La Vida se manifiesta en nuestras vidas siempre y cuando mantengamos abiertos los caminos del interior. El actual ritmo de vida y los requerimientos de nuestra sociedad dificultan cada vez más ese acceso al interior personal en el que se encuentran las materias primas para la construcción de nuestras vidas. Sin darnos cuenta, nos autoexiliamos de nuestro hogar interior. Allí, utilizando la imagen del Maestro Eckhart, Dios se encuentra como en su casa, pero nosotros nos sentimos extranjeros.

Educar la Interioridad es favorecer los procesos y proporcionar las herramientas que nos permitan volver a casa, al hogar interior para desde allí vivir unidos a los demás, al mundo, a Dios.

jueves, 28 de noviembre de 2013

OS QUIERO

Compañero, amigos, amigas, papá y mamá, hermanos, familia, personas increíbles en mi trabajo, a quienes la Vida me regaló para caminar un trecho más o menos largo, de ayer, de hoy, de mañana... GRACIAS. OS QUIERO.

1 comentario:

Ignacio Morso Pelaez dijo...

¡Cómo no hacer un comentario!, ¡Gracias, Elena! Por esta sensibilidad compartida y por tanto cariño derramado. Un super abrazo menesiano.