noches estrelladas y días que se estrellan contra el suelo.
Déjame intentarlo aunque tropiece.
Son mis sueños.
Si aguantan las estrellas, en una de estas noches, contra el viento, yo despego.
Rosana Arbelo

Ignacio Morso Pelaez dijo...

No es fácil Elena apuntarse a o pequeño... Pero que gozada saber que estamos en el lado acertado, con quienes realmente importan... ¡Y brillan!, ¡no jodas!, ¡como brillan los condenados!, sabiendo que son acompañados por aquellos que creen en ellos,... ¡creer!, esa es la clave, creer en ellos... Gracias Elena, muy chulo, me he echado unas risas...