La Vida se manifiesta en nuestras vidas siempre y cuando mantengamos abiertos los caminos del interior. El actual ritmo de vida y los requerimientos de nuestra sociedad dificultan cada vez más ese acceso al interior personal en el que se encuentran las materias primas para la construcción de nuestras vidas. Sin darnos cuenta, nos autoexiliamos de nuestro hogar interior. Allí, utilizando la imagen del Maestro Eckhart, Dios se encuentra como en su casa, pero nosotros nos sentimos extranjeros.

Educar la Interioridad es favorecer los procesos y proporcionar las herramientas que nos permitan volver a casa, al hogar interior para desde allí vivir unidos a los demás, al mundo, a Dios.

lunes, 17 de septiembre de 2018

La EI en Portugal.


Os ofrezco este pequeño vídeo realizado durante la celebración del curso de EI que impartí la semana pasada en la casa de la Religiosas del Amor de Dios en Fátima. Los participantes fueron 24 profesores/as de Escuelas Católicas de todo Portugal.

Es muy reconfortante comprobar de qué forma los obispos portugueses apoyan e impulsan la implantación de la EI en las escuelas y animan a los profesores/as a la formación desde el SNEC (Secretariado Nacional de Educación Católica). Desde aquí agradezco de corazón el cariño con el que se ha realizado este vídeo.

Es la cuarta vez que animo un curso en Portugal y he de decir que me encuentro en los cursos y conferencias con educadores/as de una excelente formación intelectual y humana. personas muy vocacionadas y con muchas ganas de aprender.

El ambiente del curso fue cálido. Como siempre, es una privilegio asistir como testigo a la sensación de familia y amistad que se genera entre personas que no se conocían previamente y de qué modo los educadores/as lo valoran y ven en ello la semilla de lo que puede favorecer la EI una vez llega al claustro y de ahí al aula.

Portugal está acogiendo al EI con mucha alegría y creatividad.

Muito obrigada a todos por tudo.

miércoles, 12 de septiembre de 2018

Estar presente...hacerse presente...SER PRESENCIA

Estos días resuena mucho en mi interior la palabra "presencia". ¿Qué puede ser más importante en la vida de un educador que la presencia?

Recuerdo cuando en el colegio se pasaba lista y el alumno debía responder tras escuchar su nombre: "presente". ¡Qué bonito! Sin darnos cuenta de alguna manera se nos invitaba  no sólo a "estar" , sino a  estar presentes y... ¿Qué es la presencia?,¿ qué es estar presente? ¿existe alguna diferencia entre "estar presente", "hacerse presente" y "ser presencia"?

Creo que podemos entender por presencia la experiencia de que la existencia de algo o de alguien , de alguna manera, "irrumpe" por su potencia, por su contundencia.  Aquello que se nos hace presente lo hace poque es imposible, en virtud de su ser,  que no sea percibido.

Esa experiencia es quizá la que enamora a los amantes de la naturaleza. Hay un presencia silenciosa en cada elemento de la naturaleza que se impone sin hacer ni decir nada, efectivamente su sola presencia habla y conmueve. Creo que precisamente porque la naturaleza es fiel a su esencia, a sí misma. Un árbol es lo que es y siendo árbol su ser transmite belleza sin añadir nada más. 

Quizá "presencia" y "ser" van de la mano. Ser lo que se es, ser quien se es otorga presencia sin necesidad de mucho más. 

Esta acción de "hacerse presente" en el ser humano es un acto de voluntad. hay una diferencia entre estar presente (a la manera del alumno que simplemente manifiesta que está en el aula) y HACERSE PRESENTE. Sí, efectivamenete hay personas que con su sola presencia anuncian que estan aquí, pero hay otras que poseen ese don de "hacerse presentes". Personas que en un momento dado con su mirada, con su sonrisa, con su suave toque o una palabra aparentemente pronunciada sin más, de pronto son una presencia imposible de esquivar o de negar.

Hacere presente evoca un acto de voluntad humana que conlleva respeto, amabilidad, cariño, e interés por el otro. Hay que saber hacerse presente, hay que tener cierta gracia para ello como hay que saber cuando desaparecer, algo que quien de veras vive esa calida de la presencia sabe hacer muy bien.

