La Vida se manifiesta en nuestras vidas siempre y cuando mantengamos abiertos los caminos del interior. El actual ritmo de vida y los requerimientos de nuestra sociedad dificultan cada vez más ese acceso al interior personal en el que se encuentran las materias primas para la construcción de nuestras vidas. Sin darnos cuenta, nos autoexiliamos de nuestro hogar interior. Allí, utilizando la imagen del Maestro Eckhart, Dios se encuentra como en su casa, pero nosotros nos sentimos extranjeros.

Educar la Interioridad es favorecer los procesos y proporcionar las herramientas que nos permitan volver a casa, al hogar interior para desde allí vivir unidos a los demás, al mundo, a Dios.

miércoles, 25 de marzo de 2015

Atender la Vida educando el SER. Intervención en el XXIII Foro Religioso Popular de Vitoria-Gasteiz

Hoy dos entradas. Acaba de llegarme este regalito y lo comparto, aunque no me va mucho esto de salir en videos, pero ¡por una vez y sin que sirva de precedente! Espero que os guste.


2 comentarios:

Anónimo dijo...

A nadie le gusta dar palos de ciego, y menos en educación. Pero ¿quién acierta plenamente? ¿quién tiene las certezas absolutas, máxime en este ámbito tan cambiante, tan observado, tan en litigio como es el educativo contadas sus múltiples relaciones, interconexiones y redes? ¿quién es capaz de decir la última palabra sobre este ámbito tan vulnerable, tan lleno de presiones, en el que confluyen tantos intereses, ideologías y creencias? Nadie, creo que nadie.
A pesar de ello, nosotros lo educadores somos puente. Hombres y mujeres mediadores colocados en medio de esos hombrecitos y mujercitas en camino, caminantes. Somos puente. Cuando algo falla en la vida de un niño, de un alumno, cuando algo se resquebraja y no funciona bien, ahí estamos, ahí debemos estar nosotros: para unir, para relacionar las partes de la grieta, para crear y creer; para crear relaciones buenas y nuevas, para creer en ellos y en sus posibilidades unitivas y de superación de los obstáculos. Por tanto, los educadores debemos experimentar en nosotros mismo proceso de búsqueda y tanteo, de fallos y errores, de logros y de dichas… así seremos buenos puentes, podremos sugerir, educar, llevar de la mano, despertar, sopesar, enseñar a mirar a contemplar…
Educación, tensión entre audacia y prudencia.
Educación, puente que acorte distancias, que repare grietas.
Educación, creer en espacios dilatados de libertad, de cultura, de horizonte y de expectativas.
Educación, relación dialógica con uno mismo, con los otros, con el mundo, con el Dios misterio, con lo que nos trasciende, con tantas preguntas sin respuesta.
Educación, vivida como “encuentro” gozoso.
No tengo espacio para más. Pero antes terminar con uno texto de un libro que deberíamos leer, ya que, por muchos años que llevemos en esta vocación-profesión, cada curso somos novatos; pobre del que vaya con la lección aprendida. “Diario de un profesor novato”, de Michel Barlow:
“Somos lo que somos por los encuentros que hemos tenido. Influimos en los otros con frecuencia sin darnos cuenta. Imposible imaginar que una llamada no despierte a nadie, no encuentre eco alguno. A veces la respuesta germina lentamente y florece, Dios sabe cómo, en otras orillas, en otros tiempos. Pero florece infaliblemente”.
Y junto a todo esto dicho y compartido, no nos olvidemos que está “la calle” con su fuerza educativa, para bien y para mal. En la vida de debate y dilucida la vida; se hace y se deshace la vida, el amor, las relaciones humanas, el éxito y el fracaso, la fe o la increencia. Los profesores podemos tener grandes principios, magníficos criterios, apuestas de futuro loablilísimas… pero están las familias con sus intereses y expectativas. Está, sobre todo, la calle que tiene sus leyes, sus principios, sus finales, sus criterios, su forma peculiar de entender el mundo variopinto de relaciones…
Como les digo a mis 19 almas que llevo: Todos somos aprendices, ejecutores y maestros…
Suerte en la brega… ¡tenemos el mejor Maestro!
Desde mi re-educación interior...
Un saludo.
Angélica

Erika A Kremer dijo...

Gracias Elena por subir el video es otra forma de ponernos en contacto con una propuesta que claramente presentas y que a mi criterio es lo que hoy los jovenes de mi pais, Argentina, tambien necesitan.
Paz y Bien!