La Vida se manifiesta en nuestras vidas siempre y cuando mantengamos abiertos los caminos del interior. El actual ritmo de vida y los requerimientos de nuestra sociedad dificultan cada vez más ese acceso al interior personal en el que se encuentran las materias primas para la construcción de nuestras vidas. Sin darnos cuenta, nos autoexiliamos de nuestro hogar interior. Allí, utilizando la imagen del Maestro Eckhart, Dios se encuentra como en su casa, pero nosotros nos sentimos extranjeros.

Educar la Interioridad es favorecer los procesos y proporcionar las herramientas que nos permitan volver a casa, al hogar interior para desde allí vivir unidos a los demás, al mundo, a Dios.

lunes, 28 de septiembre de 2026

"La ilusión de un verano sin fin": si no os hacéis como niños...

 

El documental arranca en 1999, cuando Sanguinetti invita a sus vecinas de nueve años a compartir sus fantasías, iniciando una colaboración de décadas. Mientras Guillermina y Belinda dejan la infancia, sus juegos adquieren el peso de la realidad. Con el paso del tiempo como eje, la película registra su amistad frente al trabajo, la maternidad y futuros distintos. En la pampa argentina, el film ofrece una mirada femenina sobre una región mitologizada por hombres.

El párrafo anterior es la reseña  de la película-documental "La ilusión de un verano sin fin" que puedes encontrar en el Festival de Cine de San Sebastián que terminó el sábado pasado.

Pero no le hace honor. A no ser que una amiga cinéfila te compre entradas y te encuentres sin pensarlo viviendo la última noche del Zinemaldia  en el cubo pequeño del Kursaal.
Allí estábamos mi marido y yo y nuestros queridos amigos sin saber muy bien qué íbamos a ver.
Y todo comenzó viendo al jurado joven de pie en un lateral y dos jóvenes explicándonos su experiencia de visionado de más de cuarenta películas. Ya sólo eso me emocionó. Que en estos tiempos de IA y Tik-Tok haya un nutrido grupo de jóvenes que hayan dedicado horas a ver películas que nunca llegarán al circuito convencional  de cine y palomitas, confieso que me tocó la fibra.
Tras ello, se anunció la ganadora del premio joven. Allí aparecieron la directora, y la productora y las dos protagonistas, una de ella con su hija... Pero entonces ni yo, ni creo que nadie del público, podríamos captar lo especial y único que era verlas allí, tan cerquita. Aplaudimos gratuitamente, confiando en que si era la ganadora, sería especial y merecía el aplauso.

Y comenzó la proyección.

Me cuesta mucho encontrar el modo de describir lo que cada fotograma fue creando en mi interior, los ecos de mi infancia que me poblaron, la inmensa sorpresa y emoción que iba creciendo en intensidad a medida que avanzaban los 93 minutos de proyección.

Al terminar la proyección hubiera saltado al escenario a abrazar a las dos protagonistas como amigas queridas. Me hubiera ido con ellas a pasear por Donostia y tomar algo para charlar largo y tendido. Le hubiera pedido a Guille que me diera su watsapp para ser amigas...

Y sucede que es el resumen de 30 años de relación y amistad entre dos primas, Belinda y Guillermina con Alessandra Sanguinetti, fotógrafa que quería fotografíar la Pampa argentina, sus animales...
De pronto dos niñas pequeñas comienzan a "meterse" en todos los encuadres y, finalmente, consiguen transformarse en las protagonistas.
Guille y Beli son dos primas inseparables en la infancia. Todo lo que aparece en la pantalla es puro juego libre y creativo; risas, bailes, disfraces, baños en la acequia, bajo la lluvia... y todo hábilmente regado por reflexiones de niñas, pensamientos espontáneos con momentos de enorme sabiduría.

Son dos niñas de nueve y diez años que durante una gran parte de la proyección se lo pasan de maravilla posando y todo es un juego. Y mi corazón se fue detrás de esa infancia sin móviles, sin prisas en la que yo también disfrute con mis primos de mil formas. En mi infancia, en lugar de la planicie de la Pampa, la mar era la compañera de ese verano que se dilataba sin fin.
En esa parte de la película, Guille y Beli se sentaban a ver un arco iris como si del más maravilloso de los videos de tik.tok se tratara. Se imaginaban viajando a Buenos Aires montadas en un coche viejo destartalado. En la acequia colgaban después su ropa interior en las espigas altas para que el viento se las secara. Se disfrazaban y maquillaban y tan pronto eran un hombre y una mujer bailando la chacarera argentina, como una viuda y una monja oficiando un entierro (momento desternillante).
Y así, fui entrando en la certeza de que siempre, siempre, la vida de cada uno de nosotros es una suma de mil momentos y, en esa suma, los momentos de la infancia nos marcan a fuego sus mensajes.