En el mundo de la eduacion, el maestro, la maestra, debe aprender este arte que consiste no solo en estar presnte, sino en los momentos indicados, hacerse presente a aquel alumno más débil, al más necesitado de una presencia amorosa, tranquilizadora o estimulante. También el maestro y la maestra han de tener el coraje de hacerse presentes a los alumnos más agresivos, complicados o desagradables para ser para ellos esa presencia donde todos los demás ponen ausencia. Hacerse presente de esta manera evoca cercanía fisica, mirada sincera y, sobretodo, responsabilidad: quien se hace preente en la vida de otro, se responsabiliza de ese otro conscientemente.

No basta, creo yo, con estar presente, porque hay formas de "estar" que son pura fachada, como un cuerpo inerte, vacío de empatía o ternura, vacío de escucha y mirada.

El maestro y la maestra que con consciencia y trabajo interior aprenden a hacerse presentes, confieren vida a su vocacion educativa, la llevan a su núcleo que no es otro que el acompañamiento. El maestro, la maestra, con sus gestos y palabras, con su mirada y su forma de escuchar y modo de estar, con su acercamiento amoroso y respetuoso al alumno, realiza el pleno acto educativo que consiste en acompañar la vida de sus alumnos siendo testigo de su crecieminto e impulso para su desarrollo. NO en vano el verbo educar nos remite al acto de sacar fuera lo que llevamos dentro. El educador es así, acompañante y testigo del nacimiento a sí mismo de cada alumno.

Haciendose especialmente presente  cuando es el momento oportuno en la vida de sus alumnos y de sus familias, cada maestro y cada maestra termina SIENDO PRESENCIA. Este último escalafón es quizá la pura mística de la educación o la forma más sublime de la misma. El maestro, la maestra deviene en sí mismo PRESENCIA. El alumno siente que ese hombre, esa mujer está ahí por y para él, se sabe en casa junto a ese adulto. Ningún gesto o palabra suyos pasan desapercibidos para ese ser que, dia tras día, le acompaña en el decubrimiento de nuevos conceptos, saberes y capacidades y en la experiencia de ser persona.

Presencia y autoridad van unidas. Sólo conferimos autoridad en nuestras vidas a quienes sentimos y sabemos presentes a nosotros. Por ello es muy complicado que los alumnos otorguen autoridad a educadores ausentes, despistados, autocentrados o perezosos en la relación interpersonal con sus alumnos.

Sería maravilloso que cada educador de cada colegio viviera esta experiencia de "hacerse presente" para terminar siendo PRE-Esencia, es decir: anticipación de la Esencia que somos.

En la oración silenciosa, el educador cristiano es adentrado en la Escuela de la Presencia: Dios.


martes, 4 de septiembre de 2018

SOY MAESTRO/A

Faltaban quince días para que terminara agosto y yo ya pensaba en ti. Mi familia me decía: "¿En qué piensas?" y yo sonreía porque estaba pensando en ti. Pasaba de nuevo ratos en el ordenador que llevaba apagado desde finales de julio,  recuperando archivos, reorganizando carpetas, revisando material mientras mi gente veía una peli en el salón. Ya me llegaban mensajes al grupo de wtsupp. Todo me anunciaba tu llegada y mi regreso.

Por la noche, antes de dormir, los últimos días de agosto, pasaba un buen rato imaginando este día. El regreso. Volver a ver los rostros tan conocidos de mis compañeros. Escuchar como les había ido el verano. Comprobar en sus gestos y palabras su nivel de ilusión o desencanto.

También en esos últimos momentos, antes de domir, pensaba en ti, en todo lo que deseo hacer por ti, en cómo sacar lo mejor de mí para ayudarte a ti.

Y ayer, de nuevo, sonó el despertador y me levanté de la cama perezoso, pero ilusionado. Mi familia me tomó el pelo un rato, nos reímos juntos, pero sé que todos están de mi lado. Saben que amo lo que hago, lo que soy, lo que configurará gran parte de mis días y mis noches hasta el próximo verano.

Y es que yo, SOY MAESTRO/A... Maestro/a de corazón.

sábado, 7 de julio de 2018

Educación de la Interioridad y Mindfulness

Un saludo muy cordial (desde el Corazón de la Vida) a todos/as los/as que leéis este blog. Como prometí, retomo su andadura pero ahora centrándome específicamente en el ámbito educativo y más en concreto en lo que configura mi vida y trabajo: la Educación de la Interioridad.

