La Vida se manifiesta en nuestras vidas siempre y cuando mantengamos abiertos los caminos del interior. El actual ritmo de vida y los requerimientos de nuestra sociedad dificultan cada vez más ese acceso al interior personal en el que se encuentran las materias primas para la construcción de nuestras vidas. Sin darnos cuenta, nos autoexiliamos de nuestro hogar interior. Allí, utilizando la imagen del Maestro Eckhart, Dios se encuentra como en su casa, pero nosotros nos sentimos extranjeros.

Educar la Interioridad es favorecer los procesos y proporcionar las herramientas que nos permitan volver a casa, al hogar interior para desde allí vivir unidos a los demás, al mundo, a Dios.

domingo, 10 de abril de 2022

Creer en Cristo... Seguir a Jesús

El domingo de Ramos siempre me provoca una profunda emoción. Me lleva siempre a situarme en ese momento, entre quienes aclamaron a Jesús ¿serían pocos? ¿serían muchos? No lo sé, pero muchos o pocos seguro que habría todo tipo de motivaciones para estar allí en ese momento: deseos de conocer a ese joven rabino del que dicen todo tipo de cosas, habría miradas curiosas, habría quien se vio en medio de las aclamaciones casi por casualidad, alguno habría allí con experiencia de haber sido mirado o curado por Jesús o de haberle escuchado...

El caso, es que me imagino allí, y me pregunto cuál hubiera sido mi forma de mirar a Jesús ¿Curiosidad, admiración, incredulidad, atracción...? ¿Hubiera yo podido captar algo, sentir algo de lo que Jesús transmitía, de lo que portaba en su corazón? ¿Quizá mi mirada se habría quedado en la superficie o habría sabido yo ver más allá?

No lo sé, porque la cuestión es que yo miro a Jesús, el maestro de Nazaret, desde la experiencia del Cristo. Miro a Jesús desde la fe en Cristo. Miro a Jesús desde mis parámetros de mujer occidental del siglo XX-XXI. Miro a Jesús desde lo que de él me ha transmitido la iglesia en la que he crecido, desde  mi formación teológica... Hay muchos filtros, muchísimos... ¿Quizá tanto filtro me impide VER?

En los evangelios, hay muchos pasajes en los que, en torno a la persona de Jesús, se generan discusiones, controversias, se preguntan unos quién es él, se escandalizan otros porque cura en sábado, no pueden creer que de Nazaret pueda salir un profeta, etc.

Y, hoy, tantos siglos después, la persona de Jesús sigue creando controversias incluso dentro del grupo de quienes nos decimos sus seguidores. 

La huella de libertad absoluta dejada por el Jesús histórico ha dejado una estela que hace que quienes decimos creer en él como el Cristo, el Hijo de Dios, el Mesías, nos sintamos incómodos con su concreción histórica.

A veces, es más fácil aclamar al Cristo, que seguir a Jesús.

Por eso, en esta semana a la que calificamos de santa, siempre siento el deseo de ir más allá en mi comprensión de Jesús, de mirar más profundo, de dejarme quitar tanto filtro y poder acceder, aunque sea por un instante, a un poquito de la frescura de Jesús, genuinamente él... Para ello, me ayuda situarme en el texto evangélico con aquel "como si presente me hallare" ignaciano.... Pero incluso contemplando así,  sé que aplico mis propios filtros, psicológicos y culturales, aunque también percibo que, de Pascua en Pascua, y son ya años, el Espíritu me va permitiendo ver un poquito más, un poquito mejor. Cada año, la Pascua, se me hace nueva, me ofrece visiones renovadas de mi fe... O eso quiero creer.

Pero hoy ha resonado fuerte en mi interior que nada de lo que yo piense o sepa, o crea del Jesús histórico sirve de nada si yo , en mi historia concreta, no actúo al modo de Jesús, si yo no vivo su fidelidad a Dios y a los hombres y mujeres, mis hermanos.