De pronto esas dos niñas dan paso, sin preparación previa para el espectador, a dos adolescentes. Aquel fotograma de sus caras ya con su granitos y otra expresión me impactó totalmente. Se habían ido las niñas... Yo quería estar más con ellas, ellas me gustaban más... Así se sienten todos los padres y madres del mundo: un día, el niño o la niña que vivía en casa jugando y riendo, da paso a un adolescente que se hace extraño para sí mismo y para su entorno. 
Pero hay otro ingrediente en la película: el dónde. Guille y Beli crecen en mitad de la Pampa argentina. En un entorno para nosotros,  los urbanitas, desértico. Sus hogares son de una sencillez que roza para el ojo de la clase media europea, la pobreza. En cambio, mirarlo a través de los ojos de esas niñas, lo transformaba todo, hasta lo más mínimo, en algo grande, atractivo, divertido, querido. porque ella VEN, nosotros sólo miramos.
Esas niñas crecieron rodeadas de cerditos, vacas, gallinas, caballos... Vemos como asisten a un parto malogrado de una cabra y no les asusta el resultado (confieso que a mí me apuró la escena). Beli baila de nuevo junto a  un chancho colgado de un gancho tras la matanza. Lo mismo ayuda a elaborar morcillas que baila alegre y feliz junto al cadáver del chanchito.
Pero hay un último elemento que es igual de importante: ese entorno esta habitado por adultos serenos. La abuela...¡qué decir de ella y de su serenidad  e inmensa sabiduría! Ella sabe ver y desea que todos veamos lo que ella ve, que aprendamos aescuchar a los animales como ella los escucha... En ese "dónde" habitado, las conversaciones de los adultos con las niñas son serenas, tranquilas, normales, sin prisa. Los adultos que van a apareciendo saben poner a las niñas en su lugar y las cuidan amorosamente sin tonterías ni poses exageradas. Las niñas escuchan y ven y me da la impresión de que eso prepara una adolescencia mejor situada y vivida que las de nuestros chavales de ciudad.
Y, de pronto, sin previo aviso, Beli tiene novio y, momentos después, la vemos embarazada y ...
Me vi sumergida en un ritmo frenético de una máquina del tiempo veloz que me iba mostrando la evolución  de cada prima, Sus cambios no tanto físicos, sino emocionales.
El brillo de los ojos... ¡Cómo me impactó el cambio en la mirada de cada una, en su mirar, en su brillo!
Pero no quiero destrozar al película porque espero que muchos la veáis (aunque será complicado, no es de las que se anunciará en las grandes carteleras).

Al final de la proyección me sentí deseosa de saber más de ellas, de ir a verlas a sus casa, de conocer su gente y decirles que mi vida es así también: suma de momentos, de encuentros, de decisiones a veces bien tomadas, otras no tanto.
Les hubiera dicho que nada hay más valioso en cada ser humano que el niño que fue y que pervive aún enterrado en capas y capas de decepciones abandonos, miedos...
Guille  temía al abandono siendo bien chiquita y de niña se sabía débil, así lo decía ella mientras bailaba la chacarera con su prima... Y lo vivió, pero sus ojos no se han apagado, sigue viva en ella su niña interior. Guille me enamoró, me siento bastante "Guille". Quién me rescata de tantas cosas es la niña que fui. Y, bueno, qué ilusión, Guille es maestra, como yo.

De niños, el verano no dura lo que dura cuando somos adultos, porque el tiempo se dilata cuando somos niños gracias a la capacidad de cada niño y niña de habitar el presente y de jugar con el presente.
Es la infancia "la ilusión de un verano sin fin". Por eso, "si no os hacéis como niños..." Si no nos hacemos como niños nunca entenderemos de verdad la vida y la Pampa sólo será un lugar desértico, ciegos a tanto como nos ofrece generosamente.


Quizá los largos aplausos recibidos sean nuestra manera de decir que anhelamos volver a esa infancia, que nos gusta que la vida sea sencilla, sin prisas, amorosa y tierna y que a todos nos pasan cosas que nos cambian  y lo entendemos. Quizá el aplauso nos lo dábamos a nosotros mismos, los ciudadanos y ciudadanas de a pie que nunca saldremos en una gran película y a las miradas que saben reconocer en eso cotidiano, lo más grande, único y bello.