Retomo antes de irnos todos/as de vacaciones, un tema que en los últimos años me genera interrogantes serios y me invita reiteradamente a la reflexión, es el del Mindfulness  aplicado en el contexto de un centro educativo que haya  adoptado la EI desde la propuesta que yo misma represento y enseño y en la que uno de los ejes de trabajo es el del proceso RELAJACIÓN-MEDITACIÓN-ORACIÓN en vistas a avivar la vida interior de nuestros alumnos no creyentes aportando el conocimiento por experiencia de la meditación y la vida interior de los alumnos cristianos aportándoles la experiencia de la oración contemplativa.

Por tanto, quien lea esta entrada no debe olvidar que esta reflexión tiene sentido situada en el contexto de la EI entendida como PARADIGMA EDUCATIVO en una escuela católica  que además reproduce el sistema que  yo misma he creado en los últimos dieciocho años y que se propone ya como Posgrado universitario. Será muy importante no olvidarlo durante la lectura de esta reflexión.

En primer lugar he de reconocer que lo que actualmente se conoce como Midfulness y su proceso formativo, no lo conozco de primera mano, es decir, ni me he formado en ello, ni he asistido a propuestas de ese tipo, con ese nombre. Pero ¿por qué? Pues porque ya llevo toda mi vida "practicando" el silencio, orando, alimentando y potenciando la atención, el vivir el "aquí" y el "ahora" , así pues, cuando el Midfulness llegó con fuerza a mi entorno, jamás sentí necesidad alguna de formarme en ello. Cuando he compartido su experiencia con amigos y conocidos que sí han entrado de lleno en el Midfulness, escuchándoles he entendido que es muy beneficioso pero no es para mí, lo cual no le resta bondad alguna. Vaya eso por delante: no rechazo ni minusvaloro el Mindfulness, pero tampoco me parece que haya descubierto nada nuevo ni que sea la panacea de nada. Deseo situarlo en su justo lugar en lo que a mí me toca que es asesorar a quienes conmigo se forman.

En mi  adolescencia y juventud tuve la suerte de conocer y vivir experiencias con religiosos y religiosas que ya nos proponían momentos de relajación, de meditación, de silencio, de contemplación, de atención y Escucha profundas. En ese ambiente crecí y después pude explorar más y más en ámbitos diversos, acercándome a otras espiritualidades, religiones... En todo encontraba el eco de la experiencia interior que me había enamorado y que había conocido de la mano de los místicos y místicas cristianas.

Así pues, nunca me he planteado la necesidad de aprender ni practicar Mindfulness porque es algo que forma parte de mi vida, eso sí, dándole el nombre de Oración.

Está claro que en nuestro ámbito cultural occidental, la palabra "oración" evoca cosas que a muchos no gustan ni atraen. Está claro también que en la mayoría de las propuestas de "oración" que se le hacen a un cristiano lo que hay es mucha palabra y poca o nula Presencia. Sí, desde luego, en la Iglesia católica occidental el silencio y la atención amorosa (Teresa de Jesús), han brillado por su ausencia en la forma de proponer la vida de oración. Faltan y ha faltado maestros y maestras que nos mostraran las Fuentes de agua pura y cristalina de la Oración cristiana: LA ORACIÓN CONTEMPLATIVA. La Oración de recogimiento activo, la Oración de Simple Mirada, la Oración de quietud, etc... ni se han dado a conocer, ni se ha creído de veras que fueran algo para todos y todas y no sólo para una élite espiritual conformada generalmente por personas de especial consagración (sacerdotes, religiosos, religiosas) y algunos laicos "raros". 
Así, muchas personas buscadoras, con sed de vida interior, de silencio, de Encuentro profundo, se han ido exiliando de las propuestas eclesiales y han encontrado en el Zen y otras practicas de silencio meditativo, el alimento deseado. Pero, incluso cuando en el seno de la Iglesia han surgido propuestas, grupos, que han querido incorporar el trabajo de la postura, la respiración, etc, a la oración, han debido hacerlo tantas veces bajo la "sospecha" de no ser cristianos de veras, de no ser fieles a la Tradición, etc. ignorando que en la entraña de la experiencia interior de los místicos y místicas cristianas todo ello ya está presente.  Hemos olvidado esa riqueza creyendo que era algo propio tan sólo de los monjes y monjas contemplativos y, privados de ese tesoro espiritual, hemos tenido que acudir a otras tradiciones que sí lo han potenciado y divulgado más. Pondré un ejemplo: utilizar la respiración como puerta de entrada en un silencio corporal y mental que favorezca la conexión con lo más profundo de uno mismo y con Dios es algo que pertenece a la entraña de la hesiquía, es decir, de la práctica de la búsqueda apasionada de Dios en el silencio, un tesoro presente en los padres y madres del desierto de la tradición cristiana católica y ortodoxa, en nuestros queridos San Juan de la Cruz y Santa Teresa de Jesús, renovadores de la vida contemplativa. Del mismo modo, San Ignacio de Loyola propone también la "oración por anhelitos" (EE, tercer modo de orar), es decir, entre respiraciones, como modo de ayudar al ejercitante a "gustar internamente" las palabras de la oración vocal del Padre Nuestro u otras oraciones.