Hoy, al escuchar el evangelio, me ha estremecido sentirme yo mirada por ese Jesús que entra en Jerusalén y leer en esa mirada una invitación seria, clara  a "ser o no ser", a seguirle o no. No valen medias tintas. El camino es claro, las opciones del Hijo de Dios aún más.

Por eso... Me resonaba dentro que sí, que quizá es más fácil creer en el Cristo que seguir al Jesús histórico.

Mi gran esperanza, si esto es así en mí, es que el Espíritu me dé la fuerza y el empuje que no encuentro en mi interior y ahí, sí, entonces sí, busco el encuentro tú a tú con el Cristo interior.

 



viernes, 8 de abril de 2022

DEL TIBET A NETFLIX: la meditación

Gracias, Consuelo Ferrús, por darme a conocer este artículo que encuentro fabuloso para establecer un diálogo y reflexión en los colegios que proponen procesos de EI que incluyen la meditación, el midfulness y similares.

DEL TIBET A NETFLIX

La meditación guiada llega ya a Netflix y Spotify como contenido de entretenimiento y, de paso, como anestesia para los males de nuestro tiempo ¿Nos lleva la meditación a un individualismo aún mayor?

01.02.2021 | 08:49 horas

Por CARLOS CASCOS

La meditación es una práctica que nace principalmente como ejercicio espiritual de las religiones budistas e hinduistas, pero también de otras no tan reconocidas como el islam, el judaísmo e incluso el cristianismo. Pero la popularización de la meditación en occidente no se debe a la religión, si no a la falta de esta. Si ha logrado convertirse en una de las tendencias modernas de salud y cuidados personales más populares de los últimos años, no ha sido por mantener la intención de la filosofía zen que busca "alcanzar la condición natural de la conciencia humana", sino por ofrecer soluciones prácticas para hacernos mejores personas, reducir el estrés o manejar la ansiedad. Así lo demuestra un estudio del National Center for Health Statistics que refleja el crecimiento de estadounidenses que practicaron la meditación, un 14% en 2017 frente al 4% del 2012. Pero, ¿Cómo se ha puesto de moda una práctica tan alejada de los ritmos de vida modernos?

Los cánones budistas categorizan más de cuarenta formas de meditación, pero una de las más populares es la llamada Anapana Sati Yoga, o meditación de la respiración, en la que toda la concentración pasa a seguir los ritmos de inhalación y la exhalación de nuestro cuerpo, evitando dejarse llevar por los pensamientos, ideas y sensaciones que naturalmente surgirán durante el ejercicio. El salto al mainstream de una práctica tan vacía de estímulos se ha producido gracias a aplicaciones móviles como Headspace, que ofrecen audios de meditación guiada. Esta app, una de las más populares del mercado, estrenó a principios de enero en colaboración con Netflix su propio programa, Guía Headspace para la meditación para motivar a aquellos cuyo propósito de año nuevo fuera introducirse en la meditación. El londinense y ex monje budista Andrew Puddicombe, escritor, profesor de meditación y cofundador de la app, nos trae todos sus saberes en cápsulas audiovisuales de meditación guiada para todos los públicos, "sin necesidad de irse al Himalaya a convertirse en monje".

Espiritualidad en un mundo ateo

No es la primera vez que la plataforma apuesta por contenidos basados en la espiritualidad, como ya lo hizo en abril de 2020, (en pleno confinamiento) con el estreno de Midnight Gospel, una serie basada en los podcasts de Duncan Trussell y animada por Pendleton Ward, creador de Hora de Aventuras. En ella podemos ver a su protagonista, un curioso podcaster llamado Clancy, explorando múltiples universos virtuales donde entrevista a personajes que, en cada capítulo, abordan una cuestión filosófica diferente como la religión, la meditación, la magia, la muerte o las drogas. En estos podcasts reales convertidos en animaciones postapocalípticas, la meditación es uno de los temas recurrentes y se presenta como una forma de salvarse a uno mismo en un mundo que se descompone por momentos.

