Leí Malinche hace varios años. Fue uno de esos libros que te sale al encuentro. Trasteando por entre las estanterías de libros de un librería del aeropuerto de Barcelona. Su lectura me cautivó.
Blog sobre la interioridad en relación con el crecimiento personal y la espiritualidad
Educar la Interioridad es favorecer los procesos y proporcionar las herramientas que nos permitan volver a casa, al hogar interior para desde allí vivir unidos a los demás, al mundo, a Dios.
lunes, 9 de junio de 2014
"Nos une el mismo Invisible"
Leí Malinche hace varios años. Fue uno de esos libros que te sale al encuentro. Trasteando por entre las estanterías de libros de un librería del aeropuerto de Barcelona. Su lectura me cautivó.
viernes, 6 de junio de 2014
COMPASIÓN
miércoles, 4 de junio de 2014
Vivir a Dios desde dentro. Pentecostés
viernes, 30 de mayo de 2014
Y tú...¿Conoces tu "asterisco"?
Primero observa este gráfico, sus diferentes círculos e intersecciones. Luego INTENTA PONER NOMBRE AL ASTERISCO. Sólo cuando hayas intentado poner nombre al centro del gráfico lee mi propuesta.
- Me da la impresión de que de forma progresiva el círculo inferior ("por lo que te pagarán") ha ido cobrando más y más importancia en nuestra vida como resultado de una "cultura del tener" hija del sistema neoliberal al que hemos permitido avanzar sin límites e impregnar todas las esferas de nuestras vidas.
- La intersección entre "lo que haces bien" y "por lo que te pagarán" da como resultado la "profesión". Cuando estos dos son los únicos círculos que se interseccionan en la búsqueda de nuestro camino profesional, entonces salimos perdiendo todos: la persona y la sociedad, porque quedan al margen "lo que el mundo necesita" y, su intersección "vocación" y tampoco está presente la necesaria "pasión" por algo más que no sea el medrar o el ganar más.
- Cuando, llegada la edad de plantearse unos estudios profesionales abunda más la primera intersección mencionada ("lo que haces bien" y "por lo que te pagarán"), entonces el resultado es que va desapareciendo la dimensión vocacional de lo que hacemos y, finalmente, lo que hacemos es un mero instrumento, más o menos desgradable o agradable para ganar dinero y mantener esa "calidad de vida" que nos han hecho creer que, sobretodo, consiste en tener cosas.
- Elegir un trabajo que "me dé dinero" es lícito, pero olvidar las otras dimensiones posibles, nos empobrece como individuos y como sociedades. En su extremo más visible tenemos los numerosísimos y tristes casos de corrupción en diferentes esferas de nuestra vida económica y política. Pero a "pequeña escala", en la vida de los/as ciudadanos/as anónimos vivir sin referencia a dimensiones más profundas nos convierte en meros supervivientes o resignados ciudadanos/as más o menos "bienestantes" restándonos las necesarias energías personales y colectivas que nos capacitan para un verdadero cambio social para la tan necesaria reconstrucciòn de nuestros modelos de vida desde presupuestos que no sean el mero enfrentamiento o la reproducción de modelos que ya han demostrado que sólo generan pobreza, divisiones, guerras e injusticia.
- Tenemos una urgente obligación en nuestros proyectos educativos: facilitar a nuestros/as jóvenes desde niños, una sensibilidad que incluya todas las esferas posibles en la vida de una persona, también las dimensiones de "vocación", "mision " y "pasión", términos que actualmente nos son poco familiares y no sé si "pintan mucho" a la hora de elegir un bachillerato o un Ciclo concreto.
- Cuando no se ayuda a la persona a crecer conociendo todas las esferas o ámbitos sino tan sólo refiriéndose a "lo que me gusta" y "me hace ganar dinero", el equilibrio se pierde y sus consecuencias posteriores pueden ser graves: vida vivida por y para lo económico (conseguir más y más y cifrar la valía personal en " lo que se posee"), perdida progresiva total o parcial de la dimensión de gratuidad y de servicio a los otros lo cual imposibilta o dificulta sobremanera la aparación de la capacidad de agradecimiento y de sorpresa ante lo pequeño de la vida y ganan terreno la exigencia y la queja así como la sospecha y la tacañería. Se cierra la puerta, progresivamente a la compasión y la solidaridad hacia los problemas de los que están más allá del círculo de "los míos".