No es el objetivo de esta entrada hacer un estudio de todas las prácticas de oración que en el contexto cristiano incluyen la atención a la postura en la oración, a la respiración, técnicas de silenciamiento mental, etc. Pero sí me parece bueno dejarlo señalado para subrayar que esa "novedad" que nos parece trae el Minfulnes, es algo que ha estado y está en la entraña de las espiritualidades hondas y en concreto de la espiritualidad cristiana. De hecho, no olvidemos que el origen del Mindfulness se encuentra en el uso terapéutico de la meditación budista subrayando su propuesta de concentración de la atención y la conciencia. 

De todos modos y a pesar de muchas dificultades y "olvidos",  esa riqueza de la dimensión contemplativa nunca se ha perdido en la Iglesia, aunque por desgracia, se haya contrapuesto a la dimensión activa. Yo pertenezco a la generación que creció interiorizando que "creer es comprometerse" como rezaba el título del libro de José María Gonzalez Ruiz, publicado en 1968 y que fue libro de cabecera de toda una generación de cristianos y cristianas del postconcilio. En ese ambiente crecí yo y en esa Iglesia comprometida descubrí también la Fuente de la Mística. Y , en mi historia personal, nunca he sentido como distintas ni enfrentadas la acción y la contemplación. Siempre he creído que son hermanas que no pueden vivir separadas, como Marta y María en el Evangelio, las dos viviendo bajo el mismo techo y las dos llamadas a Escuchar al Maestro atentamente sin dejarse inquietar ni pre-ocupar.

Hoy, desde esta atalaya de media vida dedicada a profundizar en mi vida espiritual, a dejarme llevar por la Ruah de Dios, después de caminar de la mano en algunos momentos con otras confesiones y religiones y de estar en tantos foros de espiritualidad laica, resuena cada vez con más y más fuerza en mí la Voz que me llama a la relación con  un Dios más íntimo a mí que mi propia interioridad, que es raíz y fuente, camino y descanso, sostén e impulso, tierra y horizonte hacia el que oriento mi mirada sabiéndome ya en Él /ella.

En los últimos años he vivido el  privilegio de formarme de la mano de Laia Monserrat en la Meditación Zen laica de Dürckheim, ha sido una experiencia exquisita, honda, con un alimento riquísimo para el alma, el cuerpo y la mente. Esta práctica Zen me ha confirmado que ya estaba en casa hace tiempo pero también que siempre hay algo que aprender, algo que incorporar sobretodo cuando proviene de la propuesta de verdaderos Mestros y Maestras como es el caso de Dürckheim y de la Laia.

Por ello,  siento el  fuerte impulso y la responsabilidad de reivindicar para la Escuela Cristiana la ORACIÓN CONTEMPLATIVA como un regalo que podemos y debemos hacer a nuestros alumnos. Pero, para ello son necesarias varias cosas.