Más allá de Netflix, en Spotify también han aterrizado con éxito los podcasts sobre meditación guiada. Un caso de éxito es el podcast Meditada, que fue el tercer podcast más escuchado de Spotify España en el 2020, con una media de 25.000 escuchas diarias. Su creador, Luis, propone sesiones de meditación guiada de 20 minutos para casi cada faceta de la vida: para lidiar con pensamientos negativos, para empezar el día con ganas, para dormir sin miedo, para disfrutar del trabajo o para amenizar tus 20 minutos de running sobre el asfalto.

Cada vez más estudios científicos demuestran los efectos positivos de la meditación

Los fundadores de Headspace, Andrew Puddicombe y Richard Pierson, declararon en una entrevista que sus intenciones sobre la meditación al crear esta app eran "desmitificarla y hacerla más accesible, más relevante para el mundo moderno y más creativa" o, en otras palabras, secularizarla. Una de las claves para entender cómo y porqué ha triunfado la meditación en un occidente cada vez más secularizado, se debe al fenómeno por el cual nos sentimos más atraídos por las religiones orientales y sus prácticas que por las de nuestra cultura, como por ejemplo el cristianismo.

La importación cultural en occidente se produce a través de una traducción de las enseñanzas religiosas orientales al lenguaje contemporáneo, reduciendo estas prácticas como la meditación, el yoga o el taichi, a meras actividades de consumo, estilos de vida y aficiones, privadas de cualquier atisbo de religiosidad que aseguran mejorar nuestra salud, hacernos más exitosos en el trabajo o disfrutar más de la vida, llenando un vacío espiritual sin tener que renunciar a nuestro ateísmo.

Aunque secularizada, la meditación aporta una dimensión espiritual al que la practica. Redescubrir la forma en la que nuestro cuerpo se relaciona con el entorno, reconocer cómo ignoramos nuestra capacidad sensorial, romper con la automatización de las actividades cotidianas y tomar conciencia de los pensamientos que tienen lugar en nuestra mente, puede llegar a generar una experiencia mística muy parecida a la que sienten los creyentes. Las diferencias son obvias, ya que en este caso la parroquia es la silla en la que te sientas, la deidad eres tu mismo y la fe no es necesaria, ya que la neurociencia nos aporta el empirismo científico para demostrar que los beneficios en nuestro cerebro son reales. De hecho, el auge de la meditación parece ir de la mano con el aumento de estudios científicos que demuestran los efectos positivos de la meditación en nuestro cerebro: en 2010 solamente se publicaron 10 estudios sobre la materia frente a los 1203 estudios publicados en el 2018.

Salud mental, autoayuda y neoliberalismo

Los efectos secundarios de la pandemia están siendo devastadores para la salud mental y la situación económica de gran parte del mundo. La meditación se presenta en este escenario caótico siguiendo una de las mayores máximas del neoliberalismo: encontrando su mejor oportunidad en mitad de la peor de las crisis. Así, la práctica de la meditación centra su discurso a través del lenguaje terapéutico de la autoayuda, un discurso que encaja a la perfección con el modelo neoliberal que entiende al individuo como dueño de su destino, absoluto responsable de sus circunstancias y por lo tanto el único capaz de curarse a sí mismo, sin atender a las circunstancias económicas, sociales y culturales que le rodean. En las sociedades del primer mundo, cada vez más hiperconectadas mediante la tecnología, pero atomizadas y desprovistas del sentido de comunidad, cuyas enfermedades mentales más preocupantes son la ansiedad y la depresión, aprender a manejar el estrés de la vida moderna es una necesidad primordial.

No es casualidad que muchos de los CEO de la industria tecnológica como Microsoft o Linkedin, hayan confesado practicar el mindfulness como una forma de liberarse del estrés de sus vidas, tomar mejores decisiones en su trabajo y vivir plenamente. Eso si, sin renunciar de ninguna manera a las dinámicas empresariales que sus imperios comerciales generan en sus vidas y en las de sus trabajadores.

