Regreso a casa: Educar la Interioridad
Blog sobre la interioridad en relación con el crecimiento personal y la espiritualidad
Educar la Interioridad es favorecer los procesos y proporcionar las herramientas que nos permitan volver a casa, al hogar interior para desde allí vivir unidos a los demás, al mundo, a Dios.
martes, 15 de septiembre de 2026
III SIMPOSIO INTERNACIONAL DE ERE. MODALIDAD ONLINE
viernes, 28 de agosto de 2026
Un aceite que no puede compartirse
Agosto emprende su recta final como mes de vacaciones en este lugar del mundo en el que habito. No sé cómo es en otros lares, pero aquí, agosto lo paraliza todo como en una especie de "dormición" generalizada en la que estamos en otro mundo, volcados en el asueto total.
Pero en esa última semana, en los colegios ya tenemos a los equipos directivos trabajando a todo trapo para poner en marcha el motor escolar que es motor de explosión: pasa de cero a cien en menos de un segundo.
Y hoy me ha parecido todo un regalo que el evangelio sea el que es: las diez doncellas que esperan al esposo con su lámparas y, como tarda en llegar, se duermen.
- Y yo: ¿me "duermo en los laureles"? ¿Me pierdo en ensoñaciones vanas o viven en mi corazón sueños hondos, inspiradores? ¿Vivo dormido, ajeno a lo profundo de la existencia, a los demás o vivo atento, despierto, abierto a escuchar y ver lo que se me dice desde la vida y su aconteceres?
En esta hermosa parábola que nos narra Jesús, hay diez jóvenes, diez mujeres llenas de vida (lámparas con aceite).
- Para todos: Siendo sincero, ¿Cuánto aceite hay en mi lámpara-corazón? ¿Me siento "encendido" o "medio apagado" ¿Qué me llena, de vida? ¿Qué me quita la vida?
- Para ti , profe: intenta visualizar a tus alumnos, a los que ya conoces y los nuevos que llegarán. Son así, son vida en estado puro... Tristemente aún siendo personas en el inicio de su vidas, algunos llegarán hasta ti ya con poco aceite: falta de autoestima, etiquetas que les han puesto en el cole, miedos, historias personales y familiares duras... ¿Qué está en tu mano hacer para que cada alumno descubra su propio aceite, el que hace que su mirada brille?
Las diez jóvenes están expectantes: esperan al esposo, es decir, esperan y anhelan algo vital, a alguien o algo que les desposa con la vida, que les dará raíz, sentido...
- Para todos: Me pregunto a quién espero yo. Me pregunto qué da sentido a mi vida. ¿Cuáles son mis anhelos? ¿Qué es lo que me moviliza, lo que me saca de mi confort? ¿Con qué o con quien "me caso"?
- Para ti profe: ¿Es tu trabajo también una vocación, es decir algo que moviliza todo tu ser?¿Anhelas crecer como educador o te conformas con "ir tirando"? ¿con qué incitaciones al dar de no te sientes tentado a "casarte"?
- Para todos ¿Soy capaz de mantener mi impulso y entrega aún cuando los objetivos, o aquello que espero tarde en cumplirse? ¿Dependo de algo exterior que me mantenga despierto o soy capaz de dinamizar en mí mismo la capacidad de dilatar la mirada y la escucha en el tiempo?
- Para ti, profe: ¿En qué momentos de tu trayectoria profesional sientes que "te has dormido" ? ¿por qué? ¿Cómo vives el acompañamiento de los alumnos que "tardan" más en llegar o no llegan a donde suponemos que deben llegar?
- Para todos: ¿Hago depender mis decisiones y actuaciones de los demás o actúo en respuesta a mi vocación personal? ¿Vivo sujeto a... o soy sujeto de mi vida? ¿Me permito dormirme pero luego hago responsables a quienes me rodean de lo que ese vivir dormido trae como consecuencias?