- Todo lo anterior nos aleja del "centro": EL YO ESENCIAL, aquello que en mí es Bondad, Belleza y Verdad, o, resumiendo: AMOR.
- Vivir "descentrados" provoca dolores en el cuerpo, en la mente y en el alma. Nos lleva a vivir dispersos, más o menos rotos, asequibles al desaliento, a la "mala leche", al orgullo, a todo aquello que nos roba la paz a la que estamos llamados y que es patrimonio de todos.
- Cuando incluímos todas las esferas en la construcción de nuestra vida se facilitan en la persona modos de vida equilibrados que le sacan del puro "ego" en su dimensión inmadura.
- Educar a nuestros/as niños/as y jóvenes en la familiaridad con todas las esferas y sus "intersecciones" facilitará el descubrimiento de su Esencia y, desde ella, la capacidad de otro tipo de "descentramiento": el que consiste en pensar y actuar no sólo en función de uno/a mismo/a sino dando espacio amplio a "los otros": el cercano y el lejano y con especial atención a quienes cerca o lejos sufren.
- Pretender educar desde las raíces del Evangelio, en el caso de las familias y centros educativos cristianos, sin la inclusión en nuestras propuestas y claves educativas de las dimensiones de "lo que amas" y "lo que el mundo necesita", sin señalar a la "pasión", la "misión"y la "vocación" no es jamás coherente con ese Evangelio al que decimos hacer referencia sino que pervierte el calificativo de "cristiano" como pervierte el calificativo de "humano".
- ¿Es posible un verdadero cambio social, una auténtica evolución humana sin abrazar en nuestras vidas la "pasión", la "misión", la "vocación", sin pasar de la auto-referencia egóica a situar en el centro "lo que el mundo necesita"?
- Finalmente: todas las esferas se equilibran y ganan en armonía y hondura desde un Centro al que denomino "Ser Esencial" en términos de K. G. Dürckheim (1896-1989) quien lo define así: El Ser esencial no es "algo" y no puede convertirse nunca en objeto. Tomar conciencia del Ser esencial no es, pues, percibir algo objetivo y concreto; significa, más bien, que la persona adopta una actitud totalmente diferente en la que se abre a lo indecible y gracias a la cual "Dios puede ir y venir" por todo lo que vemos o hacemos (...) La dimensión experimentada del Ser no sólo supera la noción de objetividad, sino que también trasciende la oposición de contrarios.(Experimentar la trascendencia, pág.44).
martes, 20 de mayo de 2014
La bondad es siempre "relacional"
jueves, 15 de mayo de 2014
Gigantes de la educación y de la Vida
¡¡VIVA JESÚS EN NUESTROS CORAZONES!!
¡¡NO DEJES APAGAR EL FUEGO ENCENDIDO EN TU CORAZÓN!!
“Tengo mucho que aprender porque la vida comienza siempre de nuevo, y es diferente cada jornada.”
miércoles, 14 de mayo de 2014
Las redes sociales: ¡que la red no nos enrede!
Una red, en el mundo tangible, es una herramienta utilizada para pescar o para proteger de caídas a alguien que está en las alturas. En el primer caso la red atrapa a los peces que en muchos casos mueren por asfixia al ser inmovilizados incluso antes de ser subidos al barco. En el segundo caso la red protege, evita estrellarse contra el suelo.
En el mundo virtual hablamos de “redes sociales” en referencia a los nudos de encuentro que se tejen a través de la navegación por internet. La idea es hermosa, una herramienta que nos permite estar en contacto con todos/as aquellos que utilizan internet, una herramienta que nos pone en contacto con un sinfín de contenidos, noticias, posibilidades. Una posible red de relaciones y conocimientos al servicio del ser humano democratizando la emisión de opiniones, ampliando el margen de la libertad de expresión.