Esta idea se cristaliza cuando empresas como Google o Deutsche Bank incluyen el mindfulness como una prestación para sus empleados para atajar los problemas derivados del estrés laboral y la productividad constante. En 2018, el 52% de las empresas estadounidenses contaban con algún tipo de servicio de mindfulness para sus trabajadores. El escritor Ronald Purser, en su libro McMindfulness: cómo el mindfulness se convirtió en la nueva espiritualidad capitalista, denuncia cómo no solo las empresas, si no otras instituciones como los colegios, los gobiernos o el ejército abrazan esta dinámica que sitúa a la víctima como responsable bajo la idea de que el éxito (y la salud) es algo que depende de uno mismo, llevándonos así a una peligrosa deriva en la que la meditación se convierte en un ritual perfecto para sobrevivir al capitalismo sin alterarlo. Una reflexión muy alejada de la que promueven otros afamados gurús de la meditación, como el médico y escritor Deepak Chopra, autor del libro Las siete leyes espirituales del éxito, que recientemente publicó su nuevo programa "21 días de meditación" junto al famoso cantante y productor J Balvin, cuyo éxito radica en la perfecta traducción de las enseñanzas religiosas orientales y su lenguaje espiritual a la cultura occidental y el lenguaje capitalista.

Lo que deberíamos preguntarnos, asumiendo que la meditación ha venido para quedarse, es si nos lleva a un individualismo aún mayor y sirve como anestesia para los males de nuestro tiempo, o por lo contrario es una herramienta ideal para lograr un mejor y más profundo entendimiento de las relaciones humanas, romper con la fantasía digital y la sobreestimulación en la que nos vemos envueltos y centrar nuestro bienestar en la atención plena del presente. Mientras tanto, podemos seguir confiando nuestra salud mental a Netflix.

 

***** CARLOS CASCOS (Madrid, 1994) estudió Periodismo y Cinematografía en Madrid. Ha colaborado en diferentes programas de radio y en medios digitales como Vice, Mondo Sonoro, Yahoo! o TiU. Ahora es guionista en el programa de Gen Playz (RTVE)

 

jueves, 7 de abril de 2022

ORACIÓN

Hace poco terminaba con un grupo de ocho profesores/as, un monográfico online sobre el proceso relajación-meditación-oración en la EI. A pesar de ese formato online que nos limita para tantas cosas, puede sentir una vibración común, una gran cercanía. Cuando aquello que nos convoca nos apasiona, nos interroga... Se nota.

Uno de los ejercicios que propongo en ese curso es crear un "acróstico" con la palabra oración. Para ello, la persona debe conectar con lo que de verdad es su experiencia orante. Si la hay o no. en caso de una vivencia sincera de la oración, cada letra se llena de significado.

Comparto a continuación algunos de los acrósticos que los profesores quisieron enviarme. 

GRACIAS de corazón a Idayra Alonso, Laura Martínez, Noemí Bernabeu, Caterina Crespi y Natividad Escobar.


Oír

Recibir

Alma

Conexión

Iluminación

Ombligo (evocando la unión entre madre e hijo por el cordón umbilical)

Naturaleza


Ocasión

Relajación

Amor

Corazón

Iluminación

Ofrenda

Nacimiento


O

R

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A

 

 

 

 

 

 

D

O rientar

R ecibir (a Dios en tu ser)

A mar Alma

C omunidad (hacia un proyecto común)

I nvisible (a los ojos, no al corazón)

O frenda

N ecesidad

 

O tro (apertura a la presencia del otro)

R econciliar

A dmirar

C onsciencia

I mpulso (dar lo mejor de nosotros mismos)

O rigen

N acer


HONOR

RESILIENCIA

AMOR

CONTEMPLACIÓN

INTERIORIDAD

OBSEQUIO

NATURALIDAD



¿TE ANIMAS A CREAR TU ACRÓSTICO SOBRE LA ORACIÓN?

