La Vida se manifiesta en nuestras vidas siempre y cuando mantengamos abiertos los caminos del interior. El actual ritmo de vida y los requerimientos de nuestra sociedad dificultan cada vez más ese acceso al interior personal en el que se encuentran las materias primas para la construcción de nuestras vidas. Sin darnos cuenta, nos autoexiliamos de nuestro hogar interior. Allí, utilizando la imagen del Maestro Eckhart, Dios se encuentra como en su casa, pero nosotros nos sentimos extranjeros.

Educar la Interioridad es favorecer los procesos y proporcionar las herramientas que nos permitan volver a casa, al hogar interior para desde allí vivir unidos a los demás, al mundo, a Dios.

miércoles, 13 de enero de 2021

Reflexiones estáticas 3: De cómo lo estático y lo extático se dan la mano

 


Hoy, mientras pedaleo hacia ningún lugar, me viene a la cabeza la diferencia entre “lo estático” y “lo extático”. ¡Cómo una letra puede cambiar el significado de una palabra!

Estático según me dice la Rae es dicho de lo que permanece en un mismo estado, sin mudanza de él o de una persona que queda parada de asombro o de emoción.

Lo extático, me dice el diccionario, significa que está en éxtasis o que lo tiene con frecuencia o habitualmente.

Me doy cuenta de que un poco “extática” ya soy y no porque viva arrobamientos místicos al estilo de lo que solemos imaginar cuando pensamos en esas cosas, sino porque hay tantas cosas que me “extasían”: Despertarme y sentir que mi marido está a mi lado. El hecho de que cada día esté a mi lado me maravilla, me lleva al agradecimiento profundo. Percibir al levantarme que mi cuerpo responde, que me pongo en marcha, que todo está básicamente bien. El tiempo de oración donde todo brilla más, tiene más sentido y se revela en novedades insospechadas y en invitaciones inesperadas a “ir más allá”. El delicioso “pack” diario de ducha y desayuno, con sus sabores, sus aromas, sus pequeñas liturgias establecidas que ayudan a afrontar el día. El sol, o la lluvia o el viento… Matices de colores, de sensaciones diversas. El sencillo placer de mi casa limpia y ordenada. El saludo cariñoso, el recuerdo inesperado, la presencia cálida de un amigo que te llama o al que sientes el irrefenable deseo de llamar. Saber todo el bien que están haciendo personas a las que conozco y que me inspiran. Llamar a mi madre por teléfono y sentirla animada, positiva, cariñosa y recibir varias dósis diarias de sabiduría y de practicidad conversando con ella.

Y así tantas razones para el éxtasis diario, desde el punto de la mañana al último segundo antes de cerrar los ojos.  El éxtasis que me deja “estática”, parada, más bien embelesada durante unos segundos, o durante unos minutos.  Así me doy cuenta de que lo extático se convierte en razón para lo estático. Las potencias se recogen absortas en ese rostro, esa sensación, esa palabra, ese “no-sé-qué” que todo lo atrae y refrena y que actúa a modo de “tentempié” del alma para que ésta reciba su diaria dósis de buen alimento.

Y, así, de “éxtasis en éxtasis” el mundo se va revelando más bello, más lleno de sentido y orden. De “éxtasis en éxtasis” lo cotidiano, ser revela espacio y motivo para lo sagrado.

Pero, para que esté el interior abierto al éxtasis diario de la existencia, hizo falta practicar lo estático muchos años, en muchos momentos. Los tiempos de “parón” que permitieron afinar los sentidos. Los tiempos de fortalecer la mirada interior para poder al fin, un día, por sorpresa, descubrir que “todo es revelación, que todo lo sería de verlo en estado naciente”, así lo decía María Zambrano. Así lo siento yo hoy pedaleando estáticamente.

lunes, 11 de enero de 2021

La vida cotidiana como ejercicio de superación moral: las rutinas de interiorización en la EI

En su libro "La vida cotidiana como ejercicio de superación moral" Karlfried G. Dürckheim afirma que la obra más importante para el ser humano es él mismo. Lograr la "obra interior" será el fruto de una maduración que cada hombre y mujer deben llevar a cabo. Tal obra se ha de desarrollar, y no puede no ser así, en LO COTIDIANO que es "el campo de nuestro ejercicio interior".