1. Conocer el contexto socio-cultural en el que nos movemos y que está presente en nuestros centros.
2. Conocer por experiencia pero también por reflexión y estudio, qué es, hacia donde apunta, en qué se basa, lo que denominamos ORACIÓN CONTEMPLATIVA.
3. Romper con prejuicios y estereotipos de todo tipo, tanto aplicados a "lo oriental" como a "lo católico" y dejarnos sorprender en actitud de discípulos y aprendices.
3. Saber proponer esa riqueza a través de una pedagogía adecuada a las edades y procesos de nuestros alumnos y alumnas.
4. Conocer qué es el Mindfulness en profundidad para poder así, teniendo integrado el punto dos, realizar una labor de comparación entre las dos propuestas que nos ilumine para saber qué lugar puede o no ocupar cada una en la propuesta concreta de EI que un colegio concreto desea ofrecer.

Estos pasos nos ayudarán a no caer en una acogida y aplicación superficial de propuestas que son muy serias pero que, como todo, están corriendo el peligro de ser banalizadas y convertirse en "comida rápida" que devoramos sin vivir la experiencia del alimento verdadero. 

Es por ello que en el caso de la propuesta de EI de la que soy responsable, propongo emprender un camino que comienza en la interiorización de diferentes técnicas de relajación, para poder entrar en la experiencia de la meditación y de ahí poder llegar a la Oración Contemplativa de forma natural, con los aprendizajes corporales y mentales imprescindibles.

Evidentemente estos no son procesos cerrados ni que acoten otros caminos y posibilidades, Pero a mí me parece adecuada esta secuenciación que comienza cuidando en el niño de 3 a 9 años su capacidad para vivir el presente, su innata relación con el Misterio, su absoluta conexión con su corporalidad para después poder dar el paso de entrar poco a poco en experiencias de meditación profunda sin cariz religioso pero sí espiritual, momento este en el que el colegio debe prestar atención a aquellos alumnos y alumnas que en ese silencio meditativo vivan la experiencia del Encuentro con el Dios que les habita. Así, la Oración Contemplativa sería una propuesta cuidada y animada desde la confesionalidad cristiana, mientras que en la Meditación creamos un espacio para todos los alumnos y alumnas, sean de una u otra confesión o de ninguna.

Es en esta intersección entre Interioridad y Espiritualidad y entre creencia-no creencia que generamos espacio meditativo, donde tendría cabida, a mi modo de ver, una formación específica en Mindfulness para aquellos educadores/as que no han tenido experiencia continuada de prácticas meditativas y de silencio. Sería una formación para el educador, en vistas a mejorar su forma de animar sesiones de meditación, pero no me parece que debiera ser una formación específica para el alumnado en el marco de un colegio que haya optado por el modelo que yo propongo, es decir, un Paradigma Educativo de Educación de la Interioridad en el que se trabaja el proceso RELAJACIÓN-MEDITACIÓN- ORACIÓN. 

Como muy bien expresa mi querido amigo y gran maestro Javier Palacios:

Evidentemente que el mindfulness no es ninguna panacea para la escuela; aunque nos aporta una buena clave: es necesario bajar el ritmo escolar. Sin embargo, cometeríamos un grave error si pretendiésemos sustituir todo un proyecto de interioridad por prácticas de mindfulness. Podemos dejarnos llevar por la sensación de éxito educativo que genera la aceptación de buen grado de los alumnos de las técnicas de trabajo de la atención y de relajación. Si no somos capaces de ir más allá, nos estaríamos quedando en el aperitivo de un gran banquete. Dejar de lado el trabajo corporal, la integración emocional y las experiencias que nos trascienden, es vanalizar la educación de la interioridad: algo aún más dramático que no tener proyecto de interioridad es hacer de ello algo superficial y olvidar los objetivos propios de la educación de la interioridad: la integridad de la persona y su apertura. 

Trabajar la educación de la interioridad es como trabajar en la construcción de una catedral, una catedral gótica pongamos por caso: es un proceso lento y cuidadoso, bello pero sin resultados inmediatos en el que vamos combinando estructuras de soporte y espacios vacíos. El mindfulness no sería más que un arbotante de nuestra catedral. (Se puede leer la entrada completa y otras de igual interés en su blog Reflexiones Quijotescas).