miércoles, 9 de marzo de 2022

YO HAGO MI PARTE: GRACIAS A LOS COLIBRÍES DEL MUNDO

Si bien la pandemia del Coronavirus dominó por completo el 2020, sin embargo, otros conflictos armados siguen vigentes y dominan ahora el 2021. En la actualidad hay al menos 63 guerras activas en curso que tienen lugar alrededor del mundo en la actualidad y que siguen causando muertes violentas (distritoregio.com)

El virus con corona les obligó a quedarse en casa como a todo el planeta. Hoy, el virus del ansia de poder, las ganas de coronarse Zar-Putin, les obliga a salir en éxodo de sus casas porque si se quedan en ellas, morirán de bombas, disparos, frío, de hambre...

Como ellos y ellas, como los ucranianos, millones de seres humanos en el mundo son forzados a dejar sus países, sus hogares, a sus seres queridos, emprendiendo los largos éxodos migratorios que, para no pocos de ellos y ellas, terminan en muerte en medio del mar, o en medio del desierto. Para la mayoría, la salida forzada de su tierra, les convierte en parias, en "sin papeles", a los niños en "menas".

Ahora, los ciudadanos y ciudadanas de un país como Ucrania, pasan a engrosar la inmensa lista de los desplazados y refugiados, pero, por favor, no olvidemos, que niño es tanto el niño rubio de ojos azules, como el de tez morena y ojos negros. Mujer y madre lo es tanto la ucraniana como la marroquí o la etíope o la afgana.

Es sanador ver la acogida que Polonia brinda a los miles de huidos de Ucrania. Es sanador saber de personas que están viajando por Europa para ir en busca de parientes, de amigos, para abrir sus casa a los ya sin casa por culpa de Putin. Es sanador, es hermoso, es conmovedor y me obliga a reflectir y pensar ¿Qué hago yo?

Pero, a la par, me asalta la pregunta por el "qué hago yo", qué hacemos, qué hace Europa por los que vienen en patera, por los que saltan la valla, por los más morenos, por los que llevan siglos llamando a las puertas de una Europa que empobreció África.

Ayer, compartiendo búsqueda y vida con un grupo de voluntarios de Cáritas Gipuzkoa, escuchaba estas mismas inquietudes en ellos y en ellas. Estos hombres y mujeres, que dedican con entrega su tiempo, sus saberes, sus capacidades, su sensibilidad para acompañar y aportar algo a la mejora de personas en situación de vulnerabilidad en diversos ámbitos, me hacían vibrar al escuchar su humanidad. 

Ayer, mientras en la calle comenzaban las manifestaciones del 8-M, un grupo de quince personas, nos preguntábamos qué hacer en medio de tanto dolor, qué aportar para que este mundo esté menos enfermo. Ayer, alguien nos recordó la fábula del colibrí, una fábula que compartí hace años en este blog y que, hoy, me resuena fuerte.

GRACIAS A CADA HOMBRE Y CADA MUJER QUE HACE SU PARTE. Gracias a los pertinaces "colibríes" del mundo. Gracias a los que, en lugar de avivar incendios, aportan aunque sea un gotita de agua sin dejarse desanimar por la fuerza del fuego.



viernes, 25 de febrero de 2022

Educar la interioridad en tiempos de guerra

Escribir esta entrada me resulta algo muy sencillo y muy complejo a la vez. Podría resumirse todo en una sola frase: EDUCAR LA INTERIORIDAD NO ES APRENDER A RELAJARSE..

Con eso ya estaría dicho el núcleo de lo que deseo compartir y, ojalá, clarificar.

¿Por qué digo esto? Porque me llama la atención que en prácticamente todos los colegios donde se implementan programas de EI, cuando se comparte algo en redes sociales relacionado con ello, siempre consiste en una imagen en la que los alumnos del curso que sea, están tumbados sobre esterillas o sentados con las piernas cruzadas en torno a un vela y prácticamente siempre el texto que acompaña dicha imagen es "nuestros alumnos se adentran en su interioridad desde la calma" o "nuestros alumnos gracias al programa N de interioridad, se relajan y se sienten mejor".

