La Vida se manifiesta en nuestras vidas siempre y cuando mantengamos abiertos los caminos del interior. El actual ritmo de vida y los requerimientos de nuestra sociedad dificultan cada vez más ese acceso al interior personal en el que se encuentran las materias primas para la construcción de nuestras vidas. Sin darnos cuenta, nos autoexiliamos de nuestro hogar interior. Allí, utilizando la imagen del Maestro Eckhart, Dios se encuentra como en su casa, pero nosotros nos sentimos extranjeros.

Educar la Interioridad es favorecer los procesos y proporcionar las herramientas que nos permitan volver a casa, al hogar interior para desde allí vivir unidos a los demás, al mundo, a Dios.

martes, 19 de febrero de 2013

ORACIÓN Y AYUNO

Orar clamando como el pobre "Jesús, ten misericordia de mí" dejando que nazca progresiva y suavemente la conciencia de la propia limitación, el reconocimiento amoroso de toda mi fragilidad y mi pecado. Clamar a Dios no como quien pide un acto de magia externo, clamar a Dios no como causa descendente, sino clamar desde la clara conciencia de que aquello que pido es tarea mía, clamar me implica, clamar me despierta, clamar me lleva después al irrenunciable silencio. 

Orar, finalmente, como puro acto de amor. Todo da paso al amor. Todo nace y conduce a él cuando hay limpio corazón. 

Orar revoluciona el Ser, lo redimensiona, lo nutre. Orar "descentra", es decir, me saca de mí, despeja la mirada que la parte mediocre de mí no quiere poner realmente en la Luz sino en pequeñas lucecillas fáciles de guardar después bajo un celemín.

Unido a la oración, el ayuno cobra radicaliad y fuerza. Ayunar devuelve la finura de percepción al cuerpo opuesto al adormecimiento del exceso de cualquier cosa, ya sea comida, TV, ordenador, ruidos, prisas, críticas, quejas...

Decidir conscientemente ejercer control sobre uno mismo a nivel corporal despierta los sentidos internos. Pasamos de depredadores que vigilan para saltar inmediatamente sobre lo que siente como presa atractiva a ser contemplativos que ven más allá, que reconocen la bondad o la perversión de tantas cosas y pensamientos y saben frenar el paso.

Ayuno como acto de compasión. Orar nos pone en comunión con el dolor de la humanidad. En el sielncio orante resuena continuo el madamiento del Amor de Jesús, su testamento. El ayuno se transforma también en apertura al otro, en capacidad para compartir, para dejar ir permitiendo que a otros llegue lo necesario, lo justo, lo que le ha sido robado bajo capa de mil excusas estructurales.

Ayuno de egoísmo, ayuno, de miedo, ayuno de quejas, ayuno de negatividad, ayuno de hacer las cosas a medias, ayuno de superficialidad, ayuno de escepticismo, ayuno de poner toda la responsabilidad en otros o incluso enun dios-mago que todo lo hará por mí si sé comprarle convenientemente.

Todo sostenido por el silencio orante que nos enseña a ayunar del ego inmaduro.


lunes, 18 de febrero de 2013

Oración, ayuno, limosna

De nuevo la Cuaresma. Profunda pedagogía de cuarenta días (¡qué tendrá el número cuarenta!). 

Para poder contemplar y vivir la Pascua de Jesús se necesita afinar los sentidos interiores, para ello nada mejor que afinar la vida diaria haciendo espacio, vaciando las horas de superficialidades para otorgar al paso mayor quietud y presencia.

El primer modo de afinar los sentidos internos es la oración, no el rezar, sino el orar. Hacernos presentes a Aquel que siempre nos es Presente, Presencia pura, Presencia que se da, que se regala, que desborda expectativas porque "es" al márgen de ellas.

Orar como respuesta de amor al Amor. Orar comenzando por aquietar el cuerpo y la mente, llevándolos más allá de sus múltiples ruidos. Orar con el coraje de escuchar hasta ser adentrados en el Silencio más elocuente, más lleno de Verdad. Orar con humilde recogimiento. Orar dejando que tome el relevo del ego el puro corazón, la mirada limpia, la sencillez y pobreza de espíritu. Orar con valentía y abandono dejando la palabrería para dar paso a la Palabra.