Por hoy llego hasta y aquí dejo iniciada mi reflexión para no alargar más esta entrada.  Tras el paréntesis del verano retomaré este fascinante tema. No dejéis de reflexionar y de aportarme vuestros puntos de vista. Pero, sobretodo: NO DEJÉIS DE VIVIR LA INCREÍBLE EXPERIENCIA DEL SILENCIO, y en él, aprender a DESCAN-SER , como dice el genial José María Toro.

Muchas gracias y FELIZ VERANO.

viernes, 8 de junio de 2018

Seguimos adelante.

Gracias a quienes en el blog o por otros medios, me habéis hecho llegar vuestra opinión sobre la relevancia o no de este espacio de reflexión. Reconozco que todo se decantaba en mí por cerrar ya el blog, pero, leyendo lo que me decís y en conversaciones con algunos amigos/as y con mi marido (que desde el momento "uno" me insistía en seguir adelante) me he dado cuenta de que quizá la clave esté en focalizar la temática del blog en aquello para lo que nació: reflexionar sobre la interioridad humana añadiendo ahora, por mi propio proceso, un subrayado en lo que a la Educación de la Interioridad como  Paradigma educativo se refiere.
Así pues, reprendo la andadura en "Regreso a casa"  centrándome en el ámbito de la interioridad humana y de su atención en el mundo educativo y espero que os continúe siendo de utilidad.

Muchas gracias por animarme, muchas gracias por leer lo que aquí comparto.

Y yo misma os animo a que no dudéis en escribir vuestros comentarios para generar debate, enriquecimiento, DIÁLOGO.

Un abrazo.

viernes, 23 de marzo de 2018

Educación de la Interioridad como Paradigma educativo y Mindfulness

Lanzo un reto reflexivo a los profesores que se han formado conmigo o se están formando:

SI UN COLEGIO YA IMPLEMENTA UN PROYECTO DE EDUCACIÓN DE LA INTERIORIDAD BASADO EN LOS OBJETIVOS:


  • UNIFICACIÓN DE LAS DIMENSIONES DE LA PERSONA
  • CONSTRUCCIÓN DE LA UNIDAD CON LOS DEMÁS, EL MUNDO Y DIOS


Si además lo hace tomando como base tres contenidos generales:


  • TRABAJO CORPORAL
  • INTEGRACIÓN EMOCIONAL
  • APERTURA A LA TRASCENDENCIA
Si para ello, entre otras, incluye en su secuenciación de técnicas desde infantil hasta bachillerato o ciclos el proceso:

                                 RELAJACIÓN-MEDITACIÓN-ORACIÓN


¿Tiene sentido incluir una formación específica en Mindfulness para todo el claustro?

Ahí os lo dejo. Mi punto de vista en unos días. Es una cuestión importante.

martes, 20 de marzo de 2018

Cumpliendo con mi oficio... TENGO ROCÍO PARA TODOS



Cumpliendo con mi oficio

piedra con piedra, pluma a pluma,
pasa el invierno y deja
sitios abandonados,
habitaciones muertas:
yo trabajo y trabajo,
debo substituir
tantos olvidos,
llenar de pan las tinieblas,
fundar otra vez la esperanza.

No es para mí sino el polvo,
la lluvia cruel de la estación,
no me reservo nada
sino todo el espacio
y allí trabajar, trabajar,
manifestar la primavera.

A todos tengo que dar algo
cada semana y cada día,
un regalo de color azul,
un pétalo frío del bosque,
y ya de mañana estoy vivo
mientras los otros se sumergen
en la pereza, en el amor,
yo estoy limpiando mi campana,
mi corazón, mis herramientas.

Tengo rocío para todos.

(PABLO NERUDA)




jueves, 1 de marzo de 2018

Soy Luz... Somos Luz

"Observa bien, contempla el mundo, hay tantas lágrimas, mucho dolor, pero si fijas bien tu mirada verás mil signos de Resurrección... Observa bien, porque muy cerca verás personas QUE PONEN LUZ, vencen tinieblas de desesperanza con su trabajo, ternura e ilusión "
Así dice una de mis canciones, así quiero recordármelo en medio de los horrores de nuestro mundo enfermo. Nunca dejar de mirar con ojos de Amor y Esperanza.
En Cuaresma, cerca de la Pascua... Recordar que SOY LUZ, que SOMOS LUZ, por más noches y tinieblas que nos rodeen y amenacen.

SOY LUZ...SOMOS LUZ