La Vida se manifiesta en nuestras vidas siempre y cuando mantengamos abiertos los caminos del interior. El actual ritmo de vida y los requerimientos de nuestra sociedad dificultan cada vez más ese acceso al interior personal en el que se encuentran las materias primas para la construcción de nuestras vidas. Sin darnos cuenta, nos autoexiliamos de nuestro hogar interior. Allí, utilizando la imagen del Maestro Eckhart, Dios se encuentra como en su casa, pero nosotros nos sentimos extranjeros.

Educar la Interioridad es favorecer los procesos y proporcionar las herramientas que nos permitan volver a casa, al hogar interior para desde allí vivir unidos a los demás, al mundo, a Dios.

sábado, 7 de julio de 2018

Educación de la Interioridad y Mindfulness

Un saludo muy cordial (desde el Corazón de la Vida) a todos/as los/as que leéis este blog. Como prometí, retomo su andadura pero ahora centrándome específicamente en el ámbito educativo y más en concreto en lo que configura mi vida y trabajo: la Educación de la Interioridad.

Retomo antes de irnos todos/as de vacaciones, un tema que en los últimos años me genera interrogantes serios y me invita reiteradamente a la reflexión, es el del Mindfulness  aplicado en el contexto de un centro educativo que haya  adoptado la EI desde la propuesta que yo misma represento y enseño y en la que uno de los ejes de trabajo es el del proceso RELAJACIÓN-MEDITACIÓN-ORACIÓN en vistas a avivar la vida interior de nuestros alumnos no creyentes aportando el conocimiento por experiencia de la meditación y la vida interior de los alumnos cristianos aportándoles la experiencia de la oración contemplativa.

Por tanto, quien lea esta entrada no debe olvidar que esta reflexión tiene sentido situada en el contexto de la EI entendida como PARADIGMA EDUCATIVO en una escuela católica  que además reproduce el sistema que he yo misma he creado en los últimos dieciocho años y que se propone ya como Posgrado universitario. Será muy importante no olvidarlo durante la lectura de esta reflexión.

En primer lugar he de reconocer que lo que actualmente se conoce como Midfulness y su proceso formativo, etc, no lo conozco de primera mano, es decir, ni me he formado en ello, ni he asistido a propuestas de ese tipo, con ese nombre. Pero ¿por qué? Pues porque ya llevo toda mi vida "practicando" el silencio, orando, alimentando y potenciando la atención, el vivir el "aquí" y el "ahora" , así pues, cuando el Midfulness llegó con fuerza a mi entorno, jamás sentí necesidad alguna de formarme en ello. Cuando he compartido su experiencia con amigos y conocidos que sí han entrado de lleno en el Midfulness, escuchándoles he entendido que es muy beneficioso pero no es para mí, lo cual no le resta bondad alguna. Vaya eso por delante: no rechazo ni minusvaloro el Mindfulness, pero tampoco me parece que haya descubierto nada nuevo ni que sea la panacea de nada. Deseo situarlo en su justo lugar en lo que a mí me toca que es asesorar a quienes conmigo se forman.

En mi  adolescencia y juventud tuve la suerte de conocer y vivir experiencias con religiosos y religiosas que ya nos proponían momentos de relajación, de meditación, de silencio, de contemplación, de atención y Escucha profundas. En ese ambiente crecí y después pude explorar más y más en ámbitos diversos, acercándome a otras espiritualidades, religiones... En todo encontraba el eco de la experiencia interior que me había enamorado y que había conocido de la mano de los místicos y místicas cristianas.

Así pues, nunca me he planteado la necesidad de aprender ni practicar Mindfulness porque es algo que forma parte de mi vida, eso sí, dándole el nombre de Oración.