GRACIAS


martes, 15 de septiembre de 2026

III SIMPOSIO INTERNACIONAL DE ERE. MODALIDAD ONLINE



Os informo de este III Simposio Internacional de Educación Religiosa Escolar en modalidad online en el que tendré el honor de participar con la primera intervención EL día 22 de septiembre próximo en horario para España de 23:00 a 24:00.
El título de mi intervención será: "Una mirada al fenómeno religiosos contemporáneo desde la interioridad. Aportes de la ERE".
Como sabéis, la Educación de la Interioridad  (EI) es un paradigma pedagógico que va más allá de una asignatura concreta. Se trata de impregnar toda la labor docente de ese cuidado del ser de los alumnos y profesores tan necesario.
No teniendo como objetivo principal ni único la enseñanza religiosa, sí es cierto que la EI puede aportar herramientas para que los alumnos puedan personalizar y entender también con el corazón los contenidos propios de la ERE. 
Nuestra realidad es que en la aulas y, por lo tanto, en la clase de Religión, tenemos alumnos de múltiples sensibilidades religiosas y no religiosas y a través de la enseñanza del hecho religiosos podemos hacer un maravillo camino que ayude a los alumnos a crecer en conocimiento, diálogo, respeto e interés hacia el hecho religioso.
En esta línea se situará mi intervención.
Os animo a participar si os es posible. 
👉HORARIO PARA LA ESPAÑA PENINSULAR: DE 23:00 A 24:00      

➡ENLACE PARA LA INSCRIPCIÓN:
https://forms.cloud.microsoft/pages/responsepage.aspx?id=ynTGmcfACkmujxYXJjbzG-IcKiuV9SFEtZQ5XOQuRtpURTY2MzhUUFU1RkY1RkhXUFpNTEpXNVI5QS4u&origin=QRCode&route=shorturl



 

viernes, 28 de agosto de 2026

Un aceite que no puede compartirse

Agosto emprende su recta final como mes de vacaciones en este lugar del mundo en el que habito. No sé cómo es en otros lares, pero aquí, agosto lo paraliza todo como en una especie de "dormición" generalizada en la que estamos en otro mundo, volcados en el asueto total.

Pero en esa última semana, en los colegios ya tenemos a los equipos directivos trabajando a todo trapo para poner en marcha el motor escolar que es motor de explosión: pasa de cero a cien en menos de un segundo.

Y hoy me ha parecido todo un regalo que el evangelio sea el que es: las  diez doncellas que esperan al esposo con su lámparas y, como tarda en llegar, se duermen.


Me encanta porque lo de dormirse es tan sumamente humano... La Biblia está llena de personajes que se duermen, en algunos sueños acontecen revelaciones (como el sueño de Jacob o como José que en sueños recibe la revelación de la misión de su mujer, María) y en otros el durmiente se pierde algo (alguno el pelo, como Sansón y con él, su fuerza o como en esta parábola el aceite que hace brillar la lámpara).

  • Y yo: ¿me "duermo en los laureles"? ¿Me pierdo en ensoñaciones vanas o viven en mi corazón sueños hondos, inspiradores? ¿Vivo dormido, ajeno a lo profundo de la existencia, a los demás o vivo atento, despierto, abierto a escuchar y ver lo que se me dice desde la vida y su aconteceres?

En esta hermosa parábola que nos narra Jesús, hay diez jóvenes, diez mujeres llenas de vida (lámparas con aceite). 

  • Para todos: Siendo sincero, ¿Cuánto aceite hay en mi lámpara-corazón? ¿Me siento "encendido" o "medio apagado" ¿Qué me llena, de vida? ¿Qué me quita la vida?
    • Para ti , profe: intenta visualizar a tus alumnos, a los que ya conoces y los nuevos que llegarán. Son así, son vida en estado puro... Tristemente aún siendo personas en el inicio de su vidas, algunos llegarán hasta ti ya con poco aceite: falta de autoestima, etiquetas que les han puesto en el cole, miedos, historias personales y familiares duras... ¿Qué está en tu mano hacer para que cada alumno descubra su propio aceite, el que hace que su mirada brille?

Las diez jóvenes están expectantes: esperan al esposo, es decir, esperan y anhelan algo vital, a alguien o algo que les desposa con la vida, que les dará raíz, sentido...