Pues, con todo cariño, os confieso que me hierve el alma cuando leo estas cosas. Tras veintidós años dedicada en cuerpo y alma a explicar qué es la EI, compruebo que me explico fatal, pero que muy mal y que quizá debiera dedicarme a otra cosa, porque desde luego nadie me dirá que si se ha formado conmigo yo circunscriba la EI a "relajarse", "sentirse  bien"....

¿Qué caricatura estamos haciendo de la interioridad humana si en esta situamos tan sólo el "sentirse bien"? Claro que es bueno e importante sentirme bien conmigo mismo, vivir momentos de paz, aprender a serenarme. Por supuesto. Nos sabemos de memoria eso de que  en un mundo occidental lleno de ruido, etc, etc... el regreso a la calma es tan necesario, etc, etc... Pero, habiendo escrito yo misma sobre ello millones de veces, compruebo atónita que en este momento, con demasiada facilidad, nos quedamos ahí, nos sentamos tranquilamente en ese rincón del camino hacia dentro que nos otorga un momentito de calma, nos reduce el estrés y nos hace sentir bien. Y ya está.

Pero no, la EI no es sólo eso. La verdadera Educación de la Interioridad debe favorecer que, al conectar sin miedo con esa dimensión interior, el alumno, en función de su edad, descubra en ese lugar más íntimo, las materias primas para construir una vida plena, una vida con sentido, una vida, que por ser humana, es vida con otros y desde un clave cristiana, una vida para los otros.

No me cansaré de repetirlo: son dos los objetivos que, a modo de faro, orientan cualquier camino que se denomine Educación de la Interioridad:

  • La unificación de las dimensiones de la persona
  • La construcción de la UNIDAD con los demás (eje relacional), el mundo (ejes ético, político y ecológico) y con Dios (eje religioso).
¿Por qué reducimos la implementación de la EI tan sólo a lo que señala hacia el primer objetivo? Sí, porque identificar la EI únicamente con sesiones basadas en la práctica de la relajación, la respiración, la meditación, pintar o crear mandalas, darse masajes, es trabajar sobre todo el primer objetivo. Con ello hacemos bien al alumno, claro que sí, son propuestas que generan conexión amable con uno mismo y, por supuesto, favorecen momentos muy bonitos de encuentro con los compañeros. Eso es fabuloso, pero, desde mi perspectiva, deja a mitad de camino el proceso que podemos favorecer y acompañar. Pero, cuidado, porque si el adentramiento es real y sincero, a veces el resultado final puede no ser tan placentero como presuponemos. Tantas veces, el autoconocimiento pide identificar mis sombras, reconciliarme con ellas, ser autocrítico... dónde queda todo eso si sólo me dedico a relajar a mis alumnos? Evidentemente, este trabajo de la unificación personal implica introspección,  y el acompañamiento de calidad es irrenunciable.

Imagina ahora a un grupo de quinto o sexto de primaria, o de secundaria o de bachillerato, aprendiendo en qué consiste argumentar, trabajándolo como eje temático o proyecto durante un tiempo determinado. Tras ahondar en qué entendemos por argumentación, imagina a ese grupo transformando el aula en las Naciones Unidas y poniendo en marcha una sesión de debate y argumentación acerca del conflicto Ucrania-Rusia. Imagina que, además, esos alumnos, no sólo han profundizado en las reglas de la buena argumentación, sino que se ha internado  en los conflictos europeos en la asignatura de historia, desde la primera Guerra Mundial y en la historia de la moderna Rusia, etc.

Entonces, vemos en la web de ese colegio una foto de los alumnos debatiendo, esgrimiendo argumentaciones, escuchándose, elaborando quizá finalmente un documento dirigido a los gobernantes de las naciones. Y esas fotos se comparten y el texto dice: "Durante este trimestre, nuestro alumnos han trabajado el desarrollo de su compromiso ético y político desde la interioridad aprendiendo a argumentar y compartiendo sus ideas políticas, su comprensión del mundo."