Está claro que en nuestro ámbito cultural occidental, la palabra "oración" evoca cosas que a muchos no gustan ni atraen. Está claro también que en la mayoría de las propuestas de "oración" que se le hacen a un cristiano lo que hay es mucha palabra y poca o nula Presencia. Sí, desde luego, en la Iglesia católica occidental el silencio, la atención, han brillado por su ausencia en la forma de proponer la vida de oración. Faltan y ha faltado maestros y maestras que nos mostraran las Fuentes de agua pura y cristalina de la Oración cristiana: LA ORACIÓN CONTEMPLATIVA. La Oración de recogimiento activo, la Oración de Simple Mirada, la Oración de quietud, etc... ni se han dado a conocer, ni se ha creído de veras que fueran algo para todos y todas y no sólo para una élite espiritual conformada generalmente por personas de especial consagración (sacerdotes, religiosos, religiosas) y algunos laicos "raros". 
Así, muchas personas buscadoras, con sed de vida interior, de silencio, de Encuentro profundo, se han ido exiliando de las propuestas eclesiales y han encontrado en el Zen y otras practicas de silencio meditativo, el alimento deseado. Pero, incluso cuando en el seno de la Iglesia han surgido propuestas, grupos, que han querido incorporar el trabajo de la postura, la respiración, etc, a la oración, han debido hacerlo tantas veces bajo la "sospecha" de no ser cristianos de veras, de no ser fieles a la Tradición, etc. ignorando que en la entraña de la experiencia interior de los místicos y místicas cristianas todo ello ya está presente.  Hemos olvidado esa riqueza creyendo que era algo propio tan sólo de los monjes y monjas contemplativos y, privados de ese tesoro espiritual, hemos tenido que acudir a otras tradiciones que sí lo han potenciado y divulgado más. Pondré un ejemplo: utilizar la respiración como puerta de entrada en un silencio corporal y mental que favorezca la conexión con lo más profundo de uno mismo y con Dios es algo que pertenece a la entraña de la hesiquía, es decir, de la práctica de la búsqueda apasionada de Dios en el silencio, un tesoro presente en los padres y madres del desierto de la tradición cristiana católica y ortodoxa, en nuestros queridos San Juan de la Cruz y Santa Teresa de Jesús, renovadores de la vida contemplativa. Del mismo modo, San Ignacio de Loyola propone también la "oración por anhelitos" (EE, tercer modo de orar), es decir, entre respiraciones, como modo de ayudar al ejercitante a "gustar internamente" las palabras de la oración vocal del Padre Nuestro u otras oraciones.

No es el objetivo de esta entrada hacer un estudio de todas las prácticas de oración que en el contexto cristiano incluyen la atención a la postura en la oración, a la respiración, técnicas de silenciamiento mental, etc. Pero sí me parece bueno dejarlo señalado para subrayar que esa "novedad" que nos parece trae el Minfulnes, es algo que ha estado y está en la entraña de las espiritualidades hondas y en concreto de la espiritualidad cristiana. De hecho, no olvidemos que el origen del Mindfulness se encuentra en el uso terapéutico de la meditación budista subrayando su propuesta de concentración de la atención y la conciencia. 

De todos modos y a pesar de muchas dificultades y "olvidos",  esa riqueza de la dimensión contemplativa nunca se ha perdido en la Iglesia, aunque por desgracia, se haya contrapuesto a la dimensión activa. Yo pertenezco a la generación que creció interiorizando que "creer es comprometerse" como rezaba el título del libro de José María Gonzalez Ruiz, publicado en 1968 y que fue libro de cabecera de toda una generación de cristianos y cristianas del postconcilio. En ese ambiente crecí yo y en esa Iglesia comprometida descubrí también la Fuente de la Mística. Y , en mi historia personal, nunca he sentido como distintas ni enfrentadas la acción y la contemplación. Siempre he creído que son hermanas que no pueden vivir separadas, como Marta y María en el Evangelio, las dos viviendo bajo el mismo techo y las dos llamadas a Escuchar al Maestro atentamente sin dejarse inquietar ni pre-ocupar.

Hoy, desde esta atalaya de media vida dedicada a profundizar en mi vida espiritual, a dejarme llevar por la Ruah de Dios, después de caminar de la mano en algunos momentos con otras confesiones y religiones y de estar en tantos foros de espiritualidad laica, resuena cada vez con más y más fuerza en mí la Voz que me llama a la relación con  un Dios más íntimo a mí que mi propia interioridad, que es raíz y fuente, camino y descanso, sostén e impulso, tierra y horizonte hacia el que oriento mi mirada sabiéndome ya en Él /ella.