  • Para todos: Me pregunto a quién espero yo. Me pregunto qué da sentido a mi vida. ¿Cuáles son mis anhelos? ¿Qué es lo que me moviliza, lo que me saca de mi confort? ¿Con qué o con quien "me caso"?
    • Para ti profe:  ¿Es tu trabajo también una vocación, es decir algo que moviliza todo tu ser?¿Anhelas crecer como educador o te conformas con "ir tirando"? ¿con qué incitaciones al dar de no te sientes tentado a "casarte"? 
El esposo tarda en llegar y las jóvenes se duermen.
  • Para todos ¿Soy capaz de mantener mi impulso y entrega aún cuando los objetivos, o aquello que espero tarde en cumplirse? ¿Dependo de algo exterior que me mantenga despierto o soy capaz de dinamizar en mí mismo la capacidad de dilatar la mirada y la escucha en el tiempo?
    • Para ti, profe: ¿En qué momentos de tu trayectoria profesional sientes que "te has dormido" ? ¿por qué? ¿Cómo vives el acompañamiento de los alumnos que "tardan" más en llegar o no llegan a donde suponemos que deben llegar?
Cinco de las jóvenes, a pesar de haber tenido sus lámparas encendidas durante el sueño, conservan aún suficiente aceite cuando se les anuncia que ya ha llegado el esposo. Pero cinco de ellas, se dan cuenta de que casi no tienen aceite y piden del suyo a sus compañeras.
Y aquí viene el quid de la cuestión. La sorpresa es la contundente respuesta que dan las cinco jóvenes que aún tienen aceite: 
                     "Por si acaso no hay bastante para vosotros y nosotras, mejor es que vayáis a la tienda y os lo compréis".

Es una respuesta muy tajante y con un toque un tanto egoísta a simple vista ¿acaso no podrían compartir un poco cada una para que todas pudieran tener las lámparas encendidas a la llegada del esposo?, ¡qué egoístas y qué mal educadas!

Pero es justo en esa respuesta donde se escode la lección sapiencial que Jesús quiere transmitirnos: Sólo tú puedes y debes mantener tu lámpara encendida. Se trata de la responsabilidad personal de cuidar de nuestros talentos y de caminar fieles a nuestra esencia. No podemos vivir dormidos y, de pronto, pretender que los demás nos solucionen nuestros problemas o nos den la energía precisa para vivir conforme a nuestra esencia. Aunque nos cueste reconocerlo: hay cosas en la vida que cada uno debe decidir y hacer y que nadie más puede decidir ni hacer por otro. Es más: por más que yo ame a alguien, no puedo darle aquello que él ha de buscar en sí mismo. Cada uno debe encontrar y cuidar de ese aceite único que hace que su lámpara brille.
 
  • Para todos: ¿Hago depender mis decisiones y actuaciones de los demás o actúo en respuesta a mi vocación personal? ¿Vivo sujeto a... o soy sujeto de mi vida? ¿Me permito dormirme pero luego hago responsables a quienes me rodean de lo que ese vivir dormido trae como consecuencias?
    • Para ti, profe: En el día a día escolar y ante los momentos de cansancio o momentos difíciles ¿tiendo a la queja y a la exigencia o me hago consciente de mis límites y errores y pongo de mi parte lo posible por crear equipo?
Termina la parábola con otras palabras contundentes y duras: Cuando las cinco jóvenes regresan de haber ido a comprar aceite, el Esposo les dice: 
                                                                
                                                               "No os conozco".

Y aquí hay otro mensaje de vital importancia para todos: el aceite de las lámparas representa nuestra esencia personal, lo que a cada uno hace único. Descuidarlo, malgastarlo, hace que perdamos nuestro verdadero rostro... Ir a comprar, es decir, buscar fuera lo que es genuinamente nuestro, conformarnos con sucedáneos, nos desfigura en lugar de configurarnos. Por eso nos volvemos unos desconocidos para nosotros mismos, para los demás, e incluso, para Dios.
De ahí la llamada final: 

                                                 "Velad, porque no sabéis el día ni la hora". 

Así es, nadie puede dar por descontado nada. Es peligroso dormirse y permitir que los espejismos pueblen nuestra existencia. Es triste conformarse con la parte mediocre de nuestra alma y dejar que lo llene todo. Ser yo mismo conlleva un esfuerzo, una trabajo personal de cuidado de mi vida interior que me permita mantenerme activo, despierto, atento a las trampas que por doquier me presentan espejismos de realidad que me invitan a dormir y a exigir a los otros aquello que debería hacer yo.

Y, para quienes somos seguidores de Jesús,  hay en esta parábola una clara llamada a cuidar la relación personal con Dios. Nadie puede vivirla por mí. Soy yo quien debo cultivar la intimidad con Dios, mi vida de oración y de trato de Amistad con mi Creador, con mi Madre/Padre. 