Orar como el pobre, clamando repetidamente "Jesús, ten misericordia de mí", hacerlo hasta que cada latido de mi corazón lo diga, hasta que mi cuerpo, mi mente y mi corazón vivan en la Presencia.
Mañana el ayuno.


domingo, 17 de febrero de 2013

Gripe cuaresmal

El martes pasado comenzaba llena de ilusión la segunda parte de un curso de 8 días para profesores. Es un curso que llevo impartiendo ya cuatro años y siempre han sido días llenos de sorpresas, regalos, emociones, descubrimientos... ¡No sabía lo que me iban a deparar estos últimos cuatro días!

Llegó el martes y con él la emoción de reencontrarme con los/as educadores/as a los que no había visto desde octubre. Aquellos primeros cuatro días habían sido mágicos y la perspectiva de otros cuatro días juntos prometía.

Al levantar la persiana de mi dormitorio me sorprende la imagen del patio interior teñido de un blanco puro e inmaculado... ¡La nieve había caído silenciosa en las últimas horas nocturnas!

Miro la calle a través de otra ventana y el manto blanco es además una densa capa que hace que los coches patinen... ¡será toda una aventura llegar al seminario cargada con la guitarra, dos bolsas y una mochililla!

Me pongo mi "equipo de oso polar" y comienzo el camino...¡nunca había visto semejante caos en Vitoria!. Avanzar como peatón o como conductor era casi "misión imposible"... A medio camino ya se habían esfumado mis posibilidades de llegar con tiempo suficiente para preparar las cosas antes de la llegada de los profes y comenzaba a nacer en mí la preocupación por quienes venían desde Tudela, Bilbao, Donosti y Madrid ¿podrían llegar?

A medio camino me encuentro con mi consabido "ángel de la guarda": César intentando sacar su coche de entre la nieve y que se ofrece a llevarme. Así conseguimos llegar al seminario sin dejar de emitir exclamaciones ante la copiosa nevada que estaba cayendo...

¡Qué belleza y qué incomodidad unidas!

Al final nos encontraos casi todos pero en intervalos de una o dos horas hasta agruparnos la mayoría del grupo y explicarnos las aventuras y desventuras pertinentes. Sin embargo, la mayoría del grupo se veía ufano y feliz como niños ante el espectáculo de la nieve abundante. 

Así las cosas decidimos hacer jornada contínua y dejar la tarde de descanso para quienes habían hecho largos y cansados viajes. 

El miércoles la nieve dio paso a la lluvia... ¡qué charcos tan increíbles! Una Vitoria-embalse nos recibió ese día. Al llegar al inicio de la tarde comienzo a sentir la llegada de un catarro que al llegar la media tarde se convirtió en un malestar notablemente desgradable.

De nuevo los ángeles de la guardia deciden echarme un cable y tres profes me llevan en coche a casa y, no contentos con ello, me compran lo necesario para afrontar una crisis catarral: vitamina "c" en abundancia, lo necesario para preparar litros de caldo y unas "chuches" para pasar el mal trago. Me derrumbo en el sofá y dos preciosas mujeres se hacen con mi cocina y me dejan el caldo preparado. Tengo fiebre. Aquello era más que catarro...

A la mañana siguiente sigo con fiebre y un estado general de "derrumbe físico total". Decido asumir mi incapacidad y a las 7 de la mañana emprendo una cadena de llamadas para avisar que no puedo ir al curso. No os podéis imaginar con qué sentimiento de impotencia y frustración... 

Para no extenderme en más detalles os diré que el grupo se reunió. Que ese día se siguió adelante con el curso aportando cada uno su especialidad. En casa, yo me sentía "fallándoles" ¡qué tonta!

Por la noche los tres ángeles que el día anterior me habían rescatado, vinieron a visitarme y me explicaron lo bonito que había sido el día. 

El viernes, a media mañana, me incorporé al grupo. Había ya varias personas con fiebre. Estragos de una gripe cuaresmal.

Curioso... El miércoles de ceniza me trajo la fiebre, la incapacidad de asumir el curso pero sobretodo el regalo de volver a experimentar en primera persona que nadie es imprescindible, que es bueno dejarse cuidar, que cuando no se puede...¡no se puede! y que dejándote cuidar también puedes hacer bien a aquel que desea cuidarte.

Una gripe cuaresmal como esta que todavía me tiene a "medio gas" me hace consciente de la gran realidad de que no controlamos nada o muy poco. Nuestras agendas pueden estar llenas de citas y actividades, pero la vida fuera de la agenda es la que manda y es bueno vivir una "humilde organización".