- Para ti, profe: En el día a día escolar y ante los momentos de cansancio o momentos difíciles ¿tiendo a la queja y a la exigencia o me hago consciente de mis límites y errores y pongo de mi parte lo posible por crear equipo?
domingo, 14 de junio de 2026
ALZAR LA MIRADA: VER Y COMPADECERSE
En aquel tiempo, al ver Jesús a las muchedumbres, se compadeció de ellas, porque estaban extenuadas y abandonadas "como ovejas que no tienen pastor" (Mt 9, 10)
Ver... Compadecerse... Resuena de fondo la parábola del buen samaritano, aquel que ve el dolor del otro y se hace prójimo, se aproxima movido por el deseo de ayudar.
VER en los evangelios no es una mirar distraído, es dejarse encontrar por los acontecimientos e ir al encuentro de ellos. VER, nos enseña Jesús, es el modo de ser humanos. Lo contrario es ser ciegos y como él también nos dice: ¿Acaso puede un ciego guiar a otro ciego?¿acaso no caerán los dos en el hoyo? (Lc 6, 39).
En este momento hay muchos ciegos guiando a otros ciegos. Los poderoso de este mundo, ciegos de codicia, nos dicen llevarnos hacia el desarrollo y el bienestar. La realidad, en cambio, evidencia que nos están llevando hacia un "hoyo", un abismo de injusticias en el que se descarta de ese supuesto desarrollo a millones de seres humanos y se destroza la casa común.
El problema es que nos dejamos guiar, como ovejas tras un pastor o pastores malvados, lobos con piel de oveja... Nos dejamos guiar y consumimos sus discursos y los reproducimos en nuestro pequeños nivel. Nos dejamos guiar y consumimos sus productos, los que a ellos les hacen "billonarios" y a tantos otros empobrecen. Nos dejamos guiar y creemos que el horizonte de la vida es consumir y vivir experiencia tras experiencia en un continuo "black friday" vital.
En este contexto, VER resulta revolucionario ( y molesto). Si ves ya no puedes decir "yo no sabía". Si ves , la conciencia humana despierta: ya no puedo decir que mi modo de consumo no afecta al planeta, ya no puedo decir que los migrantes no importan, ya no puedo... Y eso incomoda.
VER significa identificar a los extenuados y abandonados de nuestro mundo, los cercanos, a veces en mi propia familia, barrio... y los no tan cercanos, pero igualmente hermanos y hermanas.
Por eso el Evangelio es tan absolutamente revolucionario y por eso no podemos permitir los cristianos que se transforme en algo banal, intimista...
Claro que el seguidor/a de Jesús precisa del encuentro personal con Dios. En ese encuentro Dios amplía nuestra posibilidad de VER, elimina nuestras cegueras cuando el encuentro es sincero y abierto. La oración siempre es fuente de compromiso y, a su vez el compromiso precisa del sostén de la oración.
VER es incómodo y revolucionario porque hace nacer la compasión cuando lo que se ve es el sufrimiento moral, físico o espiritual del otro.
Muchas de las políticas actuales quieren crear guetos, espacios "libres de pobres". Es la "aporofobia" que tan bien explica Adela Cortina, el rechazo del pobre por el hecho de ser pobre. Se le "cosifica" despojándolo de su rostro humano. Por esta razón fue tan importante que en la visita del Papa a Canarias, los protagonista fueran ellos y ellas, esas mujeres y hombres con nombre y voz propia que narraron sus sufrimientos y esperanzas, sus pérdidas y logros con su propia voz. Nadie les da nunca el micrófono para hablar...En esa ocasión sí y hablaron bien claro: "quien tenga oídos para oír, que oiga".
Y los ciudadanos de a pie... Seamos sinceros, queremos vivir sin ver. Derivamos la responsabilidad de ver en otros: la Iglesia o los poderes públicos o quien sea.