Sólo de mí depende decidir abandonarme al sueño descuidadamente, o cuidar de mi aceite (mi corazón, mi interioridad) para que, aún cuando me entre el sueño, nunca se apague mi lámpara y pueda así vivir la fiesta continua de una vida en compañía de Dios.

Termino con esta frase tan bella que Santa Juan de Lestonnac, fundadora de la Compañía  de María, escuchó en su corazón: 

           "NO DEJES APAGAR LA LLAMA QUE YO HE ENCENDIDO EN TU CORAZÓN"

Que así sea en todos y de modo especial en vosotros, profes que estáis a punto de iniciar un nuevo curso.


domingo, 14 de junio de 2026

ALZAR LA MIRADA: VER Y COMPADECERSE

 En aquel tiempo, al ver Jesús a las muchedumbres, se compadeció de ellas, porque estaban extenuadas y abandonadas "como ovejas que no tienen pastor" (Mt 9, 10)

Ver... Compadecerse... Resuena de fondo la parábola del buen samaritano, aquel que ve el dolor del otro y se hace prójimo, se aproxima movido por el deseo de ayudar.

VER en los evangelios no es una mirar distraído, es dejarse encontrar por los acontecimientos e ir al encuentro de ellos. VER, nos enseña Jesús, es el modo de ser humanos. Lo contrario es ser ciegos y como él también nos dice: ¿Acaso puede un ciego guiar a otro ciego?¿acaso no caerán los dos en el hoyo? (Lc 6, 39).

En este momento hay muchos ciegos guiando a otros ciegos. Los poderoso de este mundo, ciegos de codicia, nos dicen llevarnos hacia el desarrollo y el bienestar. La realidad, en cambio, evidencia que nos están llevando hacia un "hoyo", un abismo de injusticias en el que se descarta de ese supuesto desarrollo a millones de seres humanos y se destroza la casa común. 

El problema es que nos dejamos guiar, como ovejas tras un pastor o pastores malvados, lobos con piel de oveja... Nos dejamos guiar y consumimos sus discursos y los reproducimos en nuestro pequeños nivel. Nos dejamos guiar y consumimos sus productos, los que a ellos les hacen "billonarios" y a tantos otros empobrecen. Nos dejamos  guiar y creemos que el horizonte de la vida es consumir y vivir experiencia tras experiencia en un continuo "black friday" vital.

En este contexto, VER resulta revolucionario ( y molesto). Si ves ya no puedes decir "yo no sabía". Si ves , la conciencia humana despierta: ya no puedo decir que mi modo de consumo no afecta al planeta, ya no puedo decir que los migrantes no importan, ya no puedo... Y eso incomoda.

VER significa identificar a los extenuados y abandonados de nuestro mundo, los cercanos, a veces en mi propia familia, barrio... y los no tan cercanos, pero igualmente hermanos y hermanas.

Por eso el Evangelio es tan absolutamente revolucionario y por  eso no podemos permitir los cristianos que se transforme en algo banal, intimista... 

Claro que el seguidor/a de Jesús precisa del encuentro personal con Dios. En ese encuentro Dios amplía nuestra posibilidad de VER, elimina nuestras cegueras cuando el encuentro es sincero y abierto. La oración siempre es fuente de compromiso y, a su vez el compromiso precisa del sostén de la oración.

VER es incómodo y revolucionario porque hace nacer la compasión cuando lo que se ve es el sufrimiento moral, físico o espiritual del otro.

Muchas de las políticas actuales quieren crear guetos, espacios "libres de pobres". Es la "aporofobia" que tan bien explica Adela Cortina, el rechazo del pobre por el hecho de ser pobre. Se le "cosifica" despojándolo de su rostro humano. Por esta razón fue tan importante que en la visita del Papa a Canarias, los protagonista fueran ellos y ellas, esas mujeres y hombres con nombre y voz propia que narraron sus sufrimientos y esperanzas, sus pérdidas y logros con su propia voz. Nadie les da nunca el micrófono para hablar...En esa ocasión sí  y hablaron bien claro: "quien tenga oídos para oír, que oiga".

Y los ciudadanos de a pie... Seamos sinceros, queremos vivir sin ver. Derivamos la responsabilidad de ver en otros: la Iglesia o los poderes públicos o quien sea. 