En los últimos años he vivido el  privilegio de formarme de la mano de Laia Monserrat en la Meditación Zen laica de Dürckheim, ha sido una experiencia exquisita, honda, con un alimento riquísimo para el alma, el cuerpo y la mente. Esta práctica Zen me ha confirmado que ya estaba en casa hace tiempo pero también que siempre hay algo que aprender, algo que incorporar sobretodo cuando proviene de la propuesta de verdaderos Mestros y Maestras como es el caso de Dürckheim y de la Laia.

Por ello,  siento el  fuerte impulso y la responsabilidad de reivindicar para la Escuela Cristiana la ORACIÓN CONTEMPLATIVA como un regalo que podemos y debemos hacer a nuestros alumnos. Pero, para ello son necesarias varias cosas.

1. Conocer el contexto socio-cultural en el que nos movemos y que está presente en nuestros centros.
2. Conocer por experiencia pero también por reflexión y estudio, qué es, hacia donde apunta, en qué se basa, lo que denominamos ORACIÓN CONTEMPLATIVA.
3. Romper con prejuicios y estereotipos de todo tipo, tanto aplicados a "lo oriental" como a "lo católico" y dejarnos sorprender en actitud de discípulos y aprendices.
3. Saber proponer esa riqueza a través de una pedagogía adecuada a las edades y procesos de nuestros alumnos y alumnas.
4. Conocer qué es el Mindfulness en profundidad para poder así, teniendo integrado el punto dos, realizar una labor de comparación entre las dos propuestas que nos ilumine para saber qué lugar puede o no ocupar cada una en la propuesta concreta de EI que un colegio concreto desea ofrecer.

Estos pasos nos ayudarán a no caer en una acogida y aplicación superficial de propuestas que son muy serias pero que, como todo, están corriendo el peligro de ser banalizadas y convertirse en "comida rápida" que devoramos sin vivir la experiencia del alimento verdadero. 

Es por ello que en el caso de la propuesta de EI de la que soy responsable, propongo emprender un camino que comienza en la interiorización de diferentes técnicas de relajación, para poder entrar en la experiencia de la meditación y de ahí poder llegar a la Oración Contemplativa de forma natural, con los aprendizajes corporales y mentales imprescindibles.

Evidentemente estos no son procesos cerrados ni que acoten otros caminos y posibilidades, Pero a mí me parece adecuada esta secuenciación que comienza cuidando en el niño de 3 a 9 años su capacidad para vivir el presente, su innata relación con el Misterio, su absoluta conexión con su corporalidad para después poder dar el paso de entrar poco a poco en experiencias de meditación profunda sin cariz religioso pero sí espiritual, momento este en el que el colegio debe prestar atención a aquellos alumnos y alumnas que en ese silencio meditativo vivan la experiencia del Encuentro con el Dios que les habita. Así, la Oración Contemplativa sería una propuesta cuidada y animada desde la confesionalidad cristiana, mientras que en la Meditación creamos un espacio para todos los alumnos y alumnas, sean de una u otra confesión o de ninguna.

Es en esta intersección entre Interioridad y Espiritualidad y entre creencia-no creencia que generamos espacio meditativo, donde tendría cabida, a mi modo de ver, una formación específica en Mindfulness para aquellos educadores/as que no han tenido experiencia continuada de prácticas meditativas y de silencio. Sería una formación para el educador, en vistas a mejorar su forma de animar sesiones de meditación, pero no me parece que debiera ser una formación específica para el alumnado en el marco de un colegio que haya optado por el modelo que yo propongo, es decir, un Paradigma Educativo de Educación de la Interioridad en el que se trabaja el proceso RELAJACIÓN-MEDITACIÓN- ORACIÓN. 