Hoy, traigo a colación esta obra de Dürckheim, porque quiero resaltar la enorme importancia que en la Educación de la Interioridad como paradigma pedagógico tienen las
que denomino "rutinas de interiorización".

Cuando hacemos pivotar la implementación de la EI sobre sesiones de mayor duración y más elaboradas, corremos el riesgo de quedarnos anclados en la EI como un proyecto más entre otros muchos. No debo explicar a estas alturas la cantidad de nuevos proyectos que continuamente están llegando a los colegios y la cantidad de horas de formación e información, organización y puesta en práctica que llenan el horario de todos los maestros/as.

Por ello, poner el énfasis de la EI en sesiones y talleres de interioridad no está mal, pero corremos un "peligro": si nos quedamos sólo ahí, en un plazo de unos cuatro años desde el inicio de la implementación de tales acciones, la EI pasará a ser un apéndice, un momento en el que "me toca interioridad", como "me toca matemáticas". Alumn@s y educadores percibirán la EI como un proyecto que aparece "a ratitos" y nos otorga, como mucho, experiencias divertidas, emocionantes o relajantes o menos aburridas que otros momentos del horario escolar.

Desde la propuesta de compresión de Karlfried G. Dürckehim referida al desarrollo del Ser en estadios adultos, si lo referimos a las edades escolares, en las que el ego está en fase de construcción, debemos recordar que la EI es una propuesta ineludible en cuanto todo ser humano precisa de acudir a lo profundo, necesita interiorizar sus experiencias, conectar consigo mismo, con los demás y con el misterio para crecer de forma más armónica y rica. Para poder hacerlo, el niño y el joven deben también aprender cómo hacerlo. Eso es la EI, el proceso de aprender a utilizar diferentes técnicas para conocerme mejor, para relacionarme mejor, para descubrir y potenciar mis aptitudes, para abrirme a lo que me trasciende sin miedo, sin escepticismo, etc. Y que todo ello, me sirva para la vida una vez terminados los años de escolarización.

Pero si transmitimos al claustro y a los alumn@s la idea equivocada de que "lo de interiorizar" es para momentos muy, muy especiales que poco o nada tienen que ver con la vida cotidiana, entonces la EI nunca saldrá del formato propio de los proyectos que comienzan, tienen un recorrido más o menos interesante y, poco a poco se van diluyendo y sólo son mantenidos por aquell@s educador@s que se sienten enamorad@s de tal propuesta.

Esta es una de las grandes debilidades que a lo largo de los años identifico en la mayoría de propuesta de EI que conozco. Y es una debilidad que viene dada por nuestro propio sistema educativo que nos aboca a esta eterna forma de funcionar que consiste en buscar proyectos (que generalmente son gestados por agentes externos al colegio) que mejoren "esto" o "aquello" sin ir a las raíces de lo que debe ser mejorado, corregido o potenciado. Es lo de poner parches nuevos a odres viejos, ya sabemos lo que pasa.

LAS RUTINAS DE INTERIORIZACIÓN son, en este contexto de debilidades, lo que puede sacarnos del modelo del mero proyecto, para irnos conduciendo al verdadero paradigma pedagógico. Si cada día, cada educad@r, cada alumn@, vive diferentes momentos de interiorización, con diversas técnicas y ejercicios, dentro del horario normal, antes de iniciar una clase con el contenido que sea. Si, junto a ello, se siguen dando, efectivamente, otros momentos de especial calado, como talleres o sesiones más elaboradas, el cómputo total ayudará mejor a entrar en un estilo, en una sintonía natural con el hecho de "pararnos y sentir, pensar, gustar internamente, conectar...".

Es lo que siempre hemos deseado al incluir en el horario de la escuela la "oración de la mañana" o lo que se llama también el "buenos días". Sin embargo, en esa práctica hemos identificado debilidades y dificultades que hemos de saber se repetirán con las rutinas de interiorización: de nuevo podemos simplemente elaborar un elenco de técnicas para las rutinas, hacer un librito o ponerlas en un USB y que cada profesor las use en momentos que habremos consensuado todo el claustro. Como con el "buenos días" veremos que bastantes profesor@s lo olvidarán o bien porque no lo han interiorizado como necesario ell@s mism@s o bien porque "la materia es más importante". La historia se repite.

