La Vida se manifiesta en nuestras vidas siempre y cuando mantengamos abiertos los caminos del interior. El actual ritmo de vida y los requerimientos de nuestra sociedad dificultan cada vez más ese acceso al interior personal en el que se encuentran las materias primas para la construcción de nuestras vidas. Sin darnos cuenta, nos autoexiliamos de nuestro hogar interior. Allí, utilizando la imagen del Maestro Eckhart, Dios se encuentra como en su casa, pero nosotros nos sentimos extranjeros.

Educar la Interioridad es favorecer los procesos y proporcionar las herramientas que nos permitan volver a casa, al hogar interior para desde allí vivir unidos a los demás, al mundo, a Dios.

lunes, 31 de marzo de 2014

Regreso a...¡la CONTEMPLACIÓN!

Dejar de mirar hacia abajo, hacia esa pantallita, y REGRESAR A NUESTRA CAPACIDAD DE MIRAR-ME, MIRAR-NOS, MIRAR EL MUNDO... Sólo así seremos capaces de vovlver a CONTEMPLAR

miércoles, 26 de marzo de 2014

Egun on, mundoooo!!

¿Por qué comenzar el día con pensamientos tristes, oscuros, obsesivamente negativos? En medio de todo este ambiente tan triste, tan agresivo y enfadado... Hoy quiero regalaros esta belleza de propuesta.

MUXOTEPOTOLOBATEANDO LA VIDAAAAAAAAAA. (Con permiso de la creadora de esta belleza, aquí os la dejo)

martes, 25 de marzo de 2014

La fuerza de una pluma

Educar la Interioridad sería semejante a generar por la práctica de una mente consciente y un corazón amante,  un equilibrio vital sutil, delicado, basado en la fuerza de una pluma.

lunes, 24 de marzo de 2014

Épocas de transición

No sé si la transición española fue tan ejemplar como dicen, ahora hay quien va descubriéndonos las sombras que existieron en ese proceso de paso de la Dictadura a la Democracia. Personalmente creo que las sombras son normales, donde hay luz hay sombra, no existe sin la luz, es el clarooscuro de la vida... Pero no me importa si el resultado de aquellos años tras la muerte de Franco fue que hoy, mejor o peor, no estamos sometidos a ese tipo de dictadura (aunque hay otras muchas que nos tienen atenazados, ciertamente).

Simplemente quiero pronunciar mi sincero y profundo GRACIAS a Adolfo Suárez. Para mí, como mujer nacida en la Dicatadura pero crecida en Democracia, es una figura inolvidable y merecedora de todo mi respeto. 


Me impacta profundamente que su enfermedad haya sido precisamente una en la que la memoria se pierde... Nosotros/as no le olvidaremos a él, pero él si olvidó que fue un ser humano de talla en el que confluyeron todos los deseos de libertad de un pueblo. Él sí olvidó que permaneció digno en medio del intento de golpe de estado, nosotros/as no lo olvidaremos, ni olvidaremos que supo cuando retirarse, sin agarrarse al sillón de un poder que, creo, él vivió como servicio. No debemos olvidar...

Él sumido en el olvido por enfermedad, nosotros/as, por desgracia, como sociedad, corremos en el peligro de sumirnos en el olvido también por enfermedad colectiva causada por una troncha educación, por una mirada cortoplacista, por luchas internas que nos recluyen en capillismos estériles...

ADOLFO SUÁREZ... Ya pocos como él se sentarán en los centros de decisión. y, curiosamente, un poquito antes que él se fue IÑAKI AZKUNA, maravilloso alcalde de Bilbao, otro ser humano de talla, perfil de político en vías de extinción...


Me siento triste por estas pérdidas, como si un ciclo se fuera cerrando... En esta nueva transición mundial que atravesamos... ¿Surgirán hombres y mujeres de esa talla humana en los foros de decisión local y global? Ojalá.

DESCANSEN EN PAZ, ADOLFO SUÁREZ E IÑAKI AZKUNA. MI PROFUNDO AGRADECIMIENTO A LOS DOS.

domingo, 23 de marzo de 2014

OASIS (Jn 4)

OASIS

Más allá de mí misma,
Más allá de todos mis contornos,
Infinitamente más allá
En el margen de un río que
Transcurre incesante.

En ese punto en el que todo
Es lo que tiene que ser
Todo sucede como tiene que suceder
Todo dura lo que debe durar.

Más allá, mucho más allá de todo cuanto pudiera pensar
O sentir, o saber.
En el brocal de un pozo hondo, ignoto…
Profunda la respiración,
Aquietada la mente,
Atento el corazón…
Dilatado el Ser.

Soy yo misma,
Soy los contornos,
Soy el río y su margen,
Soy el punto y la circunferencia,
Soy la respiración y el corazón,
Soy el pensamiento que emana grácil y sincero.
Soy brocal y soy pozo…
Entonces, sólo entonces,
Soy agua,

Oasis.


Cuando surgen los silencios del alma, descansar en Dios es ya reposar en el oasis donde se sacia nuestra sed.

Hermano Roger de Taizé

martes, 11 de marzo de 2014

¿Podría yo...?


¿Podría yo vivir más atento a los demás que a mí mismo/a?
¿Podría yo anteponer el bien común a mi bien personal?
¿Podría yo dar la vida por otro ser humano aun desconocido para mí?
¿Podría yo renunciar a mi comodidad o incluso a algo necesario para mejorar la situación de otra persona?
¿Podría yo alejarme de todo alimento fatuo de mi ego?
¿Podría yo conservar la inocencia y limpieza del corazón a pesar de tantas decepciones?
¿Podría yo perdonar setenta veces siete?
¿Podría yo abrir mi hogar no sólo a “los míos” sino a todo/a aquel/lla que lo necesitase?
¿Podría yo sentir tan íntimo el dolor de tantos/as que a ratos perdiera el sueño por ellos/as?
¿Podría yo gastar la vida por lo demás, por todos/as, estén cerca o lejos?
¿Podría yo dar mi vida como alimento?
¿Podría yo llorar con los que lloran, reír con los que ríen?
¿Podría denunciar las injusticias y poner mis talentos a funcionar para romper las estructuras injustas?
¿Podría yo poner alegría en la tristeza, perdón en el rencor, luz en la oscuridad…?
¿Podría yo dar-me más de lo que me doy?


Creo que no puedo, que yo sola no puedo. Necesito de la Fuerza de Dios, de su Espíritu, vida misma de Dios en mí. Necesito de vosotros/as, mis hermanos y hermanas, de vuestra compañía, inspiración, empuje, valentía…


Creo que esto es vivir la Cuaresma: reconocer mi radical debilidad, mis fondos oscuros que me alejan de la limpieza del corazón y de la sencillez que posibilitan vivir el Evangelio, el amor a los enemigos, el perdón, la generosidad extrema… Reconociendo esa debilidad, abrirme abandonada a la acción de Dios en mí desde dentro de mí, desde "los otros de mí", desde las circunstancias concretas que me tocan vivir.