Como muy bien expresa mi querido amigo y gran maestro Javier Palacios:

Evidentemente que el mindfulness no es ninguna panacea para la escuela; aunque nos aporta una buena clave: es necesario bajar el ritmo escolar. Sin embargo, cometeríamos un grave error si pretendiésemos sustituir todo un proyecto de interioridad por prácticas de mindfulness. Podemos dejarnos llevar por la sensación de éxito educativo que genera la aceptación de buen grado de los alumnos de las técnicas de trabajo de la atención y de relajación. Si no somos capaces de ir más allá, nos estaríamos quedando en el aperitivo de un gran banquete. Dejar de lado el trabajo corporal, la integración emocional y las experiencias que nos trascienden, es vanalizar la educación de la interioridad: algo aún más dramático que no tener proyecto de interioridad es hacer de ello algo superficial y olvidar los objetivos propios de la educación de la interioridad: la integridad de la persona y su apertura. 

Trabajar la educación de la interioridad es como trabajar en la construcción de una catedral, una catedral gótica pongamos por caso: es un proceso lento y cuidadoso, bello pero sin resultados inmediatos en el que vamos combinando estructuras de soporte y espacios vacíos. El mindfulness no sería más que un arbotante de nuestra catedral. (Se puede leer la entrada completa y otras de igual interés en su blog Reflexiones Quijotescas).

Por hoy llego hasta y aquí dejo iniciada mi reflexión para no alargar más esta entrada.  Tras el paréntesis del verano retomaré este fascinante tema. No dejéis de reflexionar y de aportarme vuestros puntos de vista. Pero, sobretodo: NO DEJÉIS DE VIVIR LA INCREÍBLE EXPERIENCIA DEL SILENCIO, y en él, aprender a DESCAN-SER , como dice el genial José María Toro.

Muchas gracias y FELIZ VERANO.

viernes, 8 de junio de 2018

Seguimos adelante.

Gracias a quienes en el blog o por otros medios, me habéis hecho llegar vuestra opinión sobre la relevancia o no de este espacio de reflexión. Reconozco que todo se decantaba en mí por cerrar ya el blog, pero, leyendo lo que me decís y en conversaciones con algunos amigos/as y con mi marido (que desde el momento "uno" me insistía en seguir adelante) me he dado cuenta de que quizá la clave esté en focalizar la temática del blog en aquello para lo que nació: reflexionar sobre la interioridad humana añadiendo ahora, por mi propio proceso, un subrayado en lo que a la Educación de la Interioridad como  Paradigma educativo se refiere.
Así pues, reprendo la andadura en "Regreso a casa"  centrándome en el ámbito de la interioridad humana y de su atención en el mundo educativo y espero que os continúe siendo de utilidad.

Muchas gracias por animarme, muchas gracias por leer lo que aquí comparto.

Y yo misma os animo a que no dudéis en escribir vuestros comentarios para generar debate, enriquecimiento, DIÁLOGO.

Un abrazo.

martes, 8 de mayo de 2018

No sé qué decir...

Un saludo a todos/as los/as que leéis este blog. Disculpad todo este tiempo de silencio. Dejé un tema propuesto para la reflexión. En un principio el hecho de no publicar más entradas fue para dar tiempo a esa reflexión y ver si recibía alguna respuesta, pero después, el no publicar ha nacido de mi imposibilidad para decir nada. No he sabido y aún no sé qué decir ante la avalancha de acontecimientos densos que han tenido y tienen lugar en nuestro mundo.

Sí, no sé qué decir o quizá no quiero decir cualquier cosa... O más bien me pregunto quién soy yo para decir algo, para arrogarme una palabra que aporte luz o consuelo entre tantos sinsentidos y dolores de tantas personas, países...

También, en el tiempo entre la última entrada y hoy, vivo un asqueo de las redes sociales, que más que redes me van pareciendo un entramado pegajoso de mentiras, medias verdades, insultos, opiniones vacías, tópicos y barbaridades. Tan solo algunas presencias amables aparecen de tanto en tanto...

Por ello, he estado pensando en qué sentido tiene este blog, si quiero seguir escribiendo, si escribir por este medio  me apetece como antes.

Me voy decantando hacia el no.

Estoy harta de palabras, cansada, incluso de las mías. Tengo sed de silencio.

Soy consciente de la pequeñez de mi aportación. Soy una diminuta palabrita en el océano de la red. Siempre he querido ser una palabrita que pudiera poner luz y ánimo, optimismo, esperanza, fe...