¿Cómo superar este escollo? No tengo una receta milagrosa, desde luego, pero es evidente que el modo de formación del profesorado que elijamos puede ayudar más o menos a superar los escollos de este tipo. Y, desde luego, si tales rutinas no están presentes en los momentos de claustro por etapas o general, en los modos de iniciar una junta de evaluación, es decir, en el propio modo de trabajar del claustro educativo, el desfase favorecerá el mensaje de fondo de que son "cosas prescindibles".

Sea como sea, lo cierto es que, no podemos poner toda la fuerza de la EI en sólo los Talleres de Interioridad o las sesiones de más duración. Es preciso que, en la cotidianeidad de la vida escolar, todos demos espacio a esas "píldoras" que pueden alimentar nuestro ser y que, por ende, ayudarán también a vivir mejor el aprendizaje dentro de las distintas asignaturas.

Se trata de que en la escuela se respire, se viva una atmósfera que ayude a vivir conectados, atentos, conscientes. Un estilo de estar en la escuela que favorezca la calma, la ilusión, las ganas de ir más allá. A veces, un minuto de silencio tranquilo, con pocas palabras, silencio amable y compartido puede remover, interrogar y ayudar más que tres horas de trabajo de la interioridad con muchas técnicas diferentes.

Al igual que en la vida, en la escuela necesitamos lo cotidiano y lo festivo como escuela para ser. Igual que en la vida, necesitamos los momentos de retiro, de fiesta, de celebración fuera de lo cotidiano para coger fuerzas, para recuperarnos, para ir al fondo... Pero sin el punto de apoyo de lo cotidiano, todo puede adoptar la forma de "fuegos de artificio" cuya belleza y emoción dura un poco y se olvida rápido


jueves, 7 de enero de 2021

IR MÁS ALLÁ: la epifanía en el camino

Con el paso de los años, una de las dinámicas que creé para los alumnos/as de Secundaria y Bachillerato allá por el año 2009, se ha ido convirtiendo en una expresión emblemática de la EI para mí y para muchos profes que se han formado conmigo.

¡VÉ MÁS ALLÁ!, estoy segura que alguno/a de los/as que entráis en este blog, recordaréis como resonó en vuestro interior esta invitación repetida en aquella dinámica.

¡VÉ MÁS ALLÁ!... Abraham la escuchó de otra forma: "Sal de tu tierrra"... Y tú y yo, cada uno/a, la habrá escuchado dentro de sí con diferentes expresiones en algún momento de su vida.


Ayer, al recordar a los sabios que siguen la estrella para adorar al Niño, me parecía que en sus corazones resonaba esa llamada a ir más allá. Porque los/as verdaderamente sabios/as mantienen vivo el dinamismo interior de la Vida que constantemente nos está invitando al cambio, no como veletas, sino como exploradores/as y vigías de lo profundo que se manifiesta en los acontecimientos.

Los sabios llegan a Belén con sus alforjas llenas no sólo de regalos para ese Niño-Dios, sino llenas de los aprendizajes y descubrimientos hechos en el camino. Porque así nos quiere Dios: en camino, dispuestos/as a aprender, a descubrir, a dejanos sorprender.... Sólo quien se arriesga a adentrarse en territorios inexplorados, descubre el brillo de las estrellas y vive el Encuentro con Dios en la sencillez de un niño. La Epifanía acontece en el camino, por eso sus corazones se llenan de alegría al ver al Niño. El camino les fue preparando para el total desvelamiento y descubrimiento de lo divino en un recién nacido.

Pero, además, los sabios llegan hasta Jesús con sus corazones latiendo en ese latir que es re-cordar, volver a pasar por el corazón: "Y tú, Belén, tierra de Judea, no eres ni mucho menos la última de las ciudades de Judea, pues de ti saldrá un jefe que será el pastor de mi pueblo Israel". Ante la insistencia de Herodes, ellos explican su viaje como respuesta a una promesa antigua que han guardado viva y cuyo cumplimiento han sabido reconocer por saber hacer memoria.