La gripe cuaresmal me ha llenado el corazón de ecos: humildad, dejarse cuidar, escuchar al cuerpo, dejar hacer a otros, no pretender controlar todo, dejar a un lado el deseo de ser invencible y muchos más ecos que creo irán llevándome en el camino cuaresmal en el que siempre, siempre, Dios se manifiesta como Providencia amorosa para quien sabe Escuchar la Vida.


sábado, 9 de febrero de 2013

Ser

Adéntrate dejándote adentrar.
No mires atrás,
ni pretendas saber lo que vendrá,
ánclate en el presente,
en los que acontece entre una inspiración y otra.

Allí, en lo que está y es más allá de todo
e inscrito en todo.
Allí, en lo que permanece inmutable
ajeno a todo cambio,
pero en la base de todo fluir,
allí estás y eres tú,
auténticamente tú, 
diáfanamente tú,
desde siempre y por siempre tú.

Acallados los ecos vacuos 
del hacer y del tener
percibirás la vibración del Ser,
su iridiscencia dentro de ti.

Como manantial bajo tierra
sentirás llenarse la copa interior
hasta una plenitud que no es totalidad cerrada
sino apertura infinita,
continua posibilidad,
amplitud creciente.

Déjate llevar,
déjate mecer por las invisibles manos
que acunaron tu Ser desde su eterno inicio.
Esas suaves manos saben aquietarte,
saben abrazarte y guiarte hacia tu  verdad.

Déjate llevar, 
déjate adentrar,
permanece tozudamente atento
haciendo sin hacer
el esfuerzo descansado de ser
en el Ser que es.

lunes, 4 de febrero de 2013

El tesoro de la Educación

Anoche vi el programa de Jordi Évole sobre educación. Me fui a la cama con un cúmulo de sensaciones, de sentimientos, pero sobre todo me sentí inquieta una vez más.

Trabajo con educadores y alumnos. Mi ámbito es la escuela concertada y no puedo sino reconocer el batallón de magníficos profesionales que he ido conociendo. Hombres y mujeres con ganas, creativos, tirando de un carro cada vez más pesado con cada vez menos medios y más críticas. Hombres y mujeres que dejan sus casas y sus clases durante una semana para formarse lejos o que dan de sus fines de semana para poner en marcha proyectos, animar convivencias...

Hablo de lo que conozco y en "la concertada" hay grandes profesionales. Tampoco soy una ilusa. Sigue habiendo "profesores/as" y "educadores/as". Los/as primeros/as siempre ponen pegas a lo nuevo, a lo que les haga tener que cambiar rutinas. Los segundos se apuntan a un bombardeo con tal de sacar adelante a los/as chavales/as. En los claustros, como en la vida hay de todo: el que no da ni un minuto más allá de su horario, el que aterrizó en la educación no se sabe porqué y luego le enganchó totalmente y el que no termina de engancharse y cree que está en la universidad en vez de con personillas en los inicios de todo. Están los que todo lo critican, están los que lo viven todo como una lucha de poder (no sé qué poder da ser parte de un claustro...), están los que siempre se quejan y los que siempre echan una mano, sí... Los educadores/as somos seres humanos, como los padres y madres, como los/as alumnos/as, ni más ni menos pero... Nunca olvidemos que nuestro trabajo es más que un trabajo, en nuestras manos está aportar algo al nacimiento de una personalidad, de una forma de vivir, de entender el ser seres sociales...

No sé si lo que aparecía ayer en el programa de Évole es así de perfecto (me refiero al sistema finlandés), pero los puntos básicos que son de sentido común los echo de menos aquí: una esmerada y exigente formación de los/as maestros/as, un consenso total entre los partidos en educación más allá de partidismos y elecciones, reformas hechas por educadores, cuidado de la familia (permisos de paternidad y maternidad amplios conservando el puesto de trabajo, con un sueldo digno en ese tiempo...), educadores/as que pueden comer con sus alumnos conviertiendo la hora de la comida en otra oportunidad educativa, descansos cada 45 minutos porque es imposible que un chavalín esté sin moverse tantas horas como pretendemos y más hoy en día... Una educación de calidad gratuita totalmente porque todo un país sabe que invertir en "los peques" es invertir en el bien de todos/as.