El evangelio de hoy será interpretado en clave de "vocación sacerdotal " en muchas homilías de este domingo porque se cita a los doce apóstoles y ¡qué cómodo! ¡qué bien que lo de ver y compadecerse sea para los curas y los consagrados de forma especial! Pero resulta que esos "especiales" son minoría y minoría decreciente (sin entrar en otras apreciaciones). Y, me consta, hay una batallón de hombres y mujeres que no se verán representados en la interpretación del evangelio de hoy y que, sin embargo, están respondiendo a esa llamada de Jesús a identificar a los extenuados y abandonados.
La llamada que resuena desde este evangelio es universal. Por el bautismo toda bautizada y todo bautizado es sacerdote, es decir, servidor/a del Reino y el Reino de Dios se construye amando a todos, sin excepción. El Reino se construye barriendo la casa en busca de la moneda perdida. El Reino se construye amasando el pan. El Reino se construye en lo pequeño y en lo grande y ahí todos tenemos una responsabilidad.
Y, mas allá de una lectura creyente de la realidad, este evangelio es una invitación para todo ser humano de buena voluntad. Es una llamada a ALZAR LA MIRADA. Sí, el título dado a esta semana del Papa en España tiene miga (no sé si lo hemos entendido cegados por tanto grito y farándula).
Alzar la mirada es salir de mi ombligo. Alzar la mirada, es dejar la "diminutez" de la pantalla del móvil y mirar a los ojos a mi familia, a mis vecinos, a mi gente de cada día y comprometerme con ellos al nivel que yo pueda.
Alzar la mirada es rechazar los discursos del odio y de la sospecha y escuchar más hondo para poder ver más allá de tanta bandera ideológica y escuchar más allá de tanto grito y consigna.
Alzar la mirada es atreverse a salir de la caverna y dejar que nos ciegue el sol como individuos y sociedades.
Sí, para un cristiano alzar la mirada es mirar a Cristo pero con los pies en la tierra, unir cielo y tierra en mi vida.
Alzar la mirada es el camino para reconocer en cada "otro" una parte de mí. Reconocer en cada mujer y hombre una hermana y un hermano, no un enemigo ni una molestia.
VER y COMPADECERSE son inseparables.
Andamos, sí, "como oveja sin pastor" quizá por eso tantos han coreado la palabra "Papa" porque necesitamos un "papá", o una "mamá", es decir, los arquetipos del cuidado, porque estamos descuidando la verdadera y magnífica humanidad en un mundo científico-técnico.
VER y COMPADECERSE es una revolución tan, tan grande, que nos quieren ciegos y egoístas... Así los "Elon Musk" de este mundo podrán seguir siendo billonarios. Ciegos egoístas que empobrecen y ciegan al resto.
DEMOS UN PROFUNDO GRACIAS A CADA PERSONA QUE NO ENTRA EN ESTE BAILE DE CIEGOS Y SORDOS Y SE COMPADECE DE QUIEN ESTÁ TIRADO A LA VERA DEL CAMINO ENCARGÁNDOSE DE SU NECESIDAD. ELLOS Y ELLAS SON LOS VERDADEROS Y VERDADERAS APÓSTOLES DE HOY.
martes, 28 de abril de 2026
Posgrado Educación de la interioridad 2026-27
Un año más, desde el Campus Universitario La Salle, Madrid, ofrecemos este servicio pensado para los y las educadores/as. Se trata de la NOVENA edición del Experto Universitario de Educación de la Interioridad para Centros Educativos.
Nuestro Posgrado se ha enriquecido a lo largo de los años gracias a cada uno de los grupos de educadores/as que ha transitado este proceso formativo que aúna la experiencia personal y la reflexión pedagógica.
Adentrarse en la propia interioridad es la condición indispensable para poder acompañar en el aula aquello que denominamos Educación de la Interioridad (EI). Nuestra propuesta formativa favorece que cada educador/a viva una experiencia en primera persona, descubra caminos nuevos o asiente los ya conocidos para el cultivo de su propia dimensión interior. Tras la experiencia personal, el diálogo y la iluminación didáctica van haciendo que cada profesor/a se haga con un conjunto de aprendizajes vitales y pedagógicos que le capaciten para comprender mejor y aplicar convenientemente las estrategias de este modelo de EI.