Imagina que, a la par, los alumnos han vivido sesiones donde sí, han ido en busca de sus propias violencias y conflictos interiores y han desenmascarado a sus dictadores internos. Lo han hecho a través de ejercicios de visualización, de dinámicas, escribiendo en su diario de interioridad una carta  a "la república interdependiente de mi interior"

Ahora, junta lo uno y lo otro en una buena secuenciación, con actividades de duración y complejidad diversa, animadas por diferentes educadores del claustro y eso, sí eso, es EI. Todo, no sólo lo que me lleva hacia dentro desde la calma y el relax, sino lo que me remueve por dentro, o que me desenmascara a mí mismo, lo que me posibilita abrazar mis sombras porque así puedo abrazar las de los demás, sin juzgarles con dureza. A la par, descubro que leer los acontecimientos mundiales requiere atención, pensamiento complejo, saber argumentar, escuchar al otro. Aprendo que la historia es maestra, pero que para entender su lección, necesito introspección, capacidad de estudio, de ir más allá de lo puramente visceral.

Y mucho más... En un mundo complejo, en un entorno "VICA" (Volatilidad, Incertidumbre, Complejidad y Ambigüedad) reducir la EI a técnicas para "sentirme bien" envía un mensaje sobre lo que es la interioridad humana muy pobre, anecdótico y, permítaseme, "blandito" y ese ser personas "blanditas" les va muy bien a los Putin del mundo para manipularnos a su antojo.

Educamos la interioridad humana en tiempos de guerra. Acompañemos el nacimiento de GUERREROS PACÍFICOS, pero.. eso, guerreros.





sábado, 19 de febrero de 2022

Un nuevo yo despierta

 REINVENTAR-ME...El verbo, la acción que orienta mi día a día a base de empujones a ratos, fluyendo grácil en otros, por sorpresa casi siempre. 

REINVENTAR-ME desde que el virus se coronó rey de mi agenda: si él está se descompone, si no está parece renacer... Mi agenda a golpe de virus.

REINVENTAR-ME... a la fuerza, sí, pero bendito empujón...

RELEER...REPENSAR, RECREAR... poner en "on" el "modo genius"...Agotada a ratos, ilusionada más de lo que era de prever. 

REINVENTAR-ME: cada día un reto. 24 horas de equilibro entre lo que sé y lo que creo no saber pero, tras dar un paso, comienzo a entender.

REINVENTAR-ME: ¡UN NUEVO YO DESPIERTA!





martes, 8 de febrero de 2022

Recuperar la amabilidad: UNA AMABLE REVOLUCIÓN

 


Dice el Papa Francisco en la carta encíclica Fratelli Tutti:

El individualismo consumista provoca mucho atropello. Los demás se convierten en meros obstáculos para la propia tranquilidad placentera. Entonces se los termina tratando como molestas y la agresividad crece. Esto se acentúa y llega a niveles exasperantes en épocas de crisis, en situaciones catastróficas, en momentos difíciles donde sale a plena luz el espíritu del "sálvese quien pueda". Sin embargo, todavía es posible optar por el cultivo de la amabilidad. Hay personas que lo hacen y se convierten en estrellas en medio de la oscuridad.


Me pregunto y te pregunto:

  • ¿Percibo en mí acciones, palabras, pensamientos que me conducen a ese "atropello" que menciona Francisco? 
  • ¿En qué momentos, ante qué situaciones se acrecienta en mí ese "sálvese quien pueda"??
  • ¿Qué hago o puedo hacer para frenar ese impulso que me hace atropellar al otro?
  • ¿En qué situaciones vivo, experimento que un cambio de actitud en mí produce más calma, más amabilidad en mis entornos diarios?