Sin embargo, a medida que las redes sociales forman más y más parte de nuestras vidas, están demostrando de nuevo que es precisamente el ser humano quien ennoblece o pervierte las herramientas puestas a su disposición y en sí mismas “neutras”.
Ante el secuestro de las niñas de Niger se multiplican por la red fotografías de famosos y políticos pidiendo la liberación. Gesto noble, bello… La red ampara y protege la bondad humana, la sensibilidad frente al sufrimiento del prójimo por más lejano que se encuentre geográficamente. Tras el asesinato de la Presidenta de la Diputación de León, aparecen numerosos mensajes inhumanos, agresivos, alegrándose de su muerte, invitando a todo tipo de estupideces, incluso vídeos en “youtube” con canciones ofensivas, “barriobajeras”. Así, la red se convierte en una herramienta que nos atrapa en la estupidez, en el sinsentido, que asfixia el pensamiento elevado, las emociones humanizadoras, la creatividad para la solución de los conflictos, una red que nos atrapa en la incultura y la cortedad mental, en el “neandhertal” que llevamos dentro y que, en momentos así puede aparecer y de hecho aparece.
Antes de la utilización masiva de internet en su versión de “redes sociales”, las noticias y las opiniones se hacían públicas en diarios, radio y TV, y las corrientes de opinión populares se transmitían por la vía “boca-oreja”. Hablábamos entonces, y no hace tanto tiempo, del poder de “formación-deformación” de los mass media. Nos preocupaba que nuestros niños/as y jóvenes pasaran demasiadas horas solos ante el televisor, se discutía lo acertado o desacertado de que nuestros/as hijos/as tuvieran TV en su habitación.
Hoy, nuestros adolescentes, cuando no nuestros/as niños/as, llevan en su bolsillo una cajita que les facilita acceder a cualquier cosa. Hace poco me explicaban la escena de unos adolescentes de excursión, arremolinados en torno al móvil: estaban viendo vídeos pornográficos. Vídeos de corta duración, sexo deformado en pastillas que cualquier menor puede ver.
Multitud de blogs de todo tipo, muros de Facebook, ”twits”, “whatsApp” con opiniones, propuestas, imágenes de todo tipo: lo mismo nos hacen llorar con un vídeo de honda humanidad, como, al momento siguiente, nos invitan a reírnos de la desgracia ajena viendo como unos energúmenos patean a alguien… Todo ello sin solución de continuidad, todo casi a la vez, a todas horas, en cualquier momento, como red que atrapa al pez por sorpresa asfixiando su capacidad de reacción, de procesamiento cuerdo y crítico de datos…
Lo terrible es que estas redes sociales actúen con semejante facilidad como amplificadoras de corrientes de opinión nada deseables. Se asemeja más en estos casos a una tela de araña pegajosa que enreda al individuo en propuestas que limitan notablemente el pensamiento noble, la inteligencia y la verdadera humanidad.
Una mente deformada, un temperamento irascible, un corazón duro, la incultura y bajeza moral tienen a su disposición hoy una herramienta poderosa que le permite llegar a lugares, rincones y miradas innumerables. Antes había estupideces que nuestros oídos no escuchaban simplemente porque esa estupidez residía en el pensamiento de alguien con quien nunca estableceríamos contacto. Hoy esa estupidez, esa expresión ofensiva, esa afirmación hiriente, llega a mí en cualquier momento en forma de anuncio invasivo en mi ordenador, de mensaje de correo “spam”, de opinión en el “face” que me llega por ser amigo de un amigo de un amigo…
Nuestros chavales, asiduos consumidores de internet por múltiples vías, con escaso o ningún acompañamiento de los adultos de su entorno, un tanto ingenuos y analfabetos tecnológicos demasiadas veces, escuchan de todo y en cantidades ingentes y todo parece igual de “verdadero”, todo sin contrastar, todo eso que aparece en las crecientes redes sociales… Y, a tu hijo/a, quizá le esté educando más un blog de pensamiento a la deriva, un muro inculto, unos vídeos inadecuados, que todo aquello que de verdad alimenta el alma. y, mientras, seguiremos creyendo que ellos/as utilizan el móvil sólo para estar localizables…
¡Que la red no nos enrede!