Trabajamos en torno a tres contenidos: el trabajo corporal, la integración emocional y la apertura a al trascendencia/Trascendencia, siendo este último contenido el horizonte hacia el que se encamina todo el proceso. Queremos acompañar al alumno, pero también al claustro educativo en la búsqueda de respuesta a esas dos preguntas clave para todo ser humano: "quién soy" (identidad) y "para qué/por qué soy" (sentido).
DESARROLLO DEL POSGRADO: Nuestro Posgrado comienza en el mes de octubre y concluye en el mes de junio. El proceso se desarrolla con talleres presenciales en Madrid que comienzan el viernes por la mañana y concluyen el sábado a mediodía e itinerarios virtuales de una semana de duración que concluyen con una conexión en directo con el profesor/a.
Durante el proceso formativo, el alumno del Posgrado va elaborando su portfolio personal para recopilar sus aprendizajes y reflexiones de modo que con todo ello elabore el Trabajo Final de Posgrado que pretende ser una propuesta concreta de EI para su centro educativo. Así, cada profesor/a que termina el Posgrado, puede presentar en su centro una propuesta bien elaborada y supervisada que ayude a crear o a mejorar el programa de EI de su institución educativa.
¡ANÍMATE A VIVIR ESTA EXPERIENCIA FORMATIVA Y SER UN/A "CAMIRANTE" Y PIONERO/A DE NUESTRO MUNDO INÉDITO!
TE ESPERAMOS
Toda la información e inscripciones en este enlace:
https://www.lasallecentrouniversitario.es/experto-en-educacion-de-la-interioridad/
lunes, 2 de marzo de 2026
Presentación en Barcelona: Una bienvenida y un granito de mostaza
El pasado día 26 de febrero tuve el inmenso placer de presentar mi último libro en Barcelona, concretamente en la sede de Critianisme i Justícia. Me acompañaron en la mesa Josep Otón Catalán y Javier Melloni Ribas. Ya expliqué en otra entrada el profundo significado que para mí tenía que fueran ellos quienes me acompañaran en ese momento aportando su comentario.
Junto a ellos, la sala se llenó de rostros queridos. Cada uno de esos rostros me llevaba a evocar vivencias muy importantes, momentos inscritos en el corazón de los años que viví en Barcelona.
En ese contexto, comentar algunas cuestiones sobe la Educación de la Interioridad traía consigo una experiencia de encarnación: todo nació en un contexto humano concreto, con nombres y apellidos que perduran en mi vida y me demuestran que la vida profunda nos hace verdaderamente hermanos y hermanas.
Por eso fue tan significativo que Josep Otón comenzara diciéndome: "Bienvenida a casa". Así es, Barcelona es también mi casa, así la siento porque allí me esperan y me acogen personas maravillosas, amorosas y generosas que me hacen mucho bien. Es mi casa porque en esa ciudad desarrollé una parte de mí y de mi trabajo que me hizo crecer internamente y profesionalmente.
En los días que estuvimos mi marido y yo allí disfrutamos de muchos encuentros de amistad. A la vez, se celebraban en esa ciudad: un partido de fútbol del Barça, la gala de los Goya y el comienzo del congreso mundial de telefonía. Está claro que en medio de todo ello la presentación de mi libro era algo diminuto, invisible, enano. Pero para los que estuvimos allí, fue algo fraternal, importante, significativo.
Sucede como en la parábola el grano de mostaza, la semilla más pequeña que origina un gran árbol que da cobijo a muchos seres vivos.
Eso es para mí la Educación de la Interioridad, mi trabajo y mi vida: algo minúsculo a los ojos de los poderosos e importantes de este mundo, pero que da mucha vida y hace bien.
GRACIAS a cada una de las personas que me habéis acompañado y animado antes, durante y ahora.