Mi vocación no es ser una "influencer" de la interioridad, ni una famosa "charlista" ni una voz de referencia. Mi vocación es ser fiel a lo que se me ha dado a ver y comprender y para ello no necesito este medio virtual. Lo vivo cada día con los educadores en los cursos que compartimos.

Por ello, quizá, durante un tiempo estaré en silencio o quizá me centre ya tan sólo en la reflexión sobre la Educación de la Interioridad, no lo sé. Sigo Escuchándome.

También os confieso que, el hecho de no recibir aportaciones al último tema planteado me induce a pensar que este blog es totalmente prescindible. Siempre que alguien me dice que sigue mi bog, que lo lee e incluso que utiliza algunas entradas con sus grupos, me siento gratificada y siempre respondo "pues escribe algo, deja un mensaje"... Pero nada, me siento realmente en un monólogo y en este momento de mi vida necesito diálogo, contraste de percepciones...

Suelo pensar que "nací sin móvil, sin facebook, sin blog" y así he vivido muchos años de mis cincuenta años de vida. No creo que sea imprescindible seguir haciendo uso de estos medios a no ser que me demuestren su necesidad. No quiero vivir ahora cayendo en la trampa de creer que si no estoy yo o están los demás en las redes sociales no existimos o no tenemos una palabra que aportar...

Lo dicho: Necesito silencio y diálogo, no monólogos. A no ser que sienta muy fuerte que este blog cumple una tarea, tras una última reflexión sobre "interioridad y mindfulness" lo cerraré.

Un abrazo cariñoso.

viernes, 23 de marzo de 2018

Educación de la Interioridad como Paradigma educativo y Mindfulness

Lanzo un reto reflexivo a los profesores que se han formado conmigo o se están formando:

SI UN COLEGIO YA IMPLEMENTA UN PROYECTO DE EDUCACIÓN DE LA INTERIORIDAD BASADO EN LOS OBJETIVOS:


  • UNIFICACIÓN DE LAS DIMENSIONES DE LA PERSONA
  • CONSTRUCCIÓN DE LA UNIDAD CON LOS DEMÁS, EL MUNDO Y DIOS


Si además lo hace tomando como base tres contenidos generales:


  • TRABAJO CORPORAL
  • INTEGRACIÓN EMOCIONAL
  • APERTURA A LA TRASCENDENCIA
Si para ello, entre otras, incluye en su secuenciación de técnicas desde infantil hasta bachillerato o ciclos el proceso:

                                 RELAJACIÓN-MEDITACIÓN-ORACIÓN


¿Tiene sentido incluir una formación específica en Mindfulness para todo el claustro?

Ahí os lo dejo. Mi punto de vista en unos días. Es una cuestión importante.

martes, 20 de marzo de 2018

Cumpliendo con mi oficio... TENGO ROCÍO PARA TODOS



Cumpliendo con mi oficio

piedra con piedra, pluma a pluma,
pasa el invierno y deja
sitios abandonados,
habitaciones muertas:
yo trabajo y trabajo,
debo substituir
tantos olvidos,
llenar de pan las tinieblas,
fundar otra vez la esperanza.

No es para mí sino el polvo,
la lluvia cruel de la estación,
no me reservo nada
sino todo el espacio
y allí trabajar, trabajar,
manifestar la primavera.

A todos tengo que dar algo
cada semana y cada día,
un regalo de color azul,
un pétalo frío del bosque,
y ya de mañana estoy vivo
mientras los otros se sumergen
en la pereza, en el amor,
yo estoy limpiando mi campana,
mi corazón, mis herramientas.

Tengo rocío para todos.

(PABLO NERUDA)




jueves, 1 de marzo de 2018

Soy Luz... Somos Luz

"Observa bien, contempla el mundo, hay tantas lágrimas, mucho dolor, pero si fijas bien tu mirada verás mil signos de Resurrección... Observa bien, porque muy cerca verás personas QUE PONEN LUZ, vencen tinieblas de desesperanza con su trabajo, ternura e ilusión "
Así dice una de mis canciones, así quiero recordármelo en medio de los horrores de nuestro mundo enfermo. Nunca dejar de mirar con ojos de Amor y Esperanza.
En Cuaresma, cerca de la Pascua... Recordar que SOY LUZ, que SOMOS LUZ, por más noches y tinieblas que nos rodeen y amenacen.

