La Vida se manifiesta en nuestras vidas siempre y cuando mantengamos abiertos los caminos del interior. El actual ritmo de vida y los requerimientos de nuestra sociedad dificultan cada vez más ese acceso al interior personal en el que se encuentran las materias primas para la construcción de nuestras vidas. Sin darnos cuenta, nos autoexiliamos de nuestro hogar interior. Allí, utilizando la imagen del Maestro Eckhart, Dios se encuentra como en su casa, pero nosotros nos sentimos extranjeros.

Educar la Interioridad es favorecer los procesos y proporcionar las herramientas que nos permitan volver a casa, al hogar interior para desde allí vivir unidos a los demás, al mundo, a Dios.

viernes, 10 de enero de 2014

Lo urgente y lo importante


Hoy transcribo un extracto del libro de Christophe André que he leído en la página del CETR, el enlace con esta página la tenéis aquí, en el blog, os recomiendo visitar de vez en cuando lo que publica el Centro de Estudios de las Tradiciones Religiosas.

CETR,Centro de Estudio de las Tradiciones de Sabiduría, es un espacio laico al servicio del estudio y el cultivo de la calidad humana. Es desde esta perspectiva desde la que abordamos el acercamiento a las tradiciones religiosas.
CETR inició su actividad en 1999, por la iniciativa desinteresada de su profesorado, con el objetivo de poder ofrecer un  espacio independiente de reflexión, estudio y divulgación, dirigido al conjunto de la ciudadania entorno al hecho religioso de las sociedades contemporaneas.

 

Christophe André
La elección entre lo urgente y lo importante

Existen poluciones químicas: contaminan los alimentos, el aire, el agua. Y poluciones psíquicas, que contaminan la mente, violan la intimidad, perturban la estabilidad interior. Eslóganes, publicidades y otras manipulaciones comerciales: disponemos de numerosos estudios sobre este materialismo psicotóxico, del que se sabe que provoca estragos múltiples y variados. Por ejemplo, que roba la atención, la conciencia y la interioridad. ¿En qué estado se acaba encontrando la mente, a base de que nos roben la atención?
Porque la atención se encuentra constantemente captada, atraída y, finalmente, fragmentada, segmentada. Al final se convierte en "dependiente" del ruido, de la parafernalia, de lo fácil, predigerido, o prepensado. ¿En qué estado se acaba encontrando la mente, a base de que nos roben la conciencia? La actividad mental está cargada de pensamientos, de comportamientos y de contenidos inútiles. (... ) Cada vez estamos más agobiados por estímulos externos y distracciones. Actividades vacías de contenido mental y comportamental. Por consiguiente, al igual que se necesitan silencios para que se pueda entender la palabra, se requiere espacio mental para que emerja la conciencia y la interioridad. El disco duro de la conciencia está ocupado por demasiadas cosas inútiles. ( 150 )

De la misma manera que el sedentarismo de las sociedades modernas ha hecho que el cuerpo necesite hacer deporte, la profusión de incitaciones despierta en la mente la necesidad de meditar. La atención plena ( mindfulness ) puede ayudarnos a acercarnos a las necesidades fundamentales: lentitud, sosiego, continuidad. Satisfacerlas constituye un paso importante. No urgente, pero sí importante.

En la vida hay cosas urgentes y cosas importantes. Cosas urgentes: responder a los e-mails, terminar el trabajo, ir a comprar, reparar un grifo que pierde... Si no hago lo que es urgente tendré problemas. Por lo tanto, me decido a ejecutarlo. Cosas importantes: caminar en medio de la naturaleza, mirar como pasan las nubes, hablar con los amigos, dedicar tiempo a respirar, a respirar, a no hacer nada, a sentirme vivo... Si no hago las cosas importantes no me pasará nada. Nada por ahora. Pero, poco a poco, la vida será más apagada, o triste, o extrañamente vacía de sentido.
            
Cada día de la vida tenemos conflictos entre lo urgente y lo importante. ¿Cómo hacer para no sacrificar totalmente las cosas importantes por las urgentes? ¿Cómo hacer, para no ir cediendo a la dictadura de las cosas urgentes, que provoca en nosotros que en cualquier instante una demanda cualquiera nos parezca ineludible, aunque en realidad no lo sea, o no tanto como pueda parecer? Reflexionando, sin duda. Y meditando.
            
Sin embargo, incluso practicando la atención plena seguimos estando expuestos a este conflicto: apenas me he sentado, con los ojos cerrados, ya me asaltan pensamientos referentes al que tengo que hacer: "no te olvides de enviar este e-mail. No te olvides de llamar a tal persona. Deberías anotar esta idea antes de que se te olvide. En lugar de estar aquí, intentando meditar, sería mejor que te pusieras en pie y que hicieras todo esto antes de que se te vaya de la cabeza. Para colmo, hoy la sesión no te funciona, no tienes el ánimo dispuesto. Vamos, déjalo, levántate. Ya encontrarás otro momento. Meditar puede esperar. No tiene nada que ver con el trabajo... ".
            
Lo urgente siempre intenta recuperar el poco espacio que procuraba reservar a lo importante. Funciona así, tiene esa naturaleza. Si no me niego, si no me esfuerzo, no tengo salida. Viviré una no-vida de robot movedizo y vacío. ¿Es eso, lo que deseo?
            
La atención plena me enseña a proteger las cosas importantes. A decirme con respeto: "No, no. No me levanto, no abro los ojos, no detengo la sesión. Me quedo aquí, con los ojos cerrados, para hacerme consciente del aire, de la respiración del mundo alrededor mío. Es importante. Muy importante. Infinitamente importante. En este instante lo más importante es mantenerse, así". El hecho de haber aprendido a decir no a partir de los ejercicios de atención, el hecho de haber constatado la experiencia de este no, o de cómo me beneficia, poco a poco, se irá extendiendo al resto de la mi vida. Y me ayudará a volver a decir que no, me ayudará a tamizar la ola de las urgencias, a ganar clarividencia en relación a las falsas alarmas del "hazlo deprisa, enseguida ".
            
Sonrío, comprendo que cada uno de los pequeños combates ganados fortalece la lucidez y me hace más feliz. Y me va ayudando a conceder un lugar en la vida a lo que importa. (158-160)

Fragmento del libro de Christophe André: Meditar día a día. 25 lecciones para vivir en mindfulness. Barcelona, Kairós, 1013

1 comentario:

Anónimo dijo...

Comienzo deseándote un Feliz Año!... Como siempre que me paso por aquí aciertas en tus entradas (otras es demasiado para mi intelecto pero no por eso dejo de aprender...). "Ya está bien de dejar para otro momento lo bueno..." por ahí lo dice esta canción... lo importante lo llaman otros. ¿Cuántas veces me he visto reflejada en que lo lo urgente no deja tiempo para lo importante...? Y hoy sonrío porque "me he sentado en la silla" y he dejado que lo importante tenga su sitio ante lo urgente aunque mi importante no sea ni lo urgente ni lo importante para los demás (aunque me gustaría tener un importante en común)...
"Voy a llamarte...paso a buscarte vamos a procurar vivir un poco más ¡Vamos a vivir de verdad!" También lo dice la canción...
Sin más... ¡Feliz domingo y semana!
Angélica.

https://www.youtube.com/watch?v=AUxK7O2isSc&sns=fb (Hoy ya está bien)