Continúa así el Papa:

San Pablo menciona un fruto del Espíritu Santo con la palabra griega jrestótes (Ga5,22), que expresa un estado de ánimo que no es áspero, rudo, duro, sino afable, suave, que sostiene y conforta.

Me pregunto y te pregunto:
  • ¿Acudes a Dios cuando percibes que en ti no hay capacidad para mantener ese estado de ánimo afable y suave?
  • ¿Has experimentado que es en la oración, en el trato de amistad con Dios, donde recibes ese "plus" de amabilidad que te falta?
  • ¿Te abres en la oración a la acción del Espíritu de Dios en ti para que transforme lo duro en suave, lo áspero en afable?
Y sigue así la Fratelli Tutti:

La persona que tiene esta cualidad ayuda a los demás a que su existencia sea más soportable, sobre todo cuando cargan con el peso de sus problemas, urgencias y angustias. Es una manera de tratar a otros que se manifiesta de diversas formas: como amabilidad en el trato, como cuidado para no herir con las palabras o gestos, como un intento de aliviar el peso de los demás. Implica "decir palabras de aliento, que estimulan", en lugar de "palabras que humillan, que entristecen, que irritan, que desprecian"

Me pregunto y te pregunto:
  • ¿Qué persona o personas en tu entorno cotidiano tiene o tienen esa cualidad de ayuda a los demás? Recuerda cómo son esas personas, evoca su rostro, pronuncia su nombre y dale o dales las gracias en tu corazón por ser así.
  • ¿Cómo son tus palabras en los diversos ámbitos en los que transcurre tu vida cotidiana? ¿Cómo hablas a las personas? 
  • ¿Cómo te hablas a ti mism@?

Prosigue Francisco:

La amabilidad es una liberación de la crueldad que a veces penetra las relaciones humanas, de la ansiedad que no nos deja pensar en los demás, de la urgencia distraída que ignora que los otros también tienen derecho a ser felices. Hoy no suele haber ni tiempo ni energías disponibles para detenerse a tratar bien a los demás, a decir "permiso", "perdón", "gracias". Pero de vez en cuando aparece el milagro de una persona amable que deja a un lado sus ansiedades y urgencias para prestar atención, para regalar una sonrisa, para decir una palabra que estimule, para posibilitar un espacio de escucha en medio de tanta indiferencia.

Me pregunto y te pregunto:
  • ¿Están teñidas mis relaciones diarias de agresividad o de amabilidad? ¿Qué hace que sea de una u otra forma?
  • ¿Es realmente un milagro en mi entorno que haya personas amables? ¿Me he planteado seriamente que yo puedo ser ese "milagro" que echo de menos?
Y concluye el Papa:

Este esfuerzo, vivido cada día, es capaz de crear esa convivencia sana que vence las incomprensiones y previene los conflictos. El cultivo de la amabilidad no es un detalle menor ni una actitud superficial o burguesa. Puesto que supone valoración y respeto, cuando se hace cultura en una sociedad transfigura profundamente el estilo de vida, las relaciones sociales, el modo de debatir y de confrontar ideas. Facilita la búsqueda de consensos y abre caminos donde la exasperación destruye los puentes.

Me pregunto y te pregunto:
  • Entendida así, ¿Podemos pensar en la amabilidad como una opción ética también?
  • ¿Qué puedes tú hacer desde tu lugar como educador/a para favorecer una educación amable?
  • ¿Qué ámbitos de tu vida cotidiana están realmente necesitados de esa opción clara por la amabilidad?
  • ¿Crees que podemos trabajar por crear una "cultura de la amabilidad"? ¿Cómo?

Sea como sea, yo me apunto a esta AMABLE REVOLUCIÓN 





miércoles, 26 de enero de 2022

RESPETA TUS SUEÑOS


 Y tú ¿Qué llevas en la piel? ¿Cuál es tu sueño?

¿ERES UN SOÑAD@R?

¿CREES EN TI?

SI NO TE IMPORTA ES QUE NUNCA FUE UN SUEÑO Y NO MERECES TENERLO.