Hacer memoria... Recordar las promesas de Dios y las promesas de la vida.... Recordar lo aprendido, recordar lo que nos ayudó, custodiar en el corazón lo que nos impulsa y fortalece es lo único que nos capacita para ir más allá. Así lo hizo María  que "guardaba estas cosas en su corazón ".

Sólo avanzamos si confiamos, si tenemos fe en algo, en alguien y, como creyentes, fe en Alguien.

Los sabios que venían de oriente son la multitud de hombres y mujeres que miran más allá, que se atreven a leer el poema y el canto de vida y esperanza que está inscrito por doquier: en las estrellas, en el suelo, en el mar, en las personas...

Ellos y ellas salen de su tierra, se arriesgan. Escuchando más allá de sí mismos/as y de tantos cantos de sirena, identifican una Voz que nos asegura que hay Belleza, Bondad y Verdad esperándonos si nos aventuramos.

Esos sabios y sabias de todos los lugares del mundo y de toda la historia, han afinado su mirada y por ello ven luz donde otros solo perciben sombras y oscuridades. Escuchan un armonioso canto de ángeles anunciando vida y alegría donde otros sólo oyen gritos y vociferación que anuncia muerte y destrucción.

Los/as sabios/as son quienes se atreven a dar aunque sea un sólo paso que les haga IR MÁS ALLÁ. 

Y, SI VAS MÁS ALLÁ, NO LO DUDES, DIOS TE ESTARÁ ACOMPAÑANDO Y TE RECIBIRÁ AL FINAL DEL CAMINO CON UN CÁLIDO ABRAZO.


viernes, 1 de enero de 2021

¡Vé más allá!

 Afinca tus pies en la tierra,

siente el punto exacto en el que estás,

percibe como todo el planeta te ofrece su gravedad

para que no te hagas tan etéreo que no puedas avanzar.

Da tus pasos acariciando el suelo,

cuidadosamente pero con convencimiento y confianza

¡avanza!

Avanza con el impulso que te dan los aprendizajes ya realizados,

avanza custodiando en cada célula de tu cuerpo

tu ser en devenir.

Avanza ... CON OÍDOS ATENTOS,

HAY UNA VOZ DENTRO DE TI QUE CONTINUAMENTE TE INVITA

¡VÉ MÁS ALLÁ!


Un inmenso abrazo a tod@s l@os pioner@s de este mundo inédito. Tenemos otros 365 días para explorar, para aprender, para IR MÁS ALLÁ.

¡¡MUY FELIZ 2021!!

miércoles, 2 de diciembre de 2020

Ad-Viento: renace la Esperanza

Preparar caminos,
otear el horizonte,
esperar la Luz...
Juan Bautista.

Abrirse a la vida,
acariciar, gestar, cuidar
saberse habitada...
María de Nazaret.

Juan y María, enseñadme.
No quiero festejar aún la Navidad.
Quiero hacerme discípula 
de este tiempo de Espera,
tiempo de Escucha,
cuidando de lo que quiere nacer.

Quisiera yo, Juan,
tener el coraje de habitar sabiamente en el desierto.
Ahí, en el lugar de apariencia infértil,
de horizontes cambiantes,
aparentemente apartada,
pero conectada a todos,
saber anunciar la Vida y la certeza.

Quisiera yo, María,
atalantarme
y quedar totalmente abierta y anclada,
en incondicional Sí,
en inteligente Escucha,
a la Vida y a la Esperanza
en medio de tantos "imposibles".


No debo atolondrar el alma.
Toca ahora dejarme embarazar 
por la dilatada espera
y abrir mis oídos en obediente Escucha.

Se nos anuncia y se percibe la Ad-versidad
como desagradable Viento,
que empuja nuestras vidas
hacia la desesperanza.