Escalofriante que se dijera tan claro que cuando hace 30 años se recortó en educación en Finlandia eso dio origen a una generación perdida... ¿no estaremos perdiendo ya demasiadas generaciones? ¿no se estarán viendo ahora esos frutos de un educación sin rumbo a nivel estatal en tantos casos de políticos corruptos, en tantos famosillos fruto del cotilleo, del mal gusto?

A ver si nos enteramos de una vez: EDUCAMOS TODOS, no sólo ni principalmetne los maestros/as, como decía ayer un padre y profesor: "Si además de enseñarte a sumar tengo que enseñarte a estar sentado, no puedo llegar a todo". Por ello es importante reconocer que APRENDEMOS TODOS, que para mirar y trabajar por el bien común hay que ser humilde y reconocer que nadie lo sabe todo, que todos/as necesitamos de todos/as.

Por favor, dejémosnos de tonterías, de mediocridades, de egoísmo y cuidemos como un tesoro de la Educación de nuestros niños. Nos jugamos el tipo de sociedad que tendremos en el futuro.

miércoles, 23 de enero de 2013

Profetas de un futuro que no es el nuestro

Hace unos días un amigo me recordó este poema de Mons. Romero. Siempre actual, siempre interpelante.

El Reino no solamente está más allá de nuestros esfuerzos, sino que trasciende nuestra visión.
Cumplimos en nuestra vida solamente una ínfima fracción de la magnífica empresa que es la obra de Dios.
Nada de lo que hacemos es completo, lo cual es otra forma de decir
que el Reino siempre nos trasciende.
Ninguna declaración expresa todo lo que puede ser dicho.
Ninguna oración expresa totalmente nuestra Fe.
Ninguna confesión deviene en perfección.
Ningún programa lleva a cabo la misión de Cristo.
Ninguna meta o serie de objetivos incluye la totalidad.
Eso es lo que proponemos.
Plantamos las semillas que algún día brotarán.
Regamos las semillas que ya han sido plantadas,
sabiendo que contienen una promesa futura.
Echamos los cimientos que necesitarán posterior desarrollo.
Proveemos la levadura que produce efectos más allá de nuestras aptitudes.
No podemos hacer todo,
y al darnos cuenta de ello nos sentimos liberados.
Eso nos permite hacer algo y hacerlo muy bien.

Será incompleto pero es un comienzo,
un paso a lo largo del camino,
y una oportunidad para que la gracia del Señor aparezca y haga el resto.
Quizá nunca veremos los resultados finales.
Pero ahí está la diferencia entre el maestro de obras y el albañil.
Somos albañiles, no maestros de obra, ministros, pero no Mesías.
Somos los profetas de un futuro que no es el nuestro.

martes, 22 de enero de 2013

Amar la propia vida

Amar la propia vida, amarla tanto, tanto que no me permita maltratarla en modo alguno. Amar la propia vida tanto que abrace por entero cada momento vivido, sea malo, sea bueno. 

Amar la propia vida poniendo todo el esmero en hacerla crecer por entero, crecer por fuera y por dentro. Amarla tanto que no desdeñe ninguno de sus dinamismos, la energía que me habita y que estoy llamado/a a hacer vibrar por completo.

Amar mi vida de tal modo que no pervierta su sentido, su belleza, su latido.

Amar mi vida y venerarla. Observar con detalle lo baldío para dar paso al vacío de todo lo añadido, de tanto estúpido egoísmo, de tanta vana queja, de tanto hastío. Amar tanto mi vida, con tal cuidado y cariño que en ese vacío permita que nazca el Ser que soy, generoso, fuerte, atractivo.

Amarme, sí, amarme sin miedo, sin concesiones a la mentira ni al miedo. Amarme sin tregua, ser mi mejor amigo/a y compañero/a.

Amar tanto, tanto mi vida que me encuentre entre mis manos con tu vida, con toda vida. Amar tanto que tú seas "lo otro" de mí mismo y te ame tanto como me amo a mí mismo/a, ni más ni menos, sí.... Amar a todos como amo mi vida.

jueves, 10 de enero de 2013

¿Te atreves a soñar?

Imposible crecer sin sueños. Imposible avanzar sin sueños. Imposible mejorar sin sueños. Pero...¿Por qué llamamos loco a quien sueña? Atreverse a soñar es atreverse a hacer realidad los sueños y quien es capaz de hacerlo...¡es un maravilloso regalo para la humanidad!