El evangelio de hoy será interpretado en clave de "vocación sacerdotal " en muchas homilías de este domingo porque se cita a los doce apóstoles y ¡qué cómodo! ¡qué bien que lo de ver y compadecerse sea para los curas y los consagrados de forma especial! Pero resulta que esos "especiales" son minoría y minoría decreciente (sin entrar en otras apreciaciones). Y, me consta, hay una batallón de hombres y mujeres que no se verán representados en la interpretación del evangelio de hoy y que, sin embargo, están respondiendo a esa llamada de Jesús a identificar a los extenuados y abandonados.

La llamada que resuena desde este evangelio es universal. Por el bautismo toda bautizada y todo bautizado es sacerdote, es decir, servidor/a del Reino y el Reino de Dios se construye amando a todos, sin excepción. El Reino se construye barriendo la casa en busca de la moneda perdida. El Reino se construye amasando el pan. El Reino se construye en lo pequeño y en lo grande y ahí todos tenemos una responsabilidad.

Y, mas allá de una lectura creyente de la realidad, este evangelio es una invitación para todo ser humano de buena voluntad. Es una llamada a  ALZAR LA MIRADA. Sí, el título dado a esta semana del Papa en España tiene miga (no sé si lo hemos entendido cegados por tanto grito y farándula).

Alzar la mirada es salir de mi ombligo. Alzar la mirada, es dejar la "diminutez" de la pantalla del móvil y mirar a los ojos a mi familia, a mis vecinos, a mi gente de cada día y comprometerme con ellos al nivel que yo pueda.

Alzar la mirada es rechazar los discursos del odio y de la sospecha y escuchar más hondo para poder ver más allá de tanta bandera ideológica y escuchar más allá de tanto grito y consigna.

Alzar la mirada es atreverse a salir de la caverna y dejar que nos ciegue el sol como individuos y sociedades.

Sí, para un cristiano alzar la mirada es mirar a Cristo pero con los pies en la tierra, unir cielo y tierra en mi vida.

Alzar la mirada es el camino para reconocer en cada "otro" una parte de mí. Reconocer en cada mujer y hombre una hermana y un hermano, no un enemigo ni una molestia. 

VER y COMPADECERSE son inseparables.

Andamos, sí, "como oveja sin pastor" quizá por eso tantos han coreado la palabra "Papa" porque necesitamos un "papá", o una "mamá", es decir, los arquetipos del cuidado, porque estamos descuidando la verdadera y magnífica humanidad en un mundo científico-técnico.

VER y COMPADECERSE es una revolución tan, tan grande, que nos quieren ciegos y egoístas... Así los "Elon Musk" de este mundo podrán seguir siendo billonarios. Ciegos egoístas que empobrecen y ciegan al resto.

DEMOS UN PROFUNDO GRACIAS A CADA PERSONA QUE NO ENTRA EN ESTE BAILE DE CIEGOS Y SORDOS Y SE COMPADECE DE QUIEN ESTÁ TIRADO A LA VERA DEL CAMINO ENCARGÁNDOSE DE SU NECESIDAD. ELLOS Y ELLAS SON LOS VERDADEROS Y VERDADERAS APÓSTOLES DE HOY.

martes, 28 de abril de 2026

Posgrado Educación de la interioridad 2026-27

 


Un año más, desde el Campus Universitario La Salle, Madrid, ofrecemos este servicio pensado para los y las educadores/as. Se trata de la NOVENA edición del Experto Universitario de Educación de la Interioridad para Centros Educativos.

Nuestro Posgrado se ha enriquecido a lo largo de los años gracias a cada uno de los grupos de educadores/as que ha transitado este proceso formativo que aúna la experiencia personal y la reflexión pedagógica. 

Adentrarse en la propia interioridad es la condición indispensable para poder acompañar en el aula aquello que denominamos Educación de la Interioridad (EI). Nuestra propuesta formativa favorece que cada educador/a viva una experiencia en primera persona, descubra caminos nuevos o asiente los ya conocidos para el cultivo de su propia dimensión interior. Tras la experiencia personal, el diálogo y la iluminación didáctica van haciendo que cada profesor/a se haga con un conjunto de aprendizajes vitales y pedagógicos que le capaciten para comprender mejor y aplicar convenientemente las estrategias de este modelo de EI.

Trabajamos en torno a tres contenidos: el trabajo corporal, la integración emocional y la apertura a al trascendencia/Trascendencia, siendo este último contenido el horizonte hacia el que se encamina todo el proceso. Queremos acompañar al alumno, pero también al claustro educativo en la búsqueda de respuesta a esas dos preguntas clave para todo ser humano: "quién soy" (identidad) y "para qué/por qué soy" (sentido).