GRACIAS a SOM CRISTIANS por encargaros de preparar el piscolabis tras la presentación con tanto cariño. GRACIAS, Xavier Garí.
GRACIAS a cada uno de los que reservasteis un tiempo para estar con Emilio y conmigo en la presentación y en los días posteriores. GRACIAS por tanto cariño, reconocimiento y simpatía.
Somos sal y luz, somos levadura en la masa, somos seguidores de Jesús construyendo el Reino en lo pequeño y lo cotidiano.
viernes, 20 de febrero de 2026
Cuaresma: pedagogía de la interioridad
- La oración, entendida como relación personal con el Padre que ve en lo oculto.
- El ayuno, entendido como la sobriedad en el vivir.
- La limosna, entendida como el negarnos a una vida egoísta y hacer espacio al hermano necesitado.
lunes, 2 de febrero de 2026
La educación de la interioridad. Claves de bóveda. Presentación en Donostia
El pasado día 2 de enero presenté mi último libro en el colegio La Salle de Donostia. Nos encontramos en un ambiente de familia y amistad.
En la mesa, Joan Ortín representando al equipo de titularidad de la compañía de María y el Hno. José André Sanchez Abarrio en representación del campus La Salle Madrid.
Las intervenciones de Joan y de José Andrés fueron una excelente aportación para comprender qué aporta la EI tanto en el ámbito escolar como en la Universidad y qué retos lanza en cada uno de esos ámbitos educativos.
Fue muy interesante el momento de diálogo con quienes asistieron.
En el enlace podrás ver la noticia.
viernes, 30 de enero de 2026
camiRantes
Hoy es el día de la Paz y la no-violencia.
Hoy, un grupo de 18 monjes budistas, liderados por el venerable Bhikkhu Pannakara, recorre Estados Unidos a pie desde el 26 de octubre pasado. La denominada "Marcha por la paz" se ha convertido en un gesto revolucionario y disruptivo en medio de las atrocidades vividas en Minneapolis.
A pesar de las enormes nevadas y el frío, los monjes avanzan recibiendo el saludo y la emoción de los habitantes de las ciudades por donde pasan. Ellos regalan pulseras y bendiciones, sonríen, saludan, aceptan flores y frutas. Ver los vídeos que cada día se comparten resulta consolador porque se percibe la enorme potencia de un gesto tan sencillo, humilde y pacífico, simplemente caminar...
En muchos colegios hoy se hablará de Gandhi. Un 30 de enero de 1948, Mahatma Gandhi fue asesinado a punto de comenzar sus rezos.. Mucho antes, el 12 de marzo de 1930, había protagonizado la Marcha de la sal. Aquella marcha fue un acto revolucionario sin parangón en la India y en el mundo. Gandhi comenzó a caminar en dirección al mar para recoger sal. Las leyes del Imperio británico prohibían a los indios recolectar sal.
Más de 300 kilómetros fue la distancia recorrida por Gandhi desde su retiro religioso en Sabermanti, en el oeste de India, hasta Dandi, en la costa del mar Arábico. Un recorrido que duró casi un mes y que logró llamar la atención de la prensa internacional. En su transcurso fue sumando a miles de personas por el camino, transformando el pequeño grupo de manifestantes inicial en una procesión de kilómetros.
Cuando la Marcha de la sal llegó a su destino, el 6 de abril de 1930, Gandhi hizo una acto simbólico que encerraba un significado político enorme: entró en el agua y caminó hasta la orilla en la que se encontraban los depósitos de sal. Allí, cogió un puñado de arena rica en sal, alzó su mano y pronunció la famosa frase: "Con este sencillo gesto sacudo los cimientos del imperio británico".
A partir de ese momento miles de personas de todo el país se unieron para recolectar ilegalmente sal siguiendo el gesto de desobediencia civil de Gandhi. La reacción del imperio fue brutal y despiadada: más de seis mil personas fueron detenidas, incluido el propio Gandhi. Y el 21 de mayo unas dos mil quinientas personas que avanzaban pacíficamente hacia las salinas de Dharasanam fueron golpeadas y maltratadas. Dos persona fallecieron. Esta brutal represión, conmocionó al mundo y puso en jaque a los británicos.
