La Vida se manifiesta en nuestras vidas siempre y cuando mantengamos abiertos los caminos del interior. El actual ritmo de vida y los requerimientos de nuestra sociedad dificultan cada vez más ese acceso al interior personal en el que se encuentran las materias primas para la construcción de nuestras vidas. Sin darnos cuenta, nos autoexiliamos de nuestro hogar interior. Allí, utilizando la imagen del Maestro Eckhart, Dios se encuentra como en su casa, pero nosotros nos sentimos extranjeros.

Educar la Interioridad es favorecer los procesos y proporcionar las herramientas que nos permitan volver a casa, al hogar interior para desde allí vivir unidos a los demás, al mundo, a Dios.

lunes, 4 de agosto de 2014

Perder el miedo a ser humanos


Si tan sólo perdiera el miedo a ser humana... sólo eso, humana: mirar a quien me rodea, sonreír a quien pasa a mi lado sin esquivarlo por recelo, por prisa, por... Y tener compasión: sentarme cerquita de quien está sólo, de quien sufre, de quien no pinta nada en esta sociedad de "bienestantes"
Si tan sólo perdiera el miedo a ser humana...¡Cuánto bien haría!


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