DESARROLLO DEL POSGRADO: Nuestro Posgrado comienza en el mes de octubre y concluye en el mes de junio. El proceso se desarrolla con talleres presenciales en Madrid que comienzan el viernes por la mañana y concluyen el sábado a mediodía e itinerarios virtuales de una semana de duración que concluyen con una conexión en directo con el profesor/a. 

Durante el proceso formativo, el alumno del Posgrado va elaborando su portfolio personal para recopilar sus aprendizajes y reflexiones de modo que con todo ello elabore el Trabajo Final de Posgrado que pretende ser una propuesta concreta de EI para su centro educativo. Así, cada profesor/a que termina el Posgrado, puede presentar en su centro una propuesta bien elaborada y supervisada que ayude a crear o a mejorar el programa de EI de su institución educativa.


¡ANÍMATE A VIVIR ESTA EXPERIENCIA FORMATIVA Y SER UN/A "CAMIRANTE" Y PIONERO/A DE NUESTRO MUNDO INÉDITO!

TE ESPERAMOS


Toda la información e inscripciones en este enlace:

https://www.lasallecentrouniversitario.es/experto-en-educacion-de-la-interioridad/


lunes, 2 de marzo de 2026

Presentación en Barcelona: Una bienvenida y un granito de mostaza

 




El pasado día 26 de febrero tuve el inmenso placer de presentar mi último libro en Barcelona, concretamente en la sede de Critianisme i Justícia. Me acompañaron en la mesa Josep Otón Catalán y Javier Melloni Ribas. Ya expliqué en otra entrada el profundo significado que para mí tenía que fueran ellos quienes me acompañaran en ese momento aportando su comentario.

Junto a ellos, la sala se llenó de rostros queridos. Cada uno de esos rostros me llevaba a evocar vivencias muy importantes, momentos inscritos en el corazón de los años que viví en Barcelona.

En ese contexto, comentar algunas cuestiones sobe la Educación de la Interioridad traía consigo una experiencia de encarnación: todo nació en un contexto humano concreto, con nombres  y apellidos que perduran en mi vida y me demuestran que la vida profunda nos hace verdaderamente hermanos y hermanas.

Por eso fue tan significativo que Josep Otón comenzara diciéndome: "Bienvenida a casa". Así es, Barcelona es también mi casa,  así la siento porque allí me esperan y me acogen personas maravillosas, amorosas y generosas que me hacen mucho bien. Es mi casa porque en esa ciudad desarrollé una parte de mí y de mi trabajo que me hizo crecer internamente y profesionalmente.

En los días que estuvimos mi marido y yo allí disfrutamos de muchos encuentros de amistad. A la vez, se celebraban en esa ciudad: un partido de fútbol del Barça, la gala de los Goya y el comienzo del congreso mundial de telefonía. Está claro que en medio de todo ello la presentación de mi libro era algo diminuto, invisible, enano. Pero para los que estuvimos allí, fue algo fraternal, importante, significativo. 

Sucede como en la parábola el grano de mostaza, la semilla más pequeña que origina un gran árbol que da cobijo a muchos seres vivos.

Eso es para mí la Educación de la Interioridad, mi trabajo y mi vida: algo minúsculo a los ojos de los poderosos e importantes de este mundo, pero que da mucha vida y hace bien.

GRACIAS a cada una de las personas que me habéis acompañado y animado antes, durante y ahora.

GRACIAS a SOM CRISTIANS por encargaros de preparar el piscolabis tras la presentación con tanto cariño. GRACIAS, Xavier Garí.

GRACIAS a cada uno de los que reservasteis un tiempo para estar con Emilio y conmigo en la presentación y en los días posteriores. GRACIAS por tanto cariño, reconocimiento y simpatía.

Somos sal y luz, somos levadura en la masa, somos seguidores de Jesús construyendo el Reino en lo pequeño y lo cotidiano.




viernes, 20 de febrero de 2026

Cuaresma: pedagogía de la interioridad

Este es el ayuno que deseo:
abrir las prisiones injustas,
romper las correas del cepo,
dejar libres a los oprimidos,
destrozar todos los cepos;
7 
compartir tu alimento con el hambriento,
acoger en tu casa a los vagabundos,
vestir al que veas desnudo,
y no cerrarte a tus semejantes.
8 
Entonces brillará tu luz como la aurora,
tus heridas se cerrarán en seguida,
tus buenas acciones te precederán,
te seguirá la gloria del Señor.
9 
Entonces llamarás al Señor y responderá,
pedirás socorro y dirá: “Aquí estoy”. (Is 58, 6-9)

Cuaresma. Cese de los carnavales. No deja de ser "curioso". Anteceden a este proceso de sobriedad, a este tiempo penitencial, unos días de fiesta y de disfraz. Antaño tenía su sentido cuando todo el mundo "era" cristiano. Antes de entrar en el ayuno cuaresmal: comamos y bebamos. Pero hoy en día ¿Qué sentido tiene el carnaval si casi nadie vivirá la cuaresma? En fin, preguntas que quedan ahí...