Un año más tarde, Gandhi fue puesto en libertad y llegó a un acuerdo con el virrey británico, Lord Irwin, para liberar a otros presos y reconocer el derecho de los indios a explotar los recursos salinos. Además, viajó a Londres como el único representante del Congreso Nacional Indio para participar en la mesa redonda para modificar la Constitución de la India. Allí se encontró con la negativa a aceptar la independencia y el desprecio de políticos como Winston Churchill. La independencia india tendría que esperar aún hasta 1947, sólo unos meses antes de que Gandhi fuera asesinado.
Creo importante que hagamos memoria de estos hechos en un momento tan convulso del mundo. Gaza aún arde y sufre. Putin continúa masacrando Ucrania. En Irán el pueblo clama por un cambio mientras es atacado por el sistema de los Ayatolás. Trump se pasea por el mundo como sheriff autoproclamado y matón del barrio, mientras la UE, silenciosamente, deja de mirar a USA para mirar, precisamente, hacia la India y de firmar con ella una pacto de libre comercio cuyas consecuencias aún desconocemos pero que marca un cambio de rumbo histórico.
Y, entre todo esto, las atrocidades del ICE en Minneapolis, ponen en marcha a ese grupo de 18 monjes que caminan y caminan como clamor por la Paz.
Quisiera poner el foco en ese gesto de caminar, de "marchar". La "marcha meditativa" o KINHIN, es una práctica propia del zen, pero también presente en las tradiciones monásticas cristianas. He tenido la oportunidad de practicarla a lo largo de mi formación en Leibterapia y he decir que es uno de los elementos de la meditación zen que más me han impactado y enseñado. Mi maestra, Laia Monserrat la describe así: Por marcha meditativa entendemos el ejercicio que hace del andar un gesto espiritual y que procura una profunda sensación de paz y orden interior. Cuando hablamos de meditación estamos haciendo referencia a un estado en el que la persona que medita se pone al servicio de lo esencial, se abre internamente al contacto con lo que hay fuera y dentro de ella, sin juzgarlo. La meditación no es una comprensión intelectual del mundo, es una experiencia.
Paz y orden interior, porque ahí empiezan todas la batallas: dentro de cada uno de nosotros.
Caminó Gandhi, caminan los monjes budistas de USA, caminó el pueblo de Israel cuarenta años por el desierto, caminó Jesús por las calles y pueblos de Israel y Él nos dijo: Yo soy el camino...
Caminar, ese acto tan sencillo tan cotidiano pero que encierra tanta magia. El camino como símbolo de la vida. Y caminar como proclama silenciosa de justicia, cambio social y paz.
Caminar con conciencia, presente a cada paso, presente al camino mismo, sin pretender llegar. Caminar libre, con poco equipaje, caminar abierto al encuentro. Caminar como metáfora de que todo es cambio continuo y es absurdo pretender aferrarse a algo.
Un camino, una marcha que hoy, en este comienzo del 2026, es un gesto revolucionario.
No dejo de ver las noticias sobre la Marcha por la Paz. Recuerdo a Gandhi... Recuerdo tantas marchas que han nacido como clamor contra el opresor. Me pregunto cómo recibirán en la capital estadounidense a estos monjes. ¿Les acusarán de terroristas o de extremistas de izquierda? ¿Confundirán sus bastones y sombrillas con rifles y les dispararán? ¿Les expulsarán por no ser de raza caucásica?
Es tan enorme el contraste entre estos dieciocho hombres camiRantes y el orgullo y soberbia de Trump y su séquito... Es como ver a David contra Goliat, es como en la plaza de Tiananmén en 1989: un hombre pequeño frente a los grandes tanques de guerra...