María y Juan, escuchando con vosotros,
afinando la mirada,
acontece el Ad-Viento,
renace la Esperanza.

martes, 24 de noviembre de 2020

La historia interminable: Por un "libro blanco de la Educación" (cinco años después y más)

Hoy me copio a mí misma: reproduzco una entrada del año 2015. Sí, llevamos décadas pidiendo desde diferentes instancias, con diversas voces, un "libro blanco de la Educación", un pacto educativo que bloquee el sistema educativo español frente a los deseos de continuo cambio en función del signo político de quien se haga con el poder. 

Ya en el 2015 (y antes) la palabra "talento" formaba parte al menos de la propuesta de algunos pedagogos. Hoy parece que es invención de la ministra de educación actual a quien, cuando escucho hablar, me da la impresión de que se ha aprendido de memoria algunas expresiones ya asumidas en el contexto de la innovación educativa, pero que desconoce cuál es su concreción pedagógica, porque si lo supiera, sobraría hablar  tanto de ello como si fuera un descubrimiento de ahora mismo. 

Ese año, el 2015, José Antonio Marina publicaba el libro "El talento de los adolecentes". En ese libro, que personalmente estudié y subrayé en fosforito y que me llevó incluso a hacer algunos cambios y añadidos en mi propuesta de EI, Marina expone que "los adolescentes tienen derecho a que esperemos más de ellos". No parece que sea ese el punto de partida de la LOMLOE por más que la ministra lo repita como cantinela y use hasta la saciedad la palabra "talento"  y, repito, no sé si sabe de verdad qué consecuencias pedagógicas conlleva educar para permitir que brote el talento propio de cada alumno. 

El caso es que hace cinco años J. A. Marina entregó al gobierno de aquel momento (gobernaba el PP) una propuesta en la que remarcaba que la clave del cambio educativo verdadero y duradero está en el itinerario formativo de los educadores/as.

Copio una vez más, cinco años después, lo que en ese momento decía Marina que, por cierto, fue entrevistado hasta la saciedad y aparecía en todos los titulares. Con motivo de la LOMLOE no le han prodigado demasiado ni parecen recordar nada de sus propuestas. Claro que el entonces ministro Wert ya se ocupó de dejar su "herencia" con su ley de educación que ahora da argumentos al actual gobierno para decir que la LOMLOE corrige la Ley Wert, y suma y sigue... 


7.12.2015. JOSÉ ANTONIO MARINA

Ayer entregué al ministro de Educación el borrador del 'Libro Blanco de la profesión docente y su entorno escolar'. Aunque les parezca extraño, lo más difícil ha sido responder a una pregunta, a primera vista, extravagante: ¿existe realmente una profesión docente o es simplemente una 'ocupación'? No se dejen engañar por las apariencias, porque la respuesta que demos supone una visión entera del sistema educativo. Por ejemplo, ¿un buen químico que sea buen comunicador puede ser un magnífico profesor sin más requisitos? Un ciudadano inglés con sentido común, ¿no será un estupendo profesor de inglés? Si esto fuera así, lo único necesario para la mejora de la educación sería evaluar bien el desempeño. Pero en este 'Libro Blanco' sostenemos una postura absolutamente opuesta. Enseñar matemáticas puede ser fácil, pero educar a través del aprendizaje de las matemáticas es muy complicado.
La formación básica (Infantil, Primaria, Secundaria, Formación Profesional) es el núcleo educativo de una sociedad. De ella va a depender su nivel de vida político, ético, económico. Durante siglos, la escuela se limitaba a transmitir lo que la sociedad le decía que era importante. Pero, en este momento, las cosas van demasiado deprisa, es difícil distinguir lo importante de lo accesorio, nadie sabe realmente lo que hay que transmitir. Tenemos que educar a nuestro alumnos para un mundo que desconocemos. No sabemos con qué herramientas van a trabajar, con que conceptos van a pensar, a qué problemas tendrán que enfrentarse. Las ciencias, las neurociencias, la tecnología avanzan vertiginosamente. La educación va a convertirse en el gran negocio de este siglo, lo que va a atraer a gente muy lista y con afán de poder. Las diferencias en educación están creando ya una nueva división de clases.
El talento es una riqueza personal y social, y no está antes, sino después de la educación, que se convierte así en generadora de más talento
¿Quién puede introducir orden en todo este caos? ¿Los políticos, los científicos, los padres, los sacerdotes, los empresarios? No. Necesitamos una instancia de nivel superior, capaz de aunar el rigor científico con la humildad de la práctica cotidiana. Eso es lo que denominamos 'sistema educativo', el gran protagonista de la evolución educativa de una nación. Y en el centro estamos los docentes, que tenemos que asumir responsabilidades nuevas. Nuestra tesis es que la escuela solo puede mejorarse desde la escuela, y que desde ella hay que defender, frente a quien se oponga, el derecho de nuestros alumnos a progresar, a tener las mejores oportunidades, a aumentar sus recursos.
Para hacerlo, necesitamos elevar el nivel de nuestra profesión. Convertirnos enuna profesión de élite, capaz de generar nuestros propios sistemas de investigación, de irradiación cultural, de presión política, de acercamiento y ayuda a las familias. Conscientes de la tarea esencial de la escuela, podemos arrogarnos el derecho de pedir a las universidades, al sistema sanitario, al sistema político o económico aquello que nos parezca imprescindible para asegurar el futuro de nuestros niños y niñas, de nuestros adolescentes. En este momento, el talento es la gran riqueza personal y social. Pues bien, el talento no está antes, sino después de la educación, que se convierte así en generadora de talento. Si no es con esta visión amplia, ambiciosa y comprometida, la profesión docente no pasa de ser un empleo a la espera de algo mejor.
Tenemos que buscar la excelencia, porque, de otra manera, seremos meros enseñantes, y al final nos sentiremos defraudados y aburridos
Esta idea expansiva y exigente de la profesión está presente en las 20 medias que hemos propuesto. Es nuestra seña de identidad. Les pondré un ejemplo. Varios partidos políticos defienden la idea de un MIR educativo. Nosotros hemos diseñado el modelo DEP (Docentes en prácticas) que, como todas las demás versiones, recoge las ideas expuestas hace años por Eugenio Nasarrey Francisco López Rupérez. Propone que para acceder a la profesión docente -sea en la escuela publica o en la privada-, los aspirantes que hayan ya cursado el Grado de Magisterio o cualquiera de los grados universitarios que habilitan para la enseñanza Secundaria, se sometan a un proceso intenso de formación docente, que durará tres años. En el primero, después de un examen selectivo, accederán a un Centro Superior de Formación del Profesorado, donde cursarán un máster teórico-práctico para cada una de las especialidades, incluida la orientación. Superado este, realizarán dos años de prácticas remuneradas, con la ayuda de un tutor de formación, en un centro educativo especialmente seleccionado. El esquema sería este:


Es fácil ver que lo importante no es el método, sino las ideas que se transmiten con la ayuda del método. En nuestro caso, es un modelo exigente, comprometido, expansivo de la docencia, a la que consideramos una profesión de élite. Tenemos que buscar la excelencia, porque, de otra manera, seremos meros enseñantes, y al final nos sentiremos defraudados y aburridos de nuestro trabajo. Todos sentimos, en algún momento de nuestras vida, la tentación de la grandeza. La docencia es un proyecto de vida grande, y por eso la amamos.

martes, 10 de noviembre de 2020

Algo nuevo está naciendo ¿no lo notáis?": La novedad que nace en nuestro interior


 Dice Etyy Hillesum en uno de sus cuadernos:

Dios mío, estos tiempos son demasiado duros para personas tan frágiles como yo. Sé que después vendrán otros tiempos de mayor humanismo. Quiero seguir viviendo para transmitir a esa nueva era toda la humanidad, que, a pesar de todo lo que vivo a diario, conservo en mi interior. Solo así podremos preparar la nueva era: preparándola dentro de nosotros. Y de alguna manera me siento muy ligera por dentro, sin amargura alguna y tengo mucha fuerza y mucho amor. Quisiera seguir viviendo para ayudar a preparar la nueva era y para transmitir lo indestructible que se ha conservado en mí a esa nueva era que a buen seguro llegará, pues crece en mi interior cada día, ¿acaso no lo siento? (20 de julio de 1942).

En el siglo VIII a.C. el profeta Isaías proclama aquello tan hermosos de "algo nuevo está naciendo, ¿no lo notáis?"(Is 43, 19).

Separan siglos a Etty de Isaías, pero ambos viven, descubren a Dios y escriben en medio de tiempos convulsos y difíciles. Isaías vivió la tiranía de Asiria que conquistó, primero, el norte de Palestina, y luego, Jerusalén. Es un profeta de ciudad y participaba activamente en los asuntos de la clase dirigente. Interviene enérgicamente contra la corrupción de Judá y Jerusalén.

Etty vive el horror de la Alemania nazi y morirá gaseada en Auschwitz, antes de ello, trabajó como mecanógrafa del consejo hebraíco que hacía de puente entre los judíos y los nazis. Se ofreció voluntaria para trabajar en el campo de concentración de Westerbork como asistente y enfermera. Desde ahí se hizo parte de la resistencia y ayudó llevando y trayendo cartas y medicinas y acompañando de mil modos a quienes llegaban a Westerbrok. Es en ese contexto que ella escribe las lineas que encabezan esta entrada.

¿Qué ha de suceder en el alma humana para poder descubrir esperanza, luz e inspiración  cuando se está rodeado de violencia, injusticia y sin sentido? ¿qué fuerza interior, qué experiencia hace que uno descubra la presencia de Dios en el infierno?¿de dónde nace la capacidad para ver brotar lo nuevo entre tanta oscuridad?

En el caso de Isaís y en el de Etty la respuesta es que acontece un Encuentro. El Encuentro transformador con Dios. Quizá en un profeta como Isaías no nos resulte tan extraño, dejémoslo ahí. El caso de Etty es especialmente llamativo porque no creció en un ambiente religioso por más que su familia fuera judía. Ella se acercó  a lo espiritual a través de la Bilbia aconsejada por su psicólogo Julius Spier quien le invita a leer los salmos y los evangelios no tanto por una cuestión religiosa cuanto para ampliar su modo de entender la existencia.

Isaías, Etty, pero tantos otros y otras son testigos del dinamismo de vida y esperanza que late dentro de cada uno de nosotros aun en medio de la más grande oscuridad. Testigos  y testimonio de que para quien ha vivido un Encuentro sincero y verdadero con Dios, el mundo con todas sus realidades está preñado de esperanza, de novedad... "amenazado de resurrección". Tal novedad sólo es posible si cada persona, cada hombre, cada mujer, vive su propia transformación interior.

Queridos/as educadores/as: ¿No os parece este suficiente motivo para no dejar jamás como algo secundario o anecdótico el trabajo de la dimensión interior en el colegio?

Cerca ya del Adviento, en medio de una pandemia que tantísimo dolor está causando, que está dejando tan al descubierto nuestro egoísmo y dureza de corazón, pero también nos está mostrando los ámbitos de apoyo y amor que brillan en la oscuridad ¿podremos hacer del tiempo de Adviento un tiempo para que, como nunca, ayudemos a los niños y jóvenes a conectar con ese dinamismo de vida y esperanza que llevan dentro de si?¿Haremos algo para que esa novedad que deseamos nazca en su interior y en el nuestro?

Ojala...


martes, 27 de octubre de 2020

Algo sencillo





Dame algo sencillo: una sonrisa, un guiño, una hoja de otoño que cae.

Dame algo sencillo: un abrazo, una carcajada inesperada, una mano en mi hombro.

Dame algo sencillo: el borboteo del agua para la infusión, el sol que se cuela entre las nubes, el canturrreo de alguien por la calle.

Dame algo sencillo y me pondrás ante el milagro.

Algo sencillo me conduce al éxtasis,

me adentra en lo profundo,

me aterriza en lo cierto.

Algo sencillo es el oxígeno y el nutriente,

es la autopista hacia el cielo,

algo sencillo... ¡es el cielo mismo!

Dame algo sencillo, tan sencillo que me arrebate las palabras

y acelere mi latido sin exiliarme de la cotidianeidad.

Dame algo sencillo: mis párpados, telones suaves cayendo... El sueño... la realidad...