Hoy, para quienes sí nos dejamos adentrar en esta pedagogía cuaresmal, Isaías nos lanza unas palabras graves, potentes, inquietantes y retadoras. El profeta describe para el pueblo de Israel, cuál es el verdadero ayuno que quiere Dios. El pueblo había estado practicando un ayuno interesado: si nos vestimos de saco y nos cubrimos de ceniza Dios nos responderá. Se trata de atraer el favor divino "comprándolo" con gestos externos.
Algo muy nuestro: vivir en la apariencia y las poses.
 
El profeta, atravesado por el Espíritu de Dios, responde y habla: ese ayuno es falso. Desgrana entonces una descripción del ayuno que es la descripción de un estilo de vida. Algo a kilómetros de distancia de una pose. Acciones que implican a la persona entera y que complican la vida. Acciones en pro del otro.
La descripción del ayuno que hace Isaías no remite a uno mismo, no es un ayuno autorreferencial  sino un ayuno de egoísmo y de individualismo. Se trata de vivir atento a quien sufre.

En el inicio de la cuaresma, el ayuno, la oración y la limosna son descritas por Jesús en el evangelio de Mateo (Mt 6, 1-6.16-18) como actitudes que brotan del corazón, del interior del ser humano porque del interior del ser humano brotan también las maldades. Por eso Jesús indica que nada de fuera nos hace impuros, sino lo que sale dentro, del corazón humano. La cura para ello, es alimentar en nuestro interior:
  • La oración, entendida como relación personal con el Padre que ve en lo oculto. 
  • El ayuno, entendido como la sobriedad en el vivir.
  • La limosna, entendida como  el negarnos a una vida egoísta y hacer espacio al hermano necesitado. 
Oración, ayuno y limosna se retroalimentan: quien vive sobriamente ayunando del afán de poseer es más capaz de compartir con el hermano necesitado, pero para mantener esa sobriedad y vida compartida se precisa de vida interior, de dialogo con Dios, de la luz y fuerza del Espíritu. Y todo ello sin alharacas, sin anuncios, sin fotos en el muro de Instagram.

Los dos, Isaías y Jesús, nos explican con claridad que las poses, los actos puntuales y más si con ello esperamos recompensa de Dios o aplausos humanos, no sirven de nada. En todo caso,se incrementan nuestra superficialidad y egoísmo.

La Cuaresma es una pedagogía de la interioridad. Es un camino hacia lo profundo. Transición de los meros actos hacia las actitudes. 
Interiorizamos para  dar raíz firme a un modo de vida concreto: el que nos enseña Jesús en el Evangelio. Vivir al estilo de Jesús supone ir en contra de lo cómodo y de lo que queda bien.
Interiorizamos porque sin esa interiorización cuaresmal, es muy difícil que nos afecte la Pascua de Jesús que, como mucho, seguirá siendo algo que le pasó a ÉL pero que jamás me sucederá a mí.
Oración para dar raíz y continuidad a una vida de sobriedad y de fraternidad compartida con los más necesitados.
Cuándo me entrego a  ello, Dios me responde y me dice "Aquí estoy".

lunes, 2 de febrero de 2026

La educación de la interioridad. Claves de bóveda. Presentación en Donostia


El pasado día 2 de enero presenté mi último libro en el colegio La Salle de Donostia. Nos encontramos en un ambiente de familia y amistad. 

En la mesa, Joan Ortín representando al equipo de titularidad de la compañía de María y el Hno. José André Sanchez Abarrio en representación del campus La Salle Madrid.

Las intervenciones de Joan y de José Andrés fueron una excelente aportación para comprender qué aporta la EI tanto en el ámbito escolar como en la Universidad y qué retos lanza en cada uno de esos ámbitos educativos.

Fue muy interesante el momento de diálogo con quienes asistieron.

En el enlace podrás ver la noticia.

Exitosa presentación en Donostia del nuevo libro de Elena Andrés: La Educación de la interioridad - CSEU La Salle