SOY LUZ...SOMOS LUZ


martes, 13 de febrero de 2018

¡Vive con atención!

MIÉRCOLES DE CENIZA. Fin del Carnaval.. Viendo este fin de semana una de los desfiles de carnaval, me maravillaba el detalle de algunos disfraces, carrozas y de algunas coreografías. Hay que "meter" muchas horas para todo eso. Pide dedicación y, desde luego, en las caras de los niños, jóvenes y adultos, se veía que aquello iba muy en serio, que no era un juego sin más. Habían puesto y ponían todo el empeño en hacerlo bien. Y, allí estaban todos, en un día de lluvia, frío y viento, retando al clima y llevando adelante aquello para lo que tanto habían esperado y que durante tantos meses se había preparado.

Y me pregunto: ¿Y si yo pusiera el mismo empeño en vivir de veras? ¿Y sí empleara el mismo tiempo, dedicación, atención a ser quien puedo ser, a vivir mi vida plenamente?

Así que, esta mañana me resonaba dentro que este año deseo que la Cuaresma tenga este lema para mí (y para ti, si te sirve): "VIVIR CON ATENCIÓN".

VIVIR CON ATENCIÓN quiere decir dedicar a las cosas de verdad importantes el tiempo que piden y saber diferenciarlas de las cosas secundarias.
VIVIR CON ATENCIÓN quiere decir prestar atención a los detalles: cómo dispongo el espacio exterior e interior para la oración, cómo hago mi trabajo, cómo me comporto con los que me rodean, pero también atender a la inmensa cantidad de belleza, de verdad y de bondad que me rodea y que a veces no capto por vivir distraído.
VIVIR CON ATENCIÓN quiere decir abrirme al dolor y la necesidad de los cercanos y de los lejanos.
VIVIR CON ATENCIÓN quiere decir no vivir disfrazado, sino libre de máscaras y, por ello, quizá, quedar tantas veces a la intemperie.
VIVIR CON ATENCIÓN quizá sea poner el corazón en lo de cada día, llueva o nieve, haga sol o se llene el interior personal de nubes.
VIVIR CON ATENCIÓN quiere decir celebrar la vida, expulsando la queja para entonar un himno de agradecimiento y alabanza.

A lo mejor las tres propuestas de la Cuarema, ayuno, limosna y oración, no sean más que eso, una gran invitación a la atención: estar atento a los bienes materiales y agradecerlos y cuidarlos, a la vez que compartirlos con tantos y tantos a quienes se les arrebatan haciendo de la vida una oración de agradecimiento por tanto bien recibido y una denuncia de toda injusticia y abuso.
Estar atento a mi propio interior para limpiar la mala hierba que crece con tantísima facilidad si me despisto "con lo de fuera". Estar atento a mi casa interior para descubrir en ella tanta belleza y una calidez que hacen que mi hogar sea yo mismo y en ese hogar interior, Dios amándome y la Humanidad entera hermanada conmigo.
Escuchar más allá de mis ruidos, escuchar de veras, abrirme a escuchar lo que Dios pronuncia en mi alma y ser fiel a ello.

Que la ceniza que mañana sentiré en mi frente sea un recordatorio y no deje de escuchar en mi interior: "¡VIVE CON ATENCIÓN!"

miércoles, 10 de enero de 2018

Donde la lógica dice "¡basta!", el amor dice "¡adelante!"


Foto: ELENA ANDRÉS-2017

Arco Iris: un símbolo de ALIANZA. ¿Qué es una alianza? Se me ocurre definirla así:

DONDE LA LÓGICA DICE "¡BASTA!" EL AMOR DICE "¡ADELANTE!"


Y si, como en esta imagen el arco iris es doble... 

Este arco iris lo fotografié en el cuarto aniversario de mi boda. Quizá decir a otro"quiero caminar contigo" sea vivir así, dejando que el Amor nos encamine unidos más allá de la pura lógica. Así se vive en ALIANZA toda relación ya sea de amistad, de pareja, familiar y, para algunos privilegiados incluso laboral. Sí, la vida en clave de Alianza es más hermosa y nos